La ciencia del 11 contra 11: el césped también juega

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La tecnología ha llegado al césped del terreno de juego, en concreto con la utilización de un nuevo tipo de césped que combina el natural con el artificial, el césped híbrido. Compuesto por un 96% de material natural y un 4% de material sintético, el césped híbrido ha supuesto una revolución en los estadios de fútbol.

El proceso de instalación del césped híbrido comienza con la actuación de unas máquinas que recorren el campo de juego y cada dos centímetros entierran cerca de 20 millones de fibras plásticas de unos 18 centímetros de longitud. Las fibras logran entrelazarse con la hierba que ha crecido y que se encontraba sembrada en el terreno de juego, formando un colchón que hará más resistente el campo de juego.

La implantación de fibras de césped artificial permite que alrededor de ellas crezcan las raíces del césped natural, proporcionando una mayor estabilidad. El césped híbrido posee las virtudes de la hierba natural y de la artificial, es mucho más resistente y permite una frecuencia de juego superior a la de la hierba natural. También favorece a los jugadores en tanto que proporciona una capa con mayor capacidad de amortiguación que mitiga el riesgo de lesiones.

El césped híbrido permite mantener la superficie de juego verde por un mayor tiempo, ya que la pérdida de cubierta vegetal natural es compensada con las fibras sintéticas insertadas. Actualmente el césped híbrido se está implantando en la mayoría de terrenos de juego, siendo los países del norte y centro de Europa los primeros en optar por esta alternativa al césped natural.

La infografía adjunta es la novena entrega del estudio de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación de la Universidad de Córdoba (UCO). El proyecto está incluido en el IV Plan Anual de Divulgación Científica de la UCO y cuenta con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

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