Cero contagios, seis aplazamientos: el virus real para el Córdoba Patrimonio

Boyos, en la visita de O Parrulo a Vista Alegre | MADERO CUBERO

Es una situación altamente complicada. No cabe duda de ello. Tampoco existe la más mínima discusión sobre lo verdaderamente importante, y esto es la salud. Así sea la de los integrantes de los clubes como la del resto de personas. Sin embargo, no deja de ser cierto que la pandemia de Covid-19, y más concretamente su incidencia en los demás vestuarios, comienza a afectar de manera seria al Córdoba Patrimonio de la Humanidad. Como dato principal, el conjunto blanquiverde acumula ya a lo largo de la presente temporada de Primera de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) hasta seis aplazamientos por este motivo. Tal registro lo padece, porque es la palabra apropiada para la coyuntura, sin sufrir un solo contagio en sus filas, lo cual hace todo mucho más difícil de asumir. Quizá pueda parecer un hecho anecdótico, pero no lo es pues para el equipo dirigido por Josan González supone la imposibilidad de tener continuidad en su ritmo competitivo.

La suspensión el martes por parte de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), una vez lo solicitó el adversario, del duelo con el Jaén no fue la primera. Ya lo saben bien los aficionados del cuadro califal, que de entrada asistieron al arranque tardío del campeonato por la primera cancelación temporal de un partido. Fue el que tenía que disputar, con motivo de la jornada inaugural, en la pista del Real Betis el 3 de octubre. Probablemente nadie pensó en este sentido pero aquel atraso fue un presagio de lo que iba a tocarle vivir al Córdoba Patrimonio de la Humanidad, que al menos tuvo la opción de jugar sin problemas los siguientes siete encuentros ligueros. En un mes y un día, y gracias a que hubo un parón a principios de noviembre, compitió hasta en seis ocasiones. Lo hicieron todos los rivales que pudieron. Y la razón fue la compresión de un calendario que ahora dificulta la recuperación de choques para los blanquiverdes, así como para otras escuadras.

Cuando la realidad parecía cambiar favorablemente, el club presidido por José García Román se topó con dos jornadas sin entrar en acción por otros sendos aplazamientos. Los jugadores de Josan González no se enfrentaron en las fechas previstas ni al Inter -partido fijado para el 23 de febrero-, ni al Viña Albali Valdepeñas -al que se enfrentó el pasado sábado, con derrota por 7-4-. Así, de repente pasó a estar inactivo en materia competitiva durante diez días. El parón obligado, no de entrenamientos lógicamente, no pesó en esta ocasión y el conjunto blanquiverde logró una valiosa victoria ante el Fútbol Emotion Zaragoza (2-0). De nuevo todo parecía tomar aspecto normal y pudo el Córdoba Patrimonio de la Humanidad disputar sus tres siguientes encuentros sin más sobresaltos. Pero otra vez, para el cierre de 2020, se produjo una suspensión. Fue la del choque con O Parrulo Ferrol en el Palacio Municipal de Deportes Vista Alegre, que debía celebrarse el 22 de diciembre.

Dicha cancelación fue la más curiosa de todas, ya que los clubes acordaron recuperar el duelo a la mayor brevedad y se midieron el 29 de diciembre. Es decir, los califales apenas tuvieron unos días de vacaciones -menos de los debidos- y hubieron de volver al parqué en medio de las Fiestas. Al menos pudieron obtener un triunfo todavía más trascendente (6-2). Ni siquiera hubo tiempo, sin embargo, de cambiar de año para que otra vez el conjunto blanquiverde supiera de un contratiempo por Covid-19 dentro del vestuario rival. El primer choque de 2021, que debía preceder al atrasado ante el Viña Albali Valdepeñas, también quedó aplazado. Ante ElPozo Murcia Costa Cálida en este caso. Por si fuera poco, el martes se dio oficialidad a una cancelación conocida desde el momento en que el Jaén, la noche del lunes, informó de seis positivos en su plantel. De esta forma, el Córdoba Patrimonio de la Humanidad atiende el fin de semana que llega a la finalización de la primera vuelta del campeonato con tres enfrentamientos en el aire. La duda es cuándo va a ser posible la disputa de cada uno de ellos con la mencionada compresión del calendario y si se tiene en cuenta que el primero de ellos se establece, nada más y nada menos, para el 23 de febrero -ante el Inter, en efecto-.

Precisamente los que debían ser sus dos últimos rivales, ElPozo Murcia Costa Cálida y el Jaén, son los conjuntos más perjudicados en este sentido. Aunque debe colocarse un entrecomillado a lo de perjudicados pues la diferencia con el Córdoba Patrimonio de la Humanidad es que, lejos de no sufrir un solo contagio, tuvieron varios brotes de Covid-19 en sus primeros equipos -cuerpos técnicos incluidos-. Así, si nada lo impide, y a sus integrantes les toca cruzar los dedos, el conjunto blanquiverde va a afrontar su siguiente encuentro el fin de semana del 23 y 24 de enero -esto es el posterior al que viene-. Recibe entonces al Betis después de entre 14 y 15 días sin medirse a ningún adversario. Y porque visitó al Viña Albali Valdepeñas, ya que de no haberlo hecho se encontraría en el derbi tras casi un mes de inactividad competitiva -desde el referido 29 de diciembre-. Por si fuera poco, la jornada que sucede a la próxima no tiene lugar una semana después sino el 6 y 7 de febrero. Resulta difícil, por no decir imposible, con este panorama, con este virus real para los de Josan González, disfrutar de continuidad de ritmo.

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