Así está el mapa de contratos en el Córdoba CF a dos meses de terminar la temporada
El paso de las jornadas no perdona. Con la permanencia prácticamente atada y el sueño de alcanzar el play off casi desvanecido tras una temporada marcada por la irregularidad, el Córdoba Club de Fútbol encara los últimos dos meses y medio de competición mirando irremediablemente más allá del terreno de juego. El triunfo logrado ante el Real Zaragoza ha otorgado a la entidad el oxígeno necesario para pisar el acelerador en los despachos, y la dirección deportiva se enfrenta ahora al reto de moldear un vestuario repleto de matices, cláusulas y decisiones inminentes. Un puzzle que debe cuadrarse cuanto antes aprovechando las renovaciones ya anunciadas de Iván Ania y la comisión deportiva, así como el tiempo que tiene ahora por delante el cuadro califal.
Por un lado, la operación salida ya tiene varios billetes comprados. La salida de los cedidos dejará un importante vacío en la plantilla blanquiverde el próximo 30 de junio, ya que hasta cuatro futbolistas harán las maletas, a priori, para regresar a sus clubes de origen al concluir la campaña: Trilli (Real Valladolid), Alberto del Moral (Real Oviedo), Dani Requena (Villarreal CF) y Mikel Goti (Real Sociedad). Aún así, el Córdoba CF peleará por hacerse en propiedad con alguno de ellos, como es el caso de Dani Requena. Del propio canterano groguet comentó Monterrubio en su presentación que no fue posible incluir una cláusula de futura compra en su contrato, pero que no “renunciaban” e iban “a seguir peleando” por prolongar su estancia en El Arcángel. No será tarea fácil, puesto que el internacional sub-21 ya se encuentra en la agenda de varios clubes de Primera División.
La marcha más sensible y clara en las oficinas blanquiverdes tiene nombre y apellidos: Jacobo González. El atacante madrileño tiene prácticamente cerrado su futuro con el Real Oviedo de cara al próximo curso, confirmando así el fuerte interés que el cuadro carbayón ya mostró durante la ventana invernal. Mientras tanto, aquellos jugadores cuyo contrato finaliza en junio, como Nikolai Obolskii -quien ya estuvo a punto de salir en invierno-, Théo Zidane o Pedro Ortiz, cuentan los días para cerrar su etapa de blanquiverde salvo oferta de renovación califa. En el caso de este último, cabe recordar que el Sevilla se guardó un porcentaje de futura venta y cantidades supeditadas a objetivos que difícilmente se cumplirán.
Varias cláusulas de renovación
Pero no todo son despedidas seguras en las carpetas de la comisión deportiva. El club se cubrió las espaldas meses atrás con la inclusión de diversas cláusulas de renovación automática estrechamente ligadas al rendimiento deportivo, y la jugada ha salido redonda en la zaga. Carlos Albarrán ha certificado matemáticamente su continuidad por un curso más tras alcanzar la barrera exigida de los 25 partidos disputados. Un sendero continuista que pisa muy de cerca Xavi Sintes, a quien, sumando 24 apariciones hasta la fecha, le restaría apenas un suspiro sobre el verde para ver ejecutada su prolongación contractual automática, todo ello contando con que el Córdoba CF los tuviese en sus plantes para la próxima temporada.
En la otra cara de la moneda habitan aquellos cuyo rendimiento o fortuna física no han acompañado. Juan María Alcedo y Sergi Guardiola también firmaron vinculaciones hasta el final de la presente campaña con diferentes opciones de alargar su estancia por objetivos. Sin embargo, la falta de continuidad de ambos futbolistas en el esquema de Iván Ania dibuja, a día de hoy, un panorama complejo para su continuidad en El Arcángel. Sea como fuere, Guardiola (34 años) tratará de apurar sus opciones, ya que su peso en el vestuario y su reciente reconversión a mediapunta le otorgan un margen de siete jornadas para intentar convencer a la directiva.
Los contratos a largo plazo
La comisión deportiva respira con mayor tranquilidad en lo referido a la espina dorsal del equipo. El Córdoba CF logró atar en su momento a su núcleo duro hasta 2028, cimentando así la base inamovible del próximo proyecto. Carlos Marín, Rubén Alves, Isma Ruiz y Christian Carracedo conforman este bloque, aunque habrá que ver qué ocurre con las situaciones de varios de ellos. Marín ha perdido la titularidad esta temporada en favor de Iker Álvarez en un curso de claroscuros, mientras que Rubén Alves se perdió gran parte de la temporada por lesión, a lo que se suma el encontronazo que tuvo con Iván Ania, factores que podrían pasarle factura en la valoración de verano a pesar de su notable rendimiento deportivo.
Además de ello, Isma Ruiz y un Carracedo que acaba de alcanzar los 150 partidos de blanquiverde levantarán interés, a buen seguro, de otros equipos. A este grupo hay que sumar también el nombre de Diego Bri, cedido actualmente por el Atlético de Madrid, pero sobre el que pesa una opción de compra que le unirá a la entidad califal durante las próximas tres temporadas; y al joven guardameta del filial Alejandro Arévalo, atado también hasta 2028 y en dinámica del primer equipo.
Con contrato hasta 2027 aparece el grueso de efectivos que darán forma al fondo de armario. En portería, Iker Álvarez se ha consolidado y tiene contrato asegurado con opción a un año extra, en un acuerdo donde el Villarreal mantuvo un porcentaje de futura venta. En la línea defensiva, jugadores como Fomeyem -aún pendiente de su estado físico tras lesionarse en noviembre-, Álex Martín y Vilarrasa otorgan estabilidad a largo plazo. Arriba, Diego Percan firmó este mismo invierno hasta 2027, y a él se suma a la situación de Adri Fuentes. Con 12 goles en su haber, el madrileño es el gran baluarte ofensivo del equipo, y la intención del club es renovarle, pero son conscientes de que una hipotética venta millonaria en verano podría ser la llave para financiar el nuevo proyecto. Mientras tanto, la terna ofensiva conformada por Dalisson, Kevin Medina y Adilson Mendes también está vinculada hasta 2027 más un año opcional.
Talento a préstamo lejos de El Arcángel
El radar blanquiverde tampoco pierde el pulso de sus activos repartidos por la geografía nacional. Ramón Vila, que rubricó su renovación antes de marcharse cedido al Eldense, tiene su futuro bajo control hasta 2027. Idéntica fecha de caducidad presentan los contratos del ariete Mariano Carmona -cuya cesión al Alcorcón activó automáticamente la ampliación de su vínculo un año más- y de Mati Barboza en el filial del Atlético de Madrid, aunque en este caso la entidad colchonera posee una opción de compra para hacerse con sus servicios. La joya más atada en el exterior es Víctor Sánchez, reclutado en la última ventana invernal y cedido de forma inmediata al Marbella, quien pertenece a la disciplina cordobesista de manera oficial hasta el año 2028.
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