Loreto, ídolo en una encrucijada

Loreto, en la celebración del ascenso de 1999.

Su nombre no deja de sonar desde tiempo atrás. Muy especialmente está presente en las últimas fechas, conforme se aproxima la cita. El domingo, si bien lo relevante es lo que suceda en el terreno de juego, es uno de los protagonistas. No es para menos, ya que en el estadio cuyo césped va a pisar es considerado un auténtico referente. Lo es al menos de la historia reciente del Córdoba, del que fuera icónico delantero a finales de la década de los noventa del pasado siglo. De tal forma recuerdan en El Arcángel a José Luis Rodríguez Loreto, que fuera partícipe del ascenso del club a Segunda A en la temporada 1998-99 y que ahora regresa a su antiguo hogar deportivo como técnico del Real Murcia. Las circunstancias provocan que la vuelta no sea, eso sí, muy festiva pues tanto el cuadro califal como el grana llegan al duelo con la imperiosa necesidad del triunfo de cara a sus aspiraciones de fase por el play off.

Por tanto, Loreto es un ídolo en una encrucijada. También porque la entidad en cuyo principal banquillo trabaja también es esencial en su trayectoria. O más bien porque la afición de La Condomina -ahora el Enrique Roca- es otro héroe. No en vano, completó otra brillante etapa como futbolista con el conjunto pimentonero al vivir dos ascensos, uno a Segunda A y otro a Primera. En cualquier caso, el que fue destacado goleador está ante un choque muy especial. “Para mí el Córdoba es un club muy importante en mi vida y en mi carrera deportiva, donde he sido muy feliz y he recibido mucho cariño por parte de la gente, y he vivido momentos inolvidables que siempre tendré en la memoria”, admitió el actual entrenador del Real Murcia. Sus palabras tuvieron lugar el pasado martes en el espacio ‘La Jugada de Córdoba’ de Canal Sur Radio.

José Luis Rodríguez Loreto (Sevilla, 1971) recaló en el banquillo grana a mediados de febrero con el objetivo de reactivar al equipo. Sustituyó a Adrián Hernández y, capricho del destino, por delante tenía, entre otros, un partido diferente. Es precisamente el que disputan el Córdoba y el Real Murcia el domingo, a partir de las 18:00, en El Arcángel. Acerca del choque indicó que va a ser “bonito, en un escenario bonito”, si bien recordó que se va a desarrollar “con necesidades para ambos equipos”. De ahí que apuntara a los micrófonos de ‘La Jugada de Córdoba’ que “va a ser un partido de mucha tensión”. Por otro lado, en relación a su memoria en clave blanquiverde apuntó, como no podía ser de otra forma, al ascenso del 30 de junio de 1999 y la celebración del día después. “Me acuerdo del partido de Cartagena porque fue espectacular esa manera de darle la vuelta. Y luego en Las Tendillas fue espectacular, eso hay que vivirlo”, destacó.

El entonces delantero militó una primera campaña en el Córdoba a préstamo por parte del Real Betis. Fue la 1993-94, en la que anotó 24 goles en 35 partidos de Segunda B. Sus números no pasaron desapercibidos y el Zaragoza llamó a sus puertas para el curso en que obtuvo la histórica Recopa. El entrenador de los maños en esa época era Víctor Fernández, de quien años después fue segundo el sevillano. Tras jugar con el Logroñés en la categoría de plata durante la 1995-96, Loreto retornó a El Arcángel ya en 1996. Aunque esta vez lo hizo en propiedad. Marcó otros 36 tantos sólo en liga a lo largo de tres campañas en un ciclo que culminó con el mencionado ascenso, que se daba después de más de tres lustros sin segunda división en la ciudad. Los cánticos de “Loreto quédate” retumbaron en Las Tendillas, pero ya no había marcha atrás.

Su adiós se había cerrado con bastante anterioridad por los problemas económicos de la entidad y en previsión de que hubiera decepción deportiva. Fichó por el Cádiz, un conjunto en que no le sonrió tanto la fortuna, como sí lo volvió a hacer en el que ahora vuelve a ser su club. Con el Real Murcia jugó tres temporadas y una fase de ascenso, que cerró con otro salto a la categoría de plata. En la 2002-03 festejó la vuelta de los granas a Primera. Por tal motivo, Loreto es un ídolo también en el Enrique Roca, con la reminiscencia de La Condomina -que sigue en pie-. El hispalense no dudó, como es lógico, en aceptar la propuesta de la entidad pimentonera, cuyo director deportivo es Julio Algar. Y se puede rizar el rizo, como se suele decir, en esta historia: los dos, que comparten proyecto desde hace menos de un mes, coincidieron en el vestuario del conjunto blanquiverde. Ocurrió primero durante el campeonato 1993-94 y después en el 1996-97, ya que estos cuatro fueron en los que Algar actuó como futbolista califal.

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6 de marzo de 2021 - 05:30 h