El Córdoba rebaja un año su edad media

Luismi, en un entrenamiento del Córdoba

Es uno de los objetivos marcados semanas atrás. De cara a la siguiente temporada no sólo pretende dotarla de equilibrio y mayor competitividad. También desea rejuvenecer su plantilla. Quizá no lo haga en exceso, pero lo consigue. Porque a falta de un fichaje, el Córdoba rebaja un año la edad media de su plantilla principal. Se trata de la cifra exacta pues la variación es ligeramente mayor si se contabilizan los meses. Lo cierto es que el club cumple uno de sus propósitos para la campaña 2021-22, en la que no existe otra opción que no sea el ascenso a Primera RFEF. Y con ello el regreso a la cuarta categoría del fútbol español, Segunda B hasta el anterior curso. Ahora la meta es culminar el acoplamiento de todos los futbolistas en un vestuario que además está muy renovado.

Si sobre un aspecto se insistió en la 2020-21, a lo largo del campeonato y en todos los análisis posteriores, fue la veteranía de la plantilla. No era para menos pues el cuadro califal tenía una de las edades medias más altas de Segunda B -ahí compartía podio con, por ejemplo, el Tamaraceite-. De entrada, el promedio no era exagerado, ya que se situaba en los 28 años -y el pico de los meses restantes-. Por tal motivo, la bajada acometida en este sentido durante el presente mercado veraniego, donde la entidad tiene casi todos sus deberes hechos, no parece sustancial. Mientras llega el deseado defensa menor de 23 años, el plantel se coloca, en conjunto, en los 27. Sólo un año se reduce por tanto el perfil del conjunto blanquiverde para la temporada venidera. Cabe una aclaración llegado este punto: José Cruz cuenta hoy día con 32 años, pero va a arrancar la campaña con 33.

Por cierto, existe un matiz a la comparativa. La revisión de datos corresponde al inicio de temporada en cada caso, la 2020-21 y la 2021-22. No en vano, la intervención del Córdoba en el mercado de invierno supuso una ligera rebaja a la edad media de la plantilla. En cualquier caso, el rejuvenecimiento parece mínimo desde la frialdad de los guarismos pero es mucho más perceptible al repasar los casos individuales. Ahí es más notoria la diferencia entre el perfil de un equipo y el que le sucede. A principios de la pasada campaña, el conjunto blanquiverde contaba con ocho futbolistas mayores de 30 años. Y lo que es más importante, muchos superaban ese horizonte con claridad. Sin ir más lejos, Piovaccari arrancó con 36 y Carlos Valverde con 35. También estaba el trío formado por Javi Flores, De las Cuevas y Xavi Molina, con 34. Es sobre todo en este aspecto en el que se marcan distancias.

La plantilla a las órdenes de Germán Crespo acumula seis jugadores con más de 30 años, que son dos menos que en el anterior campeonato. Pero lo más relevante es apenas dos de ellos están por encima de los 33. Son Javi Flores y De las Cuevas. El dato es significativo en cuanto al paso de veteranía a experiencia, si se quiere ver así. Dicho de otro modo, la presencia de jugadores más maduros, siempre necesaria, se mantiene pero con menos presencia y también edades más bajas por norma general. Con todo, la rebaja en el promedio es consecuencia de otra actuación, correlativa con la expuesta. Como es lógico, crece el número de integrantes más jóvenes y se hace con ocho que se encuentran con 25 años o menos por los siete que había en el curso 2020-21. Y ahí es obligada otra acotación: van a ser nueve cuando llegue el zaguero sub 23.

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25 de julio de 2021 - 12:31 h