Adesal Córdoba: un liderato en cinco claves

Las jugadoras del Adesal celebran un triunfo. | ÁLEX GALLEGOS

Es uno de los más claros ejemplos de la rebelión en las pistas que vive el deporte cordobés la presente temporada. A sus integrantes las conocen como "los avioncitos", un apodo que les viene que ni pintado. Porque el Adesal mantiene bien alto su vuelo y a velocidad de crucero además, tal y como demuestra su situación en la clasificación de División de Honor Plata. El conjunto fuensantino es líder en solitario, una posición de privilegio con la que cierra además una primera vuelta de campeonato envidiable. Once victorias y sólo dos derrotas en trece encuentros son los números principales que resumen a la perfección el sobresaliente curso que por el momento completa un equipo que se apoya en los pilares de la ilusión, el carácter y la constancia, así como en la ambición de su entrenador, Paco Bustos. La imperial trayectoria del cuadro cordobés se puede entender a través de cinco claves.

En mi casa mando yo

Dos, sólo dos son los partidos que dejó de ganar hasta ahora, transcurrida toda una primera vuelta de Liga en División de Honor Plata, el Adesal. El resto de encuentros los cerró de manera victoriosa, un ritmo que difícilmente pueden mantener sus rivales. Lo intenta el Vícar Goya, pero no lo consigue -este fin de semana cayó y perdió su condición de colíder-. Si únicamente perdió dos choques el equipo de Paco Bustos en cómputo global, ningún punto dejó escapar de su pista en lo que va de campaña. El pabellón de La Fuensanta es un fortín en toda regla, un lugar donde las cordobesas se han hecho insuperables a base de golpes de autoridad y de garra cuando hace falta, como sucedió en la última jornada -ganó por 24-23 al Leganés-. Son siete de siete las victorias que sumó como local, a las que espera añadir una más el próximo sábado para despedir el año con máxima alegría. Y para recordar que en su casa mandan ellas.

Vosotras guiáis: Meriem, Arantxa, Espe…

Tiene el Adesal una línea perfectamente definida en lo que se refiere a la confección de su plantilla. La fórmula pocas veces resulta fallida. Lejos de experimentos y de una renovación continuada, el club apuesta, sobre todo tras pasar por la máxima categoría femenina del balonmano nacional, por mantener una base sólida a la que añadir otros elementos nuevos de garantías. Es así como el vestuario que maneja Paco Bustos cuenta con un importante elenco de veteranas, no por la edad sino por años dentro de la entidad, que posee la voz cantante en la pista y fuera de ella. Jugadoras como Meriem Ezbida, joven y formada en las categorías inferiores del cuadro fuensantino, Arantxa Hernández o Espe López guían el camino con el necesario apoyo del resto de integrantes de un conjunto que parte con la ventaja de conocerse mejor que bien.

Aerolíneas internacionales: Andreea, Lulú y Fátima

La piedra angular del proyecto del Adesal es, desde el primero de sus días, el trabajo de cantera. Unos escalafones inferiores que aparecen como vivero inagotable de jugadoras de futuro para el primer equipo. En la actualidad son múltiples los ejemplos de la importancia que la base tiene para el club: la propia Meriem Ezbida, Azahara Barea, Alba Sánchez, Ángela Ruiz o Vanessa Beítez. A estos efectivos y a los que añade de otros conjuntos españoles, la entidad cordobesa sabe obtener también los mejores efectivos extranjeros. Un potencial que nunca pasa desapercibido y que esta temporada goza de gran valor dentro del equipo. Andreea Marin, Lulú Dascalú y Fátima Soure, sin ser imprescindibles, son integrantes con un peso específico para el cuadro que dirige Paco Bustos. Aportan en todas las facetas y pocas veces tienen presencia menor sobre la cancha. Son las aerolíneas internacionales que dominan en La Fuensanta.

Paco Bustos, ambición y compromiso

Ilusión, carácter y constancia son los tres valores que mejor definen al Adesal, que además posee una tremenda hambre de crecimiento. Lo tienen todas las jugadoras ya de por sí, pero es mucho mayor debido a la filosofía de quien lleva las riendas del equipo. Un hombre llamado a hacerse un hueco importante en los banquillos -si es que no lo tiene hecho ya- y cuyo reto siempre es el máximo. Paco Bustos nunca lanza campanas al vuelo y rara vez marca objetivos a largo plazo que inviten a expectativas desmedidas, pero siempre marca su discurso por la ambición. Jamás cierra puertas a metas importantes y por supuesto en La Fuensanta mira el ascenso desde el primer día, aunque sólo sea con la idea de caminar paso a paso y sin hablar claramente de ello. El técnico cordobés es además claro ejemplo de compromiso, como demostrara el pasado verano al sellar su renovación con el cuadro fuensantino a pesar de tener sobre la mesa alguna oferta de mayor nivel.

Unión ante la adversidad

Visto lo visto, el éxito actual del Adesal no es consecuencia de sólo un factor u obra de una persona por encima del resto. Todo lo contrario, se trata de un conjunto donde las causas se entrelazan y los integrantes del club reman por igual. Dicho de otro modo, la unión hace la fuerza. También cuando surgen problemas, como pudiera haber ocurrido con la temporada ya arrancada. La entidad perdió el apoyo de uno de sus más fuertes patrocinadores y llamó la atención para obtener ayuda, pero aquella situación no fue suficiente, ni mucho menos, para que el vuelo, a velocidad de crucero, terminara con algún aterrizaje forzoso o un choque contra el suelo. El cuadro cordobés está listo para superar cualquier adversidad y entonces lo consiguió y lo demuestran sus datos a día de hoy.

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