Pepe Espaliú y Juan Muñoz unen sus universos en 'Correspondencias'

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Los balcones y las jaulas. Las ventanas, los palanquines y los pasamanos. Las tortugas y las sillas, además de las referencias a elementos corporales. Estos son algunos de los elementos de dos universos que ahora se unen en un solo espacio. Los de dos artistas contemporáneos españoles fundamentales, Pepe Espaliú (Córdoba, 1955-1993) y Juan Muñoz (Madrid, 1953- Ibiza, 2001), cuyas obras se hablan y se miran en la Sala Verónicas de Murcia dentro de una exposición que va más allá de una retrospectiva sobre sus respectivos trabajos.

Correspondencias es el título de un acontecimiento artístico abierto desde el pasado viernes y que se prolongará hasta el 5 de enero bajo la batuta del comisario cordobés Jesús Alcaide. Organizada por la Consejería de Educación y Cultura de la Región de Murcia a través del Instituto de las Industrias Culturales y las Artes (ICA), la idea parte de una invitación de esta institución a Alcaide para seguir investigando sobre Espaliú.

"Siempre había un vacío por investigar que eran las relaciones entre las obras de los que fueron dos de los más grandes artistas del contexto artístico nacional de los años 80 y 90 del siglo pasado, Juan Muñoz y Pepe Espaliú, a los que les unía una manera particular de entender el proceso artístico como una lucha contra lo inmediato, y a los que además de "amigos", les unía una complicidad que de alguna manera debería estar reflejada e sus trabajos", explica Alcaide.

Se trata pues de un proyecto "único", pues es la primera vez que la obra de ambos se ha presentado de forma "tan cercana e íntima", pues aunque ya coincidieron en exposiciones de contexto como Dinamyques et interrogations (1987) en París o Los últimos días (1992) en Sevilla, nunca se había realizado un proyecto de estas características, "pues no es sólo una exposición de Juan Muñoz y Pepe Espaliú, con las obras representativas de ambos, sino una exposición que visibiliza los ecos y correspondencias entre ambos, y con el propio contexto de la Sala Verónicas que actúa como tercer personaje de este diálogo, pues al tratarse de un espacio con connotaciones religiosas y arquitectónicas muy específicas, (no es un cubo blanco de museo) me parecía imprescindible tramar diálogos con el propio lugar, de ahí que los balcones de Juan Muñoz dialoguen como cacofonías con los del propio lugar o los Carryings de Espaliú casi se convierten en estructuras que parecen confesionarios".

La exposición se compone de catorce piezas, estructuradas en un juego de dos, un encuentro íntimo, una conversación cómplice que ha sido posible gracias a la colaboración de instituciones como el MNCARS (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona), CAAC (Centro Andaluz de Arte Contemporáneo), ARTIUM (Museo Vasco de Arte Contemporáneo), Centro de arte Pepe Espaliú (Vimcorsa- Ayuntamiento de Córdoba) y diversas colecciones privadas, así como Pepe Cobo y García Galería (Madrid).

El comisario cree "una oportunidad adecuada" que la exposición viaje a Córdoba en el futuro, "más aún cuando el nuevo equipo de gobierno reflejaba en su proyecto electoral que el Centro de arte Pepe Espaliú iba a ser uno de los ejes en torno a los que fomentar los hábitos e iniciativas de arte contemporáneo en la ciudad", declara.

"Luces y sombras de una época determinante en la historia del arte español del siglo XX. Correspondencias nunca escritas. Un encuentro único", apuntilla Jesús Alcaide.

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Publicado el
14 de octubre de 2019 - 07:57 h
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