“Ya vale de reírse de los trabajadores de Pérez Giménez”

El responsable de CTA, Francisco Moro, atendiendo a los medios | TONI BLANCO
El sindicato CTA reclama tanto a la Justicia, como a los administradores concursales que cumplan con sus obligación y agilicen los trámites que impiden a los trabajadores poder cobrar el desempleo

“Ya vale de reírse de los trabajadores y ya está bien de tanta espera”, así se manifestó ayer el máximo responsable del sindicato CTA, Francisco Moro, ante las puertas del juzgado de lo Mercantil, en donde se volvió a convocar a los trabajadores de los laboratorios Pérez Giménez, que siguen sin cobrar ni sus nóminas ni el desempleo. Según Moro, esto se debe a que el auto del juez viene sin fecha de terminación, y a esto se le une que siguen sin entregarse los certificados de empresa por parte de los administradores lo que está provocando que el SEPE esté planteando problemas para aprobar las solicitudes de los trabajadores incluidos en el ERTE.

“Los administradores concursales sí cobran y lo hacen bien, lo menos que se les puede pedir es que cumplan con su trabajo”, añadiendo que esta situación inexplicable que viven los laboratorios es consecuencia de una descapitalización y una mala gestión de tres equipos de administradores concursales. Acerca de la situación de incertidumbre que se vuelve a vivir en el seno de la empresa, adjudicada, pero no comprada, Moro indicó que “han concluido los 45 días y Global Aeronautics no ha satisfecho el pago de los 10 millones no se puede esperar más”, señaló el responsable sindical que reclamó que el propio juzgado se tome el procedimiento en serio y, en caso de no satisfacer el pago de  la compra, lo que parece lo más probable, no se le devuelva el aval de un millón de euros aportado a comienzos de junio.

Y es que, según CTA, las instalaciones necesitan un mantenimiento, y más tratándose del material sensible como el farmacéutico, “estos son problemas muy serios para que se aborden de esta manera tan poco diligente. Córdoba no se puede permitir que un laboratorio puntero como éste desaparezca”. Acerca de la opción rusa de Kraspharma, Moro la calificó de “interesante” por la inversión prevista, 25 millones, en la que se incluye la construcción de una nueva planta para la fabricación de medicamentos oncológicos, así como por el compromiso de mantener 100 puestos de trabajo, ampliables a otros 100 en el plazo de dos años desde la adjudicación. Pese a esto, a estas alturas del proceso, con 25 nóminas adeudadas, las ofertas, planes y proyectos se valoran con escepticismo y es que, por desgracia, los trabajadores de Pérez Giménez ya acumulan numerosos desengaños.

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