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La Fiscalía reduce la pena para el acusado de intentar incendiar un Lidl en Córdoba debido a su estado mental

Lidl donde ocurrieron los hechos.

Alejandra Luque

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La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba ha celebrado este viernes el juicio contra un ciudadano alemán acusado de intentar provocar un incendio en el supermercado Lidl del polígono de Pedroches en septiembre de 2024, donde roció con gasolina a clientes y trabajadores. Aunque las acusaciones y la defensa han valorado una conformidad, el acusado se ha negado al acuerdo asegurando que busca “la libertad”. Tras la celebración del juicio, la Fiscalía ha acabado reduciendo la pena de prisión de nueve a cuatro años y 11 meses, debido a su estado psiquiátrico, y ha solicitado su posterior internamiento en un centro especializado.

Durante su declaración, asistida por una intérprete, el acusado ha mantenido un discurso incoherente y ha asegurado ante el tribunal que lleva desde 1987 intentando “impedir una tercera guerra mundial” que habría causado “20.000 millones de muertos”. Según su relato, ha justificado el ataque alegando que el supermercado Lidl vendía “salchichas alemanas prohibidas” y luego ha continuado con unas afirmaciones propias del trastorno que padece.

Respecto a los momentos previos al intento de incendio, el acusado ha admitido haber entrado en el local en varias ocasiones para causar destrozos. Así, ha confesado que primero rompió diez botellas de whisky y, tras salir y volver a entrar, rompió otras diez botellas de vino. El representante legal de la cadena reclama 65 euros por estos desperfectos.

En el juicio han declarado dos de los trabajadores del supermercado, que han manifestado que, sobre las 20:00 de aquel día, el acusado comenzó a rociar con gasolina la entrada del establecimiento y una zona del parking mientras se encendía cigarrillos y los lanzaba al combustible. No obstante, aunque el hombre llegaba a encender las colillas, cuando caían al suelo, no prendían junto a la gasolina. Además, también echó combustible sobre estos empleados.

El procesado cejó en sus intenciones cuando fue reducido por la espalda hasta la llegada de los agentes de la Policía Nacional. Entonces, el hombre fue detenido y ha estado desde entonces en prisión. Un mes después de los hechos fue analizado por forenses del Instituto de Medicina Legal de Córdoba, que han confirmado este viernes que padece un trastorno de ideas delirantes y de perjuicio dirigido específicamente hacia instituciones como la Justicia, la Policía y empresas como Lidl.

Además, los peritos, tras analizar su historial médico remitido desde Alemania, han concluido que en el momento del ataque su capacidad cognitiva estaba comprometida debido a la naturaleza crónica de su enfermedad y al incumplimiento del tratamiento.

Dada la patología del procesado, el Ministerio Fiscal ha aplicado la eximente incompleta de anomalía psíquica. Además, ha retirado los cargos por atentado y lesiones contra un agente de policía, al considerar que la luxación que sufrió en un dedo durante el traslado pudo ser “fortuita”. Así, su petición se ha referido solo a un delito, el de incendio con grave riesgo para la vida, por el que ha pedido cuatro años y 11 meses de prisión e internamiento en un centro psiquiátrico adecuado, también durante el mismo tiempo. Además, ha solicitado la prohibición de acercarse al supermercado durante tres años. La acusación particular y la defensa, en manos del letrado Alejandro Castiñeira Castrillón, se han adherido al escrito fiscal.

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