La Audiencia juzgará en noviembre a dos policías por denunciar falsamente a un joven, al que detuvieron con violencia
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba juzgará el 25 de noviembre a los dos policías locales que formularon una denuncia falsa contra un joven, a quien arrestaron de forma violenta. El juicio contra estos agentes estaba fechado para el pasado mes de diciembre, pero fue suspendido porque no se citaron ni a testigos de la defensa y ni al Ayuntamiento como responsable civil subsidiario en caso de que los agentes sean condenados.
El joven, representado por la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), pide 12 y cuatro años de prisión para los dos agentes de Policía Local por los delitos de falsedad, detención ilegal y lesiones. Por su parte, el Ministerio Público solo acusa a un agente, para quien solicita cuatro años y medio de cárcel por el delito de falsedad y otro contra la integridad moral, así como una multa por un delito leve de lesiones.
Según el escrito de Fiscalía, que coincide en esencia con lo manifestado por la acusación particular, sobre las 20:30 del 30 de marzo de 2023, el acusado fue requerido junto con su compañero para que se trasladasen a la calle Periodista Eduardo Varo de la capital donde un cochero había estacionado el vehículo en un paso de peatones junto a un puesto de caracoles allí ubicado.
Una vez en el lugar, los agentes pudieron comprobar que los hechos eran así e informaron al conductor de que el caballo había defecado en la vía pública, por lo que tenía que retirar los excrementos y proceder a la retirada del coche de caballos. El conductor, según el Ministerio Público, colaboró en todo momento. En un instante, uno de los policías procesados comenzó a realizar fotografías al cochero mientras recogía las heces, algo que fue recriminado por el joven que posteriormente fue víctima de una denuncia falsa por parte del agente.
Esta reprimenda por parte del joven llevó a que el policía le pidiera su documentación, que no se la dio por miedo a que le multaran. Debido a la situación que se generó, el cochero y la pareja del joven intentaron calmar al agente, aunque sin éxito. Dado que el policía se encontraba cada vez más exaltado, la víctima se asustó y salió corriendo, decidiendo entregarse a la altura de una farmacia ubicada en la calle periodista José Luis de Córdoba. Cuando el policía llegó hasta él, y sin ser agredido en ningún momento y a pesar de la actitud pacífica de la víctima, le hizo una llave, lo cogió por la espalda y lo estampó contra la persiana de la puerta de la farmacia donde la víctima se golpeó en la cara. Por este punto, la acusación particular aprecia, a diferencia del Ministerio Fiscal, detención ilegal.
Acto seguido, el agente le puso los grilletes por la espalda y, sin que hubiera forcejeo por ningún tipo, le practicó una llave al joven y lo derribó al suelo, golpeándose la víctima de nuevo en la cara, donde lo tuvo aprisionado durante dos minutos hasta que se lo llevaron detenido por dos delitos: desobediencia a la autoridad y lesiones. Las cámaras de seguridad de la farmacia que había en el lugar donde ocurrieron los hechos permitieron al Juzgado de Instrucción número 2 corroborar que el atestado que instruyó la Policía no concordaba con lo que mostraban las imágenes. Por ello, el juzgado archivó la causa contra el joven y pidió que se abrieran diligencias procesales contra los policías.
Tras la suspensión del juicio el pasado mes de diciembre, el juzgado ya le ha dado traslado a los testigos de la defensa, según fuentes jurídicas. Además, por el momento, el Ayuntamiento no se ha personado en la causa ni como acusación ni como defensa de los policías locales.
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