El Supremo declara que los repartidores de Glovo son falsos autónomos

Un repartidor de Glovo | CORDÓPOLIS

El Pleno de la Sala Cuarta del Tribunal Supremo ha declarado que la relación existente entre un repartidor y la empresa Glovo tiene naturaleza laboral y que, por lo tanto, los llamados rider son falsos autónomos.

El alto tribunal ha rechazado elevar cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea y ha estimado el primer motivo del recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por el demandante, argumentando que concurren las notas definitorias del contrato de trabajo, examinando en particular las de dependencia y ajenidad.

Así, el Tribunal Supremo sostiene que Glovo no es una “mera intermediaria” en la contratación de servicios entre comercios y repartidores. Según destaca, es una empresa que presta servicios de recadería y mensajería fijando las condiciones esenciales para la prestación de dicho servicio, al tiempo que es titular de los activos esenciales para la realización de la actividad.

Para ello, explica el alto tribunal, se sirve de repartidores que no disponen de una organización empresarial propia y autónoma, los cuales prestan su servicio insertados en la organización de trabajo del empleador. La parte recurrente formuló un segundo motivo de casación que se desestima por el incumplimiento de requisitos formales.

El Tribunal Supremo se ha pronunciado de esta forma después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) determinara el pasado mes de febrero en una sentencia que la empresa Glovo es una plataforma de reparto y no de comercio, por lo que “el sistema de prestación del servicio no se acomoda al ámbito funcional del convenio colectivo que la empresa demandada pretende aplicar”.

Así consta en una sentencia fechada el 3 de febrero, a la que ha tenido acceso Europa Press, en la que los magistrados dan la razón a un trabajador de UGT en la reclamación de su despido y rechazan el recurso de suplicación interpuesto por la empresa contra la sentencia dictada en mayo de 2019 por el Juzgado de lo Social número 1 de Madrid.

Aunque la sentencia ha estimado únicamente un caso de la empresa Glovo, su efecto también se hará notar en la relación de los repartidores que trabajan para el resto de compañías que operan bajo este mismo modelo, como Deliveroo y Uber Eats.

Glovo espera la definición de un marco regulatorio “adecuado” tras la sentencia del Supremo

Por su parte, Glovo ha indicado que está a la espera de la definición de un marco regulatorio “adecuado” por parte del Gobierno y la Unión Europea, después de que el Tribunal Supremo haya declarado que la relación existente entre un repartidor y la empresa tiene naturaleza laboral.

En un comunicado este miércoles, la empresa de reparto ha indicado que “respeta” la sentencia del alto tribunal, que sostiene que Glovo no es una mera intermediaria en la contratación de servicios entre comercios y repartidores.

Glovo ha sostenido que ha defendido desde siempre la definición de una legislación a nivel estatal, puesto que, a su juicio, las resoluciones judiciales versan sobre situaciones concretas de un modelo “en constante evolución”.

“En los tribunales, el debate se encuentra abierto, ya que hay varias sentencias que validan el modelo, como la última del Tribunal de Justicia de la Unión Europa (TJUE), y otras contrarias, como en España”, ha expuesto.

Para Glovo, la nueva regulación para el reparto a través de aplicaciones móviles tiene que ser promovida “en base al diálogo entre todos los actores interesados”.

“La compañía quiere ser parte activa de la solución, manteniendo una posición abierta y de consenso con las asociaciones, agentes sociales y el Ministerio para ser parte de la solución y no del problema”, ha explicado.

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