Investigan a un conductor ebrio y sin carné que sufrió un amago de infarto tras ser interceptado en la A-4
La Guardia Civil investiga a un conductor por un presunto delito contra la seguridad vial después de interceptarlo en la autovía A-4, a la altura de Córdoba, cuando circulaba con el permiso de conducción retirado por decisión judicial y arrojó una tasa de alcohol de 0,56 miligramos por litro de aire espirado. Tras finalizar las diligencias, el hombre comenzó a encontrarse mal y tuvo que ser atendido por los agentes hasta la llegada de los servicios sanitarios.
Los hechos ocurrieron sobre las 21.00 horas del sábado 26 de septiembre, cuando efectivos del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Córdoba realizaban un control de alcoholemia en la A-4, en sentido Sevilla, cerca de la capital cordobesa. Durante el dispositivo, los agentes dieron el alto a un vehículo cuyo conductor tenía retirado el permiso de conducción por orden judicial. Además, la prueba de alcoholemia arrojó un resultado de 0,56 mg/l de alcohol en aire espirado.
Una vez finalizadas las diligencias, la patrulla observó que el conductor comenzaba a encontrarse mal y pedía salir del vehículo para tumbarse en el suelo. Ante esta situación, los guardias civiles lo colocaron en posición lateral de seguridad, le tomaron las pulsaciones y solicitaron urgentemente una ambulancia.
El hombre se quejaba de un fuerte dolor en el pecho y en el brazo izquierdo, síntomas que motivaron la rápida intervención de los agentes mientras esperaban la llegada de los servicios sanitarios. Una vez en el lugar, el personal sanitario monitorizó y evaluó al paciente antes de trasladarlo al Hospital Reina Sofía.
El conductor está siendo investigado por un presunto delito contra la seguridad vial, recogido en el artículo 384 del Código Penal, por conducir después de haber sido privado del permiso por decisión judicial. Este delito puede conllevar penas de prisión de tres a seis meses, multa de 12 a 24 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.
Además, los agentes formularon una denuncia administrativa por una infracción muy grave relacionada con la tasa de alcoholemia registrada. Según la nota de prensa de la Guardia Civil, esta infracción conlleva una sanción de 1.000 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir.
0