El Gobierno declarará zonas catastróficas las áreas de Córdoba afectadas por el temporal
Ha salido el sol en buena parte de Andalucia, pero ahora, mientras las miradas se mantienen en las posibles crecidas del Guadalquivir, se centran también en la necesidad de recursos para los afectados. En este escenario, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, ha confirmado este domingo en Córdoba la activación de una doble vía de financiación para hacer frente a los estragos de las borrascas Leonardo y Marta. Por un lado, España solicitará formalmente el Fondo de Solidaridad de la Unión Europea. Por otro, y consciente de los tiempos de Bruselas, el Ejecutivo ha garantizado que activará recursos propios del Estado de manera inmediata, comenzando por declarar todas las áreas afectadas en Andalucía por este temporal como zonas catastróficas.
Montero, que ha visto de primera mano la crecida del río junto al Puente de Hierro de Villafranca, ha sido clara respecto a la “burocracia” europea. “Somos conscientes de que su cobertura es limitada”, ha admitido. Por ello, la estrategia del Gobierno pasa por “re-priorizar las políticas que íbamos a desarrollar a lo large de este año” y adelantar fondos estatales a los ayuntamientos para que la reconstrucción no tenga que esperar a los trámites europeos. “Aquí no se trata de pedir a otras administraciones, sino de que cada una ponga lo mejor de sí misma”, sentenció la ministra, asegurando que “no se va a escatimar” en esfuerzos, ya sean económicos o de recursos humanos.
Zona catastrófica en todos los lugares afectados en Andalucía
Este despliegue económico tendrá su paraguas legal en un futuro próximo. Montero ha ratificado que el Gobierno declarará Zona Gravemente Afectada por una Emergencia de Protección Civil -la conocida como zona catastrófica- en todos los lugares de Andalucía golpeados y afectados por las tormentas. El objetivo es restablecer cuanto antes la “normalidad en infraestructuras y hogares”, priorizando la reparación de carreteras, conexiones ferroviarias y el apoyo a las familias desalojadas.
Una tregua vigilada por 11.000 efectivos
Pero, mientras se define la mejor forma de ayudar a todos estos afectados, sobre el terreno se mantiene la alerta. “El día de hoy nos está dando una cierta tregua”, reconoció Montero, aunque advirtió que no se puede bajar la guardia. De hecho, el dispositivo de emergencia mantiene a más de 11.000 efectivos desplegados en Andalucía (incluyendo UME, Guardia Civil y técnicos) y durante la pasada noche se han seguido produciendo desalojos preventivos en la capital debido a la crecida de arroyos tributarios.
Por su parte, desde la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) se ha explicado cómo la gestión de los embalses ha sido clave para “laminar” las avenidas; es decir, para frenar el golpe de agua y soltarla progresivamente.
Los técnicos han aportado un dato que invita al optimismo moderado de cara a las lluvias previstas para la próxima semana: los embalses de cabecera en Jaén se encuentran al 50-60% de su capacidad. Esto significa que aún tienen margen para aguantar las nuevas precipitaciones que de esperan la próxima semana -mas débiles, a priori- sin necesidad de realizar desembalses agresivos que agraven la situación aguas abajo en Córdoba. “Hemos conseguido que los caudales que llegaban a las poblaciones lo hiciesen de forma progresiva, evitando daños mucho mayores”, explicaba Gloria Martín Valcárcel, presidenta de laa Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, a pie de río.
Adamuz sigue en el recuerdo
En su intervención, Montero también ha querido poner el foco en los “invisibles” de esta crisis: los alcaldes y alcaldesas. “Son quienes no duermen, quienes acompañan en las evacuaciones a los polideportivos y quienes ayudan a achicar agua”, ha valorado, reconociendo el papel de la administración local como la primera trinchera ante la catástrofe.
La tragedia del accidente ferroviario en Adamuz, a escasos kilómetros de Villafranca, también ha estado presente en las palabras la vicepresidenta primera del Gobierno, así como de manera física con la presencia del propio Rafael Ángel Moreno, alcalde de Adamuz. Al encontrarse en una zona muy próxima al suceso, Maria Jesus Montero ha enviado un mensaje de solidaridad a las familias de las víctimas y ha agradecido la entereza de unos vecinos que, “habiendo sufrido recientemente una tragedia, hoy están ayudando” en una nueva catástrofe que vuelva a golpear a la provincia de Córdoba.
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