El precio del trigo en Córdoba se hunde mientras se disparan los costes por la crisis de Ormuz
Uno de los productos más cotizados hace 50 años, ahora está pasando por una de las peores campañas de las últimas décadas. Mientras el precio del trigo en la provincia de Córdoba continúa su tendencia a la baja, los costes de producción se han disparado y ahora se encuentra en una rentabilidad muy pobre para las explotaciones. De hecho, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha alzado la voz ante una situación que ellos consideran de “ruina” y que pone en jaque la viabilidad de los cultivos extensivos de la zona.
La principal causa de este incremento moderado en los gastos en la actualidad es el conflicto geopolítico en Oriente Medio. La escalada en la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel ha provocado el cierre del estrecho de Ormuz, una vía vital para el comercio mundial. De hecho, este bloqueo ha generado un aumento considerable en el precio de los combustibles y la energía, elementos básicos para que los agricultores operan sus tractores y maquinaria, por lo que los costes de producción alcanzan cotas insostenibles.
A la crisis energética se suma el encarecimiento de los fertilizantes. Los abonos nitrogenados, como la urea, han alcanzado precios de entre 850 y 920 euros por tonelada en algunas zonas. Esta escalada está ligada directamente al alto coste del gas natural, materia prima esencial para su fabricación, lo que ha reducido la producción nacional e internacional de estos insumos.
Meteorología y décadas de precariedad en el cereal
Otro de los aspectos que ha acrecentado dicho problema es la meteorología, que ha sido especialmente dañina en esta campaña. Los temporales han causado daños significativos en muchas parcelas de Córdoba, obligando a numerosos agricultores a sembrar el trigo hasta dos veces al perderse la primera semilla por el exceso de agua o el mal estado del terreno. Además, estas condiciones climáticas impidieron entrar a las fincas a tiempo, provocando que el abonado se realizara tarde.
Desde una perspectiva histórica, el desequilibrio se ha hecho palpable. Según los datos de evolución de precios en Córdoba, el valor ajustado del trigo en 1976 era de unos 960 €/t (en euros actuales), mientras que en 2026 apenas alcanza los 255 €/t.
Actualmente, las cotizaciones del trigo en origen se sitúan en torno a los 203 euros por tonelada, niveles que UPA califica de “precios de ruina”. Estos valores contrastan con el máximo histórico alcanzado en 2022, cuando la guerra de Ucrania elevó los precios hasta los 520 €/t, un espejismo de rentabilidad que fue rápidamente eliminado por el inicio de la inflación de los costes.
UPA ha denunciado que existen intermediarios y agentes del sector que están aprovechando esta volatilidad para especular con las materias primas, manteniendo los precios artificialmente bajos en origen. La organización ha exigido que la industria de los piensos y los operadores actúen con responsabilidad y paguen precios que cubran, al menos, los costes de producción, cumpliendo así con la Ley de la Cadena Alimentaria.
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