Menús especiales con doble ración de cariño para pasar la Navidad en el hospital

Menús especiales de Navidad en el Hospital Provincial

Cuando llegan las fechas más señaladas de las fiestas de Navidad, las cocinas que surten los menús diarios de los hospitales públicos de Córdoba tienen marcado con rotulador rojo los días 24, 25, y 31 de diciembre y 1 y 6 de enero. En esos días, el menú servido a los pacientes que permanecen ingresados, se sirve con un ingredientes extra: doble ración de cariño, un buen puñado de dedicación y una dosis generosa de buen humor. Son días especiales y los profesionales del servicio de cocina tratan de poner un suplemento festivo en la comida que los pacientes toman en el hospital.

Una treintena de pinches, cinco cocineros, un jefe de cocina y otros profesionales como dietistas trabajan en cada turno en estos días especiales en la preparación y reparto de los menús que salen de las cocinas ubicadas en la planta sótano del Hospital Provincial. Desde allí, llegan a los pacientes ingresados en el Hospital General, el Provincial, el Materno Infantil y Los Morales.

En las fiestas navideñas, el número de pacientes que se quedan ingresados oscila alrededor de los 600, intentando que, el que pueda, se vaya a casa los días más señalados, aunque tenga que volver al hospital después.

En esas fechas, en las cocinas del hospital se respira una especial dedicación y compromiso. Con esas palabras define el coordinador de los jefes de cocina, Israel Muñoz, la atención que se presta para quienes se quedan ingresados, a quienes dedican los menús especiales que se diseñan semanas antes y que siempre llevan alguna novedad, explica a Cordópolis.

En los fogones se preparan estos días menús especiales para la cena de Nochebuena, la comida de Navidad, la cena de Nochevieja, la comida de Año Nuevo y el día de Reyes. Los surtidos de ibéricos y los langostinos -“eso nunca puede faltar”, o productos como pavo y solomillo con salsas especiales, cremas de marisco o perdiz y pescados como el atún o el bacalao, se conjugan en estas fechas donde también se ofrecen postres para dejar el mejor sabor de boca y dulces típicos de la Navidad. Eso, sin olvidar las uvas de la suerte para entrar con buen pie en el nuevo año o el roscón para el día de Reyes.

Y todo ello manteniendo los más de cuarenta tipos de dieta que ofrece la cocina del hospital a diario, según la enfermedad del paciente. Para la mayoría se prepara un menú especial, en su totalidad o en parte, adaptado a las necesidades del paciente. “Si en vez de guisado con con salsa hay que preparar el pavo o el pescado a la plancha, se hace”, dice el jefe de cocina.

De un año a otro, se suelen repetir recetas que ya contaron con el buen apetito de los pacientes en años pasados, pero “cada año intentamos intriducir alguna novedad”. En las cocinas del hospital cuentan con una ventaja respecto a una casa particular: allí los comensales son distintos cada año y nadie se quejará de repetir el menú del año anterior.

Menús de este año

Para este año, en la cena de Nochebuena los paciente ttomaron surtido de ibéricos, crema de perdiz al Jerez, pavo en salsa de Navidad, piña natural macerada y surtido navideño; el 25 día de Navidad, el menú estará compuesto por cardos con almejas y gambas, atún encebollado, atadillo de esparrágos y bacon, y bizcocho de zanahoria.

Para despedir el año el 31 de diciembre se servirá sopa de picadillo con tostones, plato de langostinos cocidos, solomillo de cerdo al Oporto con champiñón, pera Roma y surtido navideño. En Año Nuevo, podrán degustar surtido ibérico, bisqué de marisco natural, bacalao gratinado con alioli de almendra y brownie de chocolate.

Y para el Día de Reyes, en el almuerzo del 6 de enero se servirá fideuá con alioli, pimientos de piquillo rellenos de merluza y gambas, salteado de setas y tarta de manzana. Y en la merida, el roscón de Reyes no faltará.

Así, con la ocupación de los hospitales al mínimo posible, los profesionales ponen especial dedicación y compromiso a la hora de cocinar y de ofrecer los menús en las fechas señaladas. “Nos gusta, además salimos de la rutina del resto del año, innovamos. Y somos cocineros: queremos que el comensal quede satosfecho”, sobre todo, teniendo que pasar estos días en un hospital.

De hecho, en el caso de los enfermos de larga estancia - pacientes oncológicos, afectados por trasplantes y niños-, se les ofrece una pequeña carta para que sean ellos los que elijan lo que les apetece comer, a diario, y en especial en estas fechas de Navidad.

Y así, con la confianza de que estos menús especiales ayuden a sobrellevar las fiestas en el hospital, a los equipos de cocineros, pinches, jefes de cocina, dietistas y el personal de reparto, no les importa que los menús salgan con una pizca de más de cariño y un extra de dedicación, para que en estos días festivos también se brinde por la Navidad en las habitaciones del hospital.

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