Centenares de pollos de aves insectívoras se caen a plomo de sus nidos por la ola de calor

Un vencejo rescatado

En el Carrefour La Sierra, voluntarios del grupo local SEO-Birdlife de Córdoba mantienen unas 60 cajas nido de vencejos. Uno de sus responsables es Carlos Flores. Durante la ola de calor, calcula de los 180 polluelos de vencejo, ha rescatado con vida unos 101 (la mayor parte de ellos los tiene en casa, donde trata de recuperarlos y alimentarlos). Entre 40 y 60, al menos, han perdido la vida. Sobrevivirían unos 20, aunque se desconoce su número exacto y en qué condiciones.

La ola de calor que sufre la provincia de Córdoba está provocando que centenares de polluelos de aves insectívoras de Córdoba (vencejos, aviones, golondrinas o pálidos) se estén precipitando de sus nidos al suelo. Muchos de esos nidos están entre los huecos de los tejados de uralita, donde el calor se convierte en un auténtico infierno para los polluelos de estas aves que tanto ayudan a controlar plagas y que tanto evitan que proliferen los mosquitos.

El grupo local de SEO-Birdlife trabaja de manera voluntaria y se encuentra absolutamente desbordado, como reconoce en declaraciones a este periódico Carlos Flores. Cada día reciben la llamada de una multitud de personas que recogen del suelo polluelos precipitados de los nidos, en muchos casos sin plumaje aún. Los voluntarios han comenzado a recomendar a estas personas a que directamente se los lleven al Centro de Recuperación de Especies Autóctonas (CREA) que la Junta de Andalucía tiene en el parque periurbano de Los Villares.

Estas aves insectívoras anidan principalmente en edificios. Muchos han buscado tradicionalmente las oquedades de las fachadas y los patios. Desde hace años, las nuevas construcciones evitan esas oquedades precisamente para que no aniden estos pájaros. Y eso les está llevando a puntos que se recalientan mucho con las altas temperaturas, como tejados, especialmente los de uralita.

En el CREA de Los Villares se ha notado un incremento también en la llegada de aves insectívoras caídas de los nidos por el calor. Según los datos remitidos por la Junta de Andalucía a este periódico, desde que comenzó la ola de calor el CREA ha recibido ya un total de 11 vencejos comunes, 21 pálidos y siete aviones. Pero la situación en la ciudad indica que la mortandad está siendo mucho mayor.

SEO-Birdlife insiste en que los ciudadanos que se encuentren con crías de vencejos, pálidos o aviones todavía vivas en la calzada deben llevarlos hasta el CREA. Otros no tienen la oportunidad de sobrevivir y o bien mueren por la caída o directamente por el calor, o incluso el tiempo que pasan en el suelo, de inanición.

Carlos Flores insiste en que el acogimiento es una solución temporal, pero que lo que sería de gran ayuda para evitar que estas necesarias poblaciones de aves desaparezcan es facilitar su anidamiento de nuevo en oquedades de fachadas. Así, recuerda casos concretos de comunidades de vecinos que conviven con vencejos, en los que la población de mosquitos y otro tipo de insectos ha desaparecido o menguado de manera notable.

Estas aves son, junto con los murciélagos, las mejores aliadas para el control de plagas de algunos insectos que pueden originar problemas para la salud o afectar la producción agrícola. Sin embargo, y a pesar de tratarse de especies protegidas, incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, las poblaciones de algunas de estas especies están disminuyendo de forma alarmante en los últimos años, particularmente las de vencejo común y golondrina. Entre los peligros más recurrentes se encuentra, por una parte, la irresponsable destrucción de sus nidos en aleros y oquedades, por razones de ornato o estética, algo que constituye un delito. Por otra parte, la rehabilitación de edificios públicos o privados a menudo se salda con la eliminación de espacios de nidificación, que no se compensa con la instalación de cajas nido. Por último, igualmente contribuyen a la merma poblacional de estas aves insectívoras el uso y abuso de plaguicidas, la contaminación atmosférica o el cambio climático, como es el caso, según advierten desde Ecologistas en Acción.

En la provincia de Córdoba no existe un censo concreto sobre el número exacto de aves insectívoras que existe en la actualidad, por lo que es difícil calcular la merma que está provocando la ola de calor. No obstante, los números de la población controlada en la zona del Carrefour La Sierra indican que el calor está causando estragos principalmente entre los polluelos.

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