El 65% de los hogares de Córdoba ha sufrido algún problema cardiovascular en el último año

Desayuno informativo del Colegio de Enfermería de Córdoba.

Una alimentación sana y equilibrada, ejercicio físico, un buen control de los niveles de glucosa y de colesterol en sangre y de la presión arterial, y minimizar los factores de riesgo como el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo; son las recomendaciones principales que las enfermeras cordobesas indican para prevenir y tratar las patologías y enfermedades cardiovasculares. Unas enfermedades que siguen estando detrás de la primera causa de muerte en España en los últimos años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuyos últimos datos de defunciones según la causa de muerte (año 2020) señalan que el 24,3% de los fallecimientos se debieron a enfermedades del sistema circulatorio, siendo la primera causa de mortalidad entre las mujeres y la segunda entre los hombres, tras el cáncer.

En el caso de Córdoba, el 64,8% de los hogares ha registrado algún problema cardiovascular durante el último año, con 2,1 problemas de media por hogar, y a casi ocho de cada diez cordobeses (al 77,8%) le preocupa mucho o bastante estos problemas, según los datos de la encuesta El corazón de los cordobeses: preocupación y grado de incidencia de los problemas en salud cardiovascular realizada por el Colegio Oficial de Enfermería de Córdoba, que se ha presentado hoy en el marco de un nuevo Desayuno informativo Córdoba Enfermera celebrado en la sede del Colegio cordobés, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Hipertensión. Con este Desayuno informativo la Organización Colegial quiere seguir trasladando consejos de Educación para la Salud a la ciudadanía, según ha recordado el presidente en funciones del Colegio de Enfermería de Córdoba, Enrique Castillo, quien ha estado acompañado por la delegada en funciones del Gobierno de la Junta de Andalucía en Córdoba, María Jesús Botella; por los enfermeros cordobeses Antonia Carmona Priego, Elena Jiménez Zamorano y Carlos Marín Luján; así como por la vocal de la Asociación de Pacientes Cardíacos de Córdoba y Provincia (Aspacacor), Mercedes López-Pardo Martínez.

Enrique Castillo ha señalado que los problemas de tensión y el colesterol alto son las afecciones cardiovasculares más presentes en los hogares cordobeses, con un 42,2% y un 37,7% de incidencia respectivamente; seguidas a mayor distancia por los problemas de varices y otros circulatorios que pueden requerir tratamiento con Sintrom (anticoagulante). Ya en el ámbito de patologías más graves y episodios agudos, los problemas cardiacos han estado presentes en el 15,3% de los hogares de la provincia en el último año, y el ictus en el 8,8%.

No en vano, el ictus o infarto cerebral es el problema cardiovascular que más preocupa a los cordobeses, en un 56,2% según la citada encuesta; seguido de los problemas cardiacos agudos, preocupante para otro 52,5%. Asimismo, el colesterol alto y la tensión son las patologías crónicas que preocupan mucho o bastante a más de la mitad de los hogares, con un porcentaje del 52,4% y 51%, respectivamente.

Patologías y factores de riesgo

En este contexto, los tres enfermeros expertos cordobeses han ofrecido las principales claves para prevenir la enfermedad cardiovascular, que es un término muy amplio que a su vez abarca multitud de patologías, como ha explicado previamente Carlos Marín, director de Enfermería del Hospital Cruz Roja de Córdoba. El aparato cardiovascular está formado por el corazón, los vasos sanguíneos y la sangre, cuya función principal es transportar oxígeno a los tejidos y recoger el dióxido de carbono para su eliminación.

“Hablamos de patología cardiovascular cuando existe algún fallo en el funcionamiento de uno o varios de los elementos que componen el aparato cardiovascular. Frecuentemente para explicar estas patologías a los pacientes utilizamos el símil de un sistema de riego de un jardín a través de tuberías y agua impulsada por una bomba. Cada maceta corresponderá a un órgano y la bomba al corazón”, ha indicado Marín.

Los mecanismos que provocan esta patología pueden ser de origen obstructivo, de origen mecánico o debido al aumento de la densidad de la sangre (coagulación). En este sentido, el también enfermero en la Unidad de Hemodinámica del Hospital cordobés de Cruz Roja en el Grupo Cardiológico Corpal indica que “hablaremos de infarto de algún órgano cuando por cualquier motivo se produzca una alteración en el riego, y dependiendo del lugar de la obstrucción hablaremos de una patología u otra, cuya urgencia y gravedad dependerá de la importancia del órgano para el funcionamiento de nuestro cuerpo”.

Así, puede generarse un infarto al corazón o infarto de miocardio, que se manifiesta normalmente con dolor centrotorácico (angina de pecho); o un ictus o infarto cerebral, cuyos síntomas más frecuentes son la pérdida de fuerza en la mitad del cuerpo, dificultad para hablar, desviación de la comisura bucal, pérdida de visión y dolor de cabeza. Ambos son cuadros graves que requieren una atención urgente. Asimismo, también cabe mencionar el infarto pulmonar o embolismo pulmonar, trombosis venosa profunda, insuficiencia cardíaca, cardiopatías congénitas, arritmias, y la más conocida y común hipertensión arterial, que favorece la aparición de otras patologías.

Precisamente, la hipertensión es uno de los principales factores de riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, junto al colesterol, la diabetes, la frecuencia cardíaca elevada, el tabaquismo, la obesidad, la herencia genética, el estrés y el sedentarismo; como ha explicado Elena Jiménez, enfermera de hospitalización quirúrgica del Hospital San Juan de Dios de Córdoba.

No en vano, la elevación de los niveles de presión arterial de forma continua o sostenida, o el aumento de la tensión arterial, supone una mayor resistencia para el corazón, que responde aumentando su masa muscular para hacer frente a ese sobreesfuerzo. “Sin embargo, este aumento de la musculatura del corazón no va acompañado de un aumento del volumen de sangre, lo que puede ocasionar una insuficiencia cardiaca o una angina de pecho, pero además, el músculo cardiaco se vuelve más irritable y se pueden producir más arritmias”, señala Jiménez.

Por lo que respecta a otros factores como el colesterol, esta enfermera cordobesa experta en enfermedades cardiovasculares recuerda que, como otros elementos de riesgo, “es silente, no somos conscientes de que lo padecemos a no ser que sea descubierto a través de un control analítico, por ejemplo”, de ahí la importancia de revisiones periódicas del estado general de la salud.

Volviendo a la encuesta elaborada por el Colegio de Enfermería, son precisamente los problemas de tensión –con la citada incidencia del 42,2% en los hogares - y el colesterol alto –con presencia en el 37,7%- los que más coexisten con el resto de problemas cardiovasculares. Así, la tensión se suma al colesterol alto en un 56,9% de las familias; y ambas patologías están presentes en más de la mitad de los problemas con varices. Ya para el caso de patologías agudas, la tensión se suma a los casos de cordobeses que han sufrido problemas cardiacos graves en un 77,2%, y el colesterol alto en un 60,9%; mientras que también la tensión se conjuga con el ictus en un 83% de los casos.

Recomendaciones y preguntas frecuentes

Ante estos factores de riesgo, o la presencia de alguna enfermedad cardiovascular, pueden ofrecerse las siguientes recomendaciones y respuestas, teniendo en cuenta que, como apunta Antonia Carmona, coordinadora de Cuidados de Enfermería del centro de salud Levante Norte de la capital cordobesa, “generalmente la patología cardiovascular tiene un carácter crónico, que supone para el paciente una limitación en sus capacidades físicas y sociales durante el resto de su vida”.

Así, tanto si se trata de prevenir la enfermedad cardiovascular, como si ésta ya se ha instaurado, “es necesario educar al paciente en pautas de actuación en el ámbito físico, social y psicológico, que le permitan alcanzar el mayor grado de independencia y calidad de vida posible, así como reintegrarse a una vida activa y satisfactoria tan pronto como se pueda”, señala esta enfermera cordobesa, que resalta que “la intervención de la enfermera en la educación sanitaria del paciente es fundamental, tanto en la prevención como en la rehabilitación”.

En este sentido, es fundamental mantener una alimentación sana y equilibrada, donde debe seguirse la dieta mediterránea, caracterizada por sus pocas grasas, aumento de frutas y verduras, “y tener en cuenta restringir el consumo de sal sódica y fomentar el consumo habitual de alimentos ricos en potasio”. También es importante evitar el sedentarismo y realizar ejercicio físico de intensidad aeróbica moderada como andar, correr y/o nadar, por lo menos de 30 a 60 minutos todos los días de la semana.

Junto a estas recomendaciones, esta enfermera también ha dado respuesta a las preguntas más frecuentes que suelen realizar los pacientes cordobeses que tienen alguna enfermedad cardiovascular en la consulta de enfermería, tales como si se pueden mantener relaciones sexuales, “que si se ha tenido un proceso agudo sin complicaciones se pueden tener pasados 15 días”; si se puede viajar en avión, que no es aconsejable hasta pasado un mes tras un episodio agudo; o si se puede conducir un automóvil, “que es posible a partir de la cuarta semana, evitando al principio los trayectos largos”.

“A estas recomendaciones es necesario añadir que un buen control de los niveles de glucosa en sangre, de colesterol y de la presión arterial permitirán prevenir o retrasar la aparición o el empeoramiento de los problemas cardiovasculares”, ha destacado Antonia Carmona, que ha insistido en la idea de que, junto a la terapia farmacológica, para el buen control de la enfermedad cardiovascular “es necesario incorporar y adoptar estilos y hábitos de vida saludables”.

La voz de los pacientes

Por su parte, la vocal de la Asociación de Pacientes Cardiacos de Córdoba y Provincia (Aspacacor), Mercedes López-Pardo Martínez, ha señalado que esta asociación nace desde el convencimiento de que son los propios afectados -enfermos, familiares o convivientes-, quienes deben tener un papel protagonista en el ámbito de la salud, cobrando visibilidad al aglutinarse en una voz común. “Además, es bien sabido que los pacientes bien informados son más conscientes de su enfermedad y más adherentes a los controles y al tratamiento, lo que contribuye en definitiva a mejorar su calidad de vida”.

Mercedes López-Pardo ha explicado que la actividad de Aspacacor se centra en demandar a los distintos organismos públicos con responsabilidad sanitaria tanto el acceso, extensión y mejora de las Unidades de Rehabilitación Cardiaca a toda la población susceptible de precisar este servicio; como la puesta en marcha de la tercera fase de la rehabilitación cardiaca (de mantenimiento, tras las dos primeras de hospitalización y control inicial), desarrollando programas que faciliten la continuidad de la rehabilitación tras el alta hospitalaria. Asimismo, “también hemos asumido, como parte de nuestros objetivos, potenciar las relaciones con otros agentes del sector sanitario como profesionales, sociedades, asociaciones y Colegios profesionales que compartan nuestros fines”, ha afirmado.

Para ofrecer una adecuada atención a este tipo de pacientes, el presidente en funciones del Colegio de Enfermería de Córdoba, Enrique Castillo, ha reiterado el importante papel que juegan las enfermeras, no solo a la hora de ofrecer cuidados de calidad y realizar el seguimiento sanitario oportuno, sino también a la hora de prevenir y detectar posibles factores de riesgo entre los ciudadanos que acuden a los centros de salud y hospitales.

Por último, la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Córdoba en funciones, María Jesús Botella, ha tomado la palabra para concluir este Desayuno informativo Córdoba Enfermera, aplaudiendo esta iniciativa en beneficio de la salud de todos los ciudadanos, “que viene a sumarse y a complementar las distintas acciones y programas puestos en marcha desde la Consejería de Salud y Familias para educar en salud y fomentar la prevención y atención de patologías diversas”.

Botella ha destacado la importancia de esta iniciativa del Colegio de Enfermería de Córdoba por su aportación a la prevención de la salud cardiovascular, como una manera de contribuir a la concienciación ciudadana y adoptar hábitos de vida saludables en la sociedad.

Botella también ha agradecido y reconocido la labor de difusión que realizan los medios de comunicación para que, a través de iniciativas como este Desayuno informativo, llegue a los ciudadanos toda la información necesaria para que adquieran hábitos saludables que repercutan de manera positiva en su salud y calidad de vida. Igualmente la delegada ha reconocido el papel de los profesionales de la Enfermería en la información que transmiten a la ciudadanía, tanto en el ámbito preventivo, como en los cuidados a aquellos pacientes que han sufrido un episodio de salud relacionado con las patologías cardiovasculares u otras. “Sois un orgullo de profesión”, ha afirmado.

La citada encuesta fue realizada a finales de marzo a cordobeses residentes en toda la provincia mayores de 18 años, distribuidos por sexo y edad según el peso de la propia población, con un error muestral de +/- 3,6% y un nivel de confianza del 95,5%.

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