Los rusos de Krasfarma vuelven a la carga por Pérez Giménez

.
Tras meses sin noticias, hoy depositaron en el juzgado de lo Mercantil su plan de negocio que mantendría 100 puestos de trabajo e invertiría 12 millones en la farmacéutica cordobesa. Los administradores concursales siguen sin entregar los certificados de empresa para que los 111 empleados del ERTE puedan cobrar el desempleo

El culebrón de Pérez Giménez sigue y con un argumento cada vez más enrevesado. Mientras que la empresa adjudicataria, Global Aeronautics, sigue sin depositar los 10 millones comprometidos en su día para la adquisición de la farmacéutica cordobesa, otro actor que parecía fuera del reparto, la empresa rusa Krasfarma, ha vuelto a escena y, en concreto, al juzgado de lo Mercantil 1, donde esta mañana han depositado su plan y estrategia de negocio para hacerse con la planta cordobesa. Según las fuentes consultadas, el plan de Krasfarma no dista mucho de la declaración de intenciones planteada a comienzos de año según la cual la inversión global sería de 12 millones de euros y la plantilla que mantendría sus puestos de trabajo sería de un centenar - Global Aeronautics prevé 40 en una primera fase-.

De Global Aeronautics se sabe más bien poco. Los plazos que fijó el juez para que se depositara el resto del dinero, diez millones, han finalizado y del dinero nada se sabe solo del aval de un millón de euros. A esto se le une que el titular del juzgado inicia de forma inminente sus vacaciones de verano y el asunto no se va a mover. Ésa es al menos la previsión del magistrado, que así se lo ha transmitido a los trabajadores que esta mañana se han interesado por el proceso en una nueva visita al juzgado. De esta conversación, según las fuentes consultadas, se deduce que visto lo visto, lo más probable es que la empresa acabe subastándose a finales de septiembre.

A esa subasta podrían concurrir tanto Krasfarma, que en su día no pudo optar a la adjudicación por no reunir el aval mínimo (10%) aludiendo a los problemas que plantea la UE para el movimiento de capitales desde Rusia, como el grupo turco Toksöz, los dueños de Zumos Palma, que también mostraron interés en su día por la planta farmacéutica cordobesa. En el caso de la oferta rusa, el principal escollo para que pudieran optar a la compra de Pérez Giménez vino por parte de los administradores concursales, que rechazaron de plano esta opción, que sí fue valorada por el juez, aunque la empresa finalmente no depositó el aval necesario para optar a la adjudicación.

Con todo esto, el labor de los administradores concursales sigue siendo muy cuestionable. Hoy mismo el sindicato CTA ha denunciado que, pese a las penurias que están atravesando los 151 empleados de la firma, con 24 nóminas impagadas, los responsables de la empresa siguen sin aportar los certificados de empresa de los seis últimos meses que permitirían que los 111 trabajadores incluidos en el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE)  podrían cobrar el desempleo tras más de dos años sin poder aportar ningún tipo de ingreso a sus economías familiares.

Etiquetas
stats