Sólo dos multas en 2019 por no recoger las cacas de los perros

Caca de perro sin recoger junto a un parque infantil | MADERO CUBERO

Córdoba lleva dos años registrando los números más bajos de denuncias por no recoger las cacas de los perros en la vía pública. Según los datos facilitados por Sadeco a este periódico, en el primer semestre de 2019, la Unidad de Sanidad, Inspección e Higiene Ambiental dio parte a la Policía Local de dos hechos que, más tarde, cursó dos denuncias, lo que supone un 75% menos que en 2018, cuando se impusieron ocho sanciones.

Con estas cifras, Córdoba se sitúa en niveles de 2010, cuando Sadeco y Policía Local tan sólo sancionaron a cuatro personas. Además, se rompe así la tónica de los últimos años. Concretamente en 2016 y 2017, cuando se registraron 71 y 93 multas respectivamente.

Hay que recordar que la Ordenanza Municipal de control animal y la de higiene urbana establecen que todas las personas que paseen a sus mascotas por la vía pública tienen que recoger sus defecaciones. De no hacerlo y ser sorprendido por Sadeco o la Policía Local puede enfrentarse a una multa que va desde los 60 hasta los 300 euros.

Pero no hay que olvidar la complejidad del carácter sancionador de esta ordenanza ya que, tal y como apunta el presidente de la Federación de Vecinos Al-Zahara, Antonio Toledano, "no se puede colocar un Policía Local detrás de cada dueño". Por ello, se puede entender que las dos multas efectuadas no son las únicas excepciones en las que sendos dueños han dejado abandonadas las cacas de sus perros, pero sí las dos ocasiones en las que trabajadores de Sadeco o agentes de la Policía Local se encontraban en el lugar.

Toledano recuerda que el problema de la recogida de las heces de los perros es una reivindicación que la federación lleva realizando años, que trabaja activamente en la educación y en el civismo. "Hay zonas de la ciudad en las que las cacas y los orines forman parte indiscutiblemente", señala el presidente, que ha mostrado su apoyo a la asociación de vecinos San Lorenzo Existe en su trabajo para que el Ayuntamiento apruebe una ordenanza que estipule que los dueños de los perros eliminen sus orines con agua y vinagre. Este problema se hace aún más patente en lugares como las puertas de los colegios, apunta Toledano, "donde siempre hay orines" y cuyo olor se intensifica con el calor.

Además de las denuncias por defecar en la calle y no recoger las heces, Sadeco y Policía Local han interpuesto, en lo que va de 2019, 20 denuncias por molestias de perros o por carecer de chips y otras dos por ir los animales sin correa por la vía pública. Esta última infracción también se ha reducido notablemente con respecto a 2018, cuando se interpusieron 22 multas al respecto.

Etiquetas
stats