El Ayuntamiento inicia la limpieza de Cercadilla y se compromete a un plan de mantenimiento del yacimiento

Rueda de prensa de Salvador Fuentes en el yacimiento de Cercadillas

El Ayuntamiento de Córdoba ha iniciado una limpieza de todo el yacimiento de Cercadilla, que se encuentra plagado de malas hierbas y jaramagos que impiden visualizar los restos arqueológicos que aún se mantienen en pie a pesar del tiempo y de las derivas políticas que han afectado a este complejo. Tal y como ha anunciado el presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, Salvador Fuentes, este será el primer paso para un posterior diagnóstico de "cómo poner en valor estos 16.000 metros cuadrados".

La destrucción de parte del yacimiento, fruto de la construcción de las líneas ferroviarias en 1991, ha sido una de las polémicas que ha saltado a la palestra en los últimos días pero que, sin embargo, es la realidad que lleva viviendo Córdoba desde hace décadas. Fuentes ha asegurado que "hasta ayer", él y su equipo no sabían "a quién pertenecía la parcela". En 1997, el yacimiento fue inscrito en el catálogo general de patrimonio histórico andaluz como Bien de Interés Cultural y, según explica el Jefe de la Oficia de Arqueología de la GMU, Juan Murillo, "la Junta de Andalucía se comprometió a desarrollar un proyecto como enclave arqueológico".

"En 2008, 2009 y 2014", ha continuado Fuentes, "la Junta solicitó el terreno porque entendía que se podía hacer un plan de actuación cultural de primera magnitud. Rosa Aguilar lo registró en la Red de Espacios Culturales pero la Consejería de Hacienda no lo hizo como propiedad", ha explicado. En 2017, la Junta comunicó al Ayuntamiento que "ya no le interesaba" pero la Administración autonómica era la poseedora de los terrenos, "por lo que la Delegación de Cultural del Ayuntamiento de Córdoba se encontró con problemas porque habían sido cedidos mediante un acuerdo de la Junta de Gobierno Local".

Aquello "se solventó pero lo cierto es que no se ha desarrollado un proyecto de mantenimiento en lo más básico", ha apuntado Murillo. Cabe recordar que en 2019, el anterior equipo de gobierno puso en marcha un proyecto que supuso la limpieza de la maleza del yacimiento y acondicionarlo para hacerlo visitable, pero lo segundo apenas se llevó a cabo.

Así, Murillo ha adelantado que se va a poner en marcha un proyecto de mantenimiento en materia de higiene, limpieza y conservación de los restos que son visibles -unos 5.000 o 6.000 metros-. Los trabajos de excavación "comenzarán en un futuro" aunque Fuentes no se ha aventurado a dar fechas ni posibles cifras presupuestarias. "Vamos a limpiar el recinto y una diagnosis. A partir de ahí, plantearemos un plan, pero para eso hay que tener disponibilidad presupuestaria. No me quiero comprometer a algo que no podamos hacer y como también responsable de Hacienda tengo que tener otras prioridades porque los tiempos no están ahora para asumir muchos riesgos contables. Vamos a asumir otras cosas que son más importantes, como salir de la pandemia".

La importancia de entender el contexto de creación de las líneas ferroviarias

Durante la rueda de prensa, Murillo ha incidido en la importancia de tener en cuenta el contexto en el que en 1991 se llevó a cabo la construcción de las líneas ferroviarias. "Si algo nos enseñó Cercadilla es que no se podía poner en marcha una obra del calibre del soterramiento de las líneas del AVE" sin un estudio previo del patrimonio arqueológico que había en la superficie en la que se iban a desarrollar los trabajos. Pero, ha recordado, "todas las fuerzas políticas pidieron en ese momento el soterramiento de las líneas del AVE" porque los pasos a nivel estaban dividiendo en dos a la ciudad, impidiendo el desarrollo de una parte de la población.

Murillo se ha referido a la carta de Herminio Trigo publicada por CORDÓPOLIS en la que habla de la "traumática decisión" que fue poner en marcha aquellas obras porque era "eso" o mantener el yacimiento. "Si esto se hubiera podido hacer pero con estudios previos, no habría pasado nunca porque hubiéramos tenido tiempo para colocar la estación en otro sitio. Falló la previsión en relación al patrimonio arqueológico y en el Ayuntamiento aprendimos. Por eso, en 2001 se aprobó un plan general y una política preventiva en relación" con este patrimonio y no se ha vuelto a dar "un escándalo de este calibre".

"¿Qué habría pasado si hubiéramos renunciado al soterramiento de las líneas y al Plan Renfe, dejando esto aquí [el yacimiento] sin hacer nada porque la ciudad no tenía recursos" para potenciarlo?", se ha preguntado. "Esto sería un auténtico páramo sin el desarrollo urbanístico que ha tenido, sin lo que ha supuesto el AVE para esta ciudad. Tenemos que ser humildes y poner en un lado lo que nos duele en el corazón y, en otro, lo que supuso la operación para esta ciudad".

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8 de junio de 2021 - 12:06 h