Infectados por coronavirus en Córdoba: 0

La OMS advierte del riesgo de "pandemia".

Las notas de prensa y las comunicaciones se han ido sucediendo en la jornada de este miércoles como fichas de dominó. Se suspenden todas las prácticas que tengan lugar en hospitales o centros de salud; el Colegio de Enfermería cierra la puerta a las actividades formativas y presenciales; aplazan la reunión de la Academia Española de Dermatología y Venereología; trasladan a octubre la VII Cumbre Avícola Mediterránea.

Todo eso en un plazo de menos de 24 horas, mientras los teléfonos y los correos electrónicos de hoteles, apartamentos, agencias de viaje y touroperadores cordobeses echan humo recibiendo peticiones de cancelación de reservas y devoluciones de dinero. Un goteo intermitente que avanza a velocidad de crucero mientras que, al otro lado, las estadísticas sanitarias -las que deberían importar- no se mueven y en Córdoba sigue habiendo un total de cero pacientes infectados por coronavirus.

Exactamente los mismos que había el 4 de febrero, cuando los joyeros cordobeses tenían que asumir que la feria de joyería de Hong Kong (la HKTDC Hong Kong International Jewellery Show 2020), que había de celebrarse justo este fin de semana, se aplazaba al mes de mayo. Fue la primera noticia que publicó este medio sobre efectos directos de la propagación del virus sobre la economía cordobesa.

También cero es el mismo número de pacientes que había hace exactamente 28 días, cuando la portavoz del Grupo Asesor de Seguimiento del Coronavirus en Andalucía, la cordobesa Inmaculada Salcedo, advertía de que los centros de atención primaria, hospitales y centros privados se habían preparado para atajar la posible llegada del virus a la región. En aquel entonces, Salcedo consideraba “poco probable” la aparición del coronavirus en Andalucía y poco o nada se le temía al Covid-19 en la opinión pública.

¿Qué ha cambiado? Pues que entonces parecía algo exótico que nunca iba a llegar. Todo se precipitó, sin embargo, entre el 21 y el 24 de febrero, cuando las autoridades italianas comenzaron a reportar casos de pacientes infectados por coronavirus y algunos de ellos concluían trágicamente. La llegada del virus a Europa cambió el panorama y en solo unos días, la psicosis se apoderó de una parte importante de la población.

También en Córdoba. Al principio, los mensajes iban desde la provincia hasta el país transalpino, donde hay 168 estudiantes de la Universidad de Córdoba (UCO) con becas Erasmus, o donde estaban en aquel momento algunos colegios de viaje de estudios. Italia dejó de ser seguro para la opinión pública en apenas unos días y se cancelaron algunos viajes previstos desde Córdoba con ese destino.

A nivel local, los primeros efectos se notaron en las farmacias, en las que las mascarillas se agotaron en cuestión de días. Todo ello, a pesar de que expertos como Antonio Arenas, catedrático de enfermedades infecciosas de la Facultad de Veterinaria de Córdoba, aclaraban que, como medida de prevención ante el Covid-19, la mascarilla era más inútil que lavarse las manos.

Arenas, uno de los mayores expertos en enfermedades infecciosas que hay en Córdoba, insistía en lanzar un mensaje de tranquilidad que no terminaba de cuajar. Lo mismo hacía el Gobierno, que decretaba que el riesgo de transmisión local del coronavirus Covid-19 en España era bajo en zonas donde no hay positivos, como es el caso de Córdoba.

Porque en el apartado estrictamente sanitario, en la provincia por el momento reina la calma. Salvo dos casos sospechosos que las autoridades sanitarias se apresuraron a desmentir rápidamente y que algunos medios dieron por ciertos, sigue habiendo la misma cifra de pacientes infectados por coronavirus: cero.

Es el único marcador que no se ha movido en las últimas dos semanas, en las que el pánico y la psicosis al contagio se ha instalado de manera preventiva en la sociedad cordobesa, que tampoco duda en apuntar a los medios de comunicación como culpables de una histeria que luego ayudan a difundir consciente o inconscientemente a través de servicios de mensajería y redes sociales.

Y mientras tanto, ¿qué siguen diciendo los expertos? En la tarde de este miércoles, la coordinadora del Grupo Asesor de Seguimiento del Coronavirus volvía a lanzar un mensaje de calma y señalaba que, si bien “no hay que banalizar” la situación, la alarma que se está creando “es excesiva”.

“Hay que confiar en la autoridades sanitarias y los expertos. Hacer acopio de mascarillas en casa no tiene ningún sentido porque eso le va a hacer falta a otros pacientes y no debemos desabastecer los centros sanitarios ni las farmacias de cosas que realmente no son necesarias”, ha afirmado Salcedo, que ha indicado que aunque las sospechas “han sido muchísimas”, hoy en Andalucía hay 13 casos confirmados, ninguno de ellos, insistimos, en Córdoba.

Que cambien las cosas y se confirme el primer caso en la provincia podría disparar, si cabe aún más, la inquietud de la población, que empieza a arrancar días del calendario y empieza a ver que la Semana Santa y el Mayo Festivo están a la vuelta de la esquina.

Si finalmente eso ocurre, se alteraría el equilibrio y se empezarían a contabilizar casos clínicas mientras que lo que permanecería inmutable sería el miedo y la histeria. Un pánico racional aunque quizá algo exagerado ante una epidemia que, por el momento, se ha mostrado mucho menos menos mortal que la gripe o el sida.

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