Dos hermanos, los primeros fusilados en ser identificados en las excavaciones de Córdoba

Fosa común de San Ramón en el cementerio de la Salud | MADERO CUBERO

A Antonio Prieto Martín lo detuvieron un Primero de Mayo de 1932 en Córdoba. Fue después de una manifestación con altercados y dos muertos. Cuatro años después, 8 de septiembre del año 1936, fue fusilado en la tapia del cementerio de la Salud. Tenía 27 años. Junto a él caía a la vez su hermano mayor, Juan Manuel. Tenía 32 años, estaba casado y dejaba a dos hijos huérfanos. El pasado 22 de enero, entre las 12:00 y las 13:00 de la mañana, en la fosa común del cementerio de La Salud un equipo de arqueólogos, forenses e historiadores desenterraban el cadáver de Juan Manuel. 82 años después de su muerte, sus huesos salían de una fosa común. Ese mismo día, los restos de su hermano Antonio también eran recuperados. Los dos son los primeros fusilados cuyos restos han sido recuperados de las fosas comunes de Córdoba en ser identificados.

El trabajo de la Asociación para la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (Aremehisa) ha sido clave para la identificación de estos dos hermanos, ambos naturales, precisamente, de Aguilar de la Frontera. Ahora, el presidente de Aremehisa, Rafael Espino, busca a familiares de estos dos hermanos. De hecho, el próximo 7 de marzo se iniciará una recogida de ADN en el Centro Cívico de Poniente.

Juan Manuel Prieto Martín nació el día 25 de julio del año 1904 en Aguilar de la Frontera. Cinco años más tarde, en 1909, lo haría también su hermano Antonio, el segundo de los cuatro hijos del matrimonio formado por Ignacio Prieto Fernández y Josefa Martín García, según una biografía de ambos escrita por Pablo Pérez Espino tras una ardua investigación.

“Juan vino al mundo en la propia vivienda familiar, ubicada en el número 41 de la calle Calvario, calzada de acogida de uno de los focos de asentamiento jornalero y obrero en el municipio desde las primeras décadas del siglo XIX”, señala la biografía. “Juan Manuel Prieto Martín vería florecer el germen de su niñez por las calles de su pueblo natal, donde extendería su latir en convivencia con sus abuelos, Juan Prieto Reyes e Inés Fernández, por línea paterna, y Francisco Martín Mediavilla y Teresa García Fernández por la materna, sus padres y sus tres hermanos, Carmen, Manuel y Antonio Prieto Martín”, describe la biografía.

Los dos hermanos se marcharon cuando se hicieron adultos a Córdoba capital. Allí comenzaron a trabajar en el sector automovilístico. Juan como mecánico y Antonio como chófer. Juan se casó con Paula Fernández Manibardo, natural de Torrejoncillos (Cáceres), y el matrimonio estableció su lugar de residencia en el número 25 de la calle de Enmedio, en una vivienda que permanecería vinculada a la familia Prieto Fernández, como mínimo, hasta mediados del mes de septiembre de 1936. Con posterioridad, existe constancia documental de que en 1945, años después del asesinato de su marido, su viuda, Paula Fernández Manibardo, abandonaría el inmueble para trasladarse a otro situado en la calle Sebastián de Belalcázar.

Los dos hermanos fueron detenidos el 8 de septiembre de 1936, apenas dos meses después del golpe de estado que desembocó en Guerra Civil. Ambos fueron fusilados al día siguiente “junto a cuatro hombres más”, señala la biografía.

Aremehisa busca información y solicita la colaboración ciudadana para poder obtener algún dato de estas personas que identifique a posibles familiares directos. Para ello, ha facilitado el teléfono 680634633, el correo aremehisa@hotmail.com y el https://www.facebook.com/aremehisa.

Etiquetas
stats