La falta de lluvia atasca la estación de bombeo que permite llenar Navallana desde el Guadalquivir

Vista aérea del pantano y la central de Navallana.

En 1996, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir construyó una estación de bombeo en el embalse de San Rafael de Navallana con el objetivo de que esta presa pudiera alimentarse directamente del río Guadalquivir en caso de sequía. En total, el sistema permite un bombeo de unos 10 metros cúbicos por segundo, suficiente como para no retirar excesivo caudal del río grande de Andalucía y permitir el llenado de un embalse que es clave para mantener el suministro de agua en Córdoba capital. Pero la falta de lluvia de los últimos cinco años ha atascado el sistema, por lo que hay que repararlo.

Este miércoles, el Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado el informe de impacto ambiental necesario para llevar a cabo una obra de tres mes de duración y que persigue el objetivo de retirar todo el lodo, limo y basura que se ha acumulado en esta estación que lleva, prácticamente, cinco años sin utilizarse, según reconoce el organismo que regula la cuenca del Guadalquivir.

Desde que entró en explotación la estación de bombeo ha sido necesario proceder a la limpieza, en dos ocasiones, de la zona del cuenco de alimentación y de las cántaras del bombeo, debido a los aterramientos producidos en grandes avenidas del río Guadalmellato (principalmente con gravas y arenas) la última vez en el año 2013, no habiendo sido necesario hasta el momento, limpiar el canal de alimentación, señala la Confederación. “En las últimas cinco campañas no se han producido avenidas, ni se han turbinado ni bombeado caudales significativos, lo que ha propiciado la acumulación en el citado canal, de una gran cantidad de fangos por sedimentación de las aguas limosas del río Guadalquivir, lo que impide la entrada del agua y el normal funcionamiento de la estación de bombeo”, señala.

Por eso, la obra que se proyecta prevé limpiar todos los aterramientos existentes en un tramo del canal de alimentación de la estación de bombeo, que tiene una longitud aproximada de 1,7 kilómetros, según señala el organismo.

Por otra parte, esta estación de bombeo también posee una “minicentral” de cinco megawatios que permite, a la vez que impulsa el agua, recuperar la energía que necesita para bombearla desde el Guadalquivir.

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