Detenidos por tener en “semiesclavitud” a trabajadores de varios 'kebabs'

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Los empleados trabajaban todos los días de la semana sin descanso y cobraban entre 200 y 300 euros al mes, según la Policía Nacional

Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con la Inspección de Trabajo, han detenido en Córdoba a dos personas de nacionalidad pakistaní que explotaban laboralmente a compatriotas suyos en tiendas de comida rápida. Según ha informado el Cuerpo Nacional de Policía a través de una nota de prensa, estos acusados obligaban a sus empleados a trabajar y los mantenían en situación de “semiesclavitud”. La investigación está enmarcada dentro del convenio firmado en el mes de marzo entre el Ministerio del Interior y el de Empleo y la Seguridad Social para luchar contra el empleo irregular y el fraude a la Seguridad Social.

La investigación se inició cuando el pasado mes de agosto se recibió de manera anónima una carta informando sobre la existencia al parecer de una serie de personas que se dedicaban a favorecer la inmigración ilegal de compatriotas pakistaníes en varias localidades de la provincia de Córdoba. A raíz de dicha comunicación y en aras de comprobación de los hechos manifestados se estableció por parte de los agentes un dispositivo para averiguar la identidad de los autores y proceder a su detención.

Durante las primeras pesquisas los agentes determinaron que las víctimas eran traídas a España de forma clandestina y eran obligadas a trabajar en varios kebabs de la provincia. Una vez identificados todos los responsables, los agentes, junto con la Inspección de Trabajo de Córdoba, realizaron cinco inspecciones en kebabs donde comprobaron que los trabajadores se encontraban en situación irregular, que carecían de contrato laboral y no estaban dados de alta en la Seguridad Social. En esos momentos se detuvo a las dos personas de nacionalidad pakistaní que presuntamente estaban explotando laboralmente a compatriotas.

Las víctimas cobraban entre 200 y 300 euros al mes

Las víctimas identificadas en estos establecimientos manifestaron a los policías las pésimas condiciones laborales a las que eran sometidas. Trabajaban todos los días de la semana sin descanso y cobraban entre 200 y 300 euros al mes. Durante los registros efectuados se ha intervenido numerosa documentación relativa a solicitudes de regulación en Subdelegación de Gobierno, autorizaciones de residencia y trabajo y documentación de interés de los establecimientos inspeccionados.

La investigación ha sido realizada por el Grupo II de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Comisaría Provincial de Córdoba, junto con funcionarios de la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Córdoba.

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