Detenido por conducción temeraria cuadruplicando la tasa de alcohol

El detenido, de 30 años, colisionó con otro coche en el Realejo, se dio a la fuga por la acera, donde pudo atropellar a una mujer, y huyó por Hermanos López Diéguez, en obras, y fue arrestado poco después

Agentes de la Policía Local de Córdoba detuvieron en la tarde noche del lunes a un joven de 30 años al que se acusa de un delito contra la seguridad del tráfico tras protagonizar una rocambolesca huida en el centro de la capital cordobesa circulando bajo los efectos del alcohol, en concreto cuadruplicando la tasa máxima permitida (0,25), confirmaron las fuentes consultadas que añadieron que el conductor fue puesto ayer a disposición judicial.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 20.30 horas en el Realejo. El coche con el que circulaba el detenido, un Renault Megane, colisionó por alcance con otro turismo, un BMW. Cuando el conductor de éste último le requirió elaborar un parte amistoso, el detenido aceptó, aunque cuando el turismo afectado se retiró de la calzada para rellenar la documentación, el joven, de 30 años, aceleró y huyó del lugar a toda velocidad, indicaron testigos presenciales.

Al parecer, y siempre según el testimonio de los testigos del suceso, el conductor, que presentaba evidentes signos de embriaguez, subió su coche en la acera y circuló varios metros a toda velocidad. En este trayecto estuvo a punto de llevarse por delante a una mujer que en esos momentos salía de un establecimiento comercial. La loca huida continuó por Hermanos López Diéguez, que desde hace días se encuentra cortada al tráfico por obras y cuyo firme está totalmente levantado, algo que no importó al conductor que siguió con su fuga del lugar del accidente.

Los vecinos se pusieron de forma inmediata en contacto con la Policía Local y Nacional que establecieron un dispositivo conjunto para localizar y detener al conductor, hecho que se produjo poco después, en la zona del Marrubial. La Policía Local se hizo cargo del detenido y confirmó los testimonios de los testigos presenciales del accidente: en la primera prueba de alcohol dio 0,98 y, poco después, 0,97 cuatro veces más que el máximo legal permitido.

Las fuentes consultadas señalaron que el joven pasó la noche en los calabozos de la jefatura de Policía Local. El coche, que presentaba numerosos golpes y rozaduras, debido a la alocada huida por las calles del centro, fue trasladado al depósito municipal, señalaron las fuentes.

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