Desalojan otro bloque del edificio de Cañito Bazán

Vecinos del inmueble incendiado recogiendo sus enseres | MADERO CUBERO
A la treinta viviendas desalojadas en los números 13 y 14 hay que sumarles ahora quince del número 12 | Los daños estructurales y la falta de suministro de luz y agua obligan a las familias a abandonar sus casas durante "dos o tres meses"

Una semana después del incendio, los vecinos de la promoción "Los Jardines de La Sierra" siguen afrontando las consecuencias de un suceso que obligó a desalojar a unas 200 personas y 23 bloques de viviendas en las que, afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales. Para algunos, sin embargo, el suceso ha sido más que un tremendo sobresalto: a las treinta viviendas de los bloques 13 y 14 que, de momento, no pueden ser habitadas hay que unirle ahora otros 15 domicilio, los del bloque 12, cuyo habitantes tampoco podrán seguir en sus casas, confirmaron fuentes vecinales.

Los motivos hay que encontrarlos en los daños estructurales que ya se habían detectado en los bloques 13 y 14, esta parte del inmueble es la más afectada por el incendio, ya que la mayor parte de los productos inflamables del bazar chino se localizaban en los bajos de estos portales que sufrieron, durante horas, el efecto de las llamas y del intenso humo que ascendió por los respiradores del inmueble y se coló en el interior de los portales causando importantes daños. Acerca del poder calorífico que tuvo que soportar las vigas y pilares, las fuentes consultadas por este medio aseguraron en su día que superaron los 500 grados durante varias horas.

Siempre según los testimonios recogidos, aparte de los problemas estructurales, en la primera valoración de los peritos se habló de seis pilares y vigas afectados, los vecinos del bloque 12 no han podido recuperar el suministro de agua y luz que ha resultado seriamente dañado. Es por esto que se tendrá que picar en las viviendas y zonas comunes para arreglar los desperfectos en el suministro, lo que se prolongará durante un periodo de "entre dos y tres meses", señalaron las fuentes consultadas. Junto a esto, el intenso olor provocado por la combustión sigue muy presente en las viviendas y hace que las condiciones de habitabilidad sean más que reducidas.

Mientras que todo se estabiliza, los peritos siguen con sus trabajos y la evaluación definitiva de los daños. En la reunión que mantuvieron los afectados con los técnicos de la Gerencia se les informó de que debían contratar a un arquitecto que evaluase el estado del inmueble y presentase un proyecto de rehabilitación que, según lo manifestado en aquella reunión, debería ser afrontado por la comunidad de propietarios del complejo inmobiliario. Por parte de la GMU, el compromiso es el de agilizar al máximo todos los trámites para que las familias puedan regresar a sus viviendas.

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