Cultura en 2018: pendientes de la Unesco y el despegue del C3A

Espectáculo de danza sobre las paredes del nuevo edificio del C3A | MADERO CUBERO

En lo cultural, Córdoba parece que termina el año 2017 más pendiente de lo que va a ocurrir después de enero que con ganas de repasar el trabajo realizado en los 12 meses previos. Es como si las instituciones tuviesen todas las ilusiones puestas en saber si el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco elegirá a la ciudad palatina de Medina Azahara como nuevo monumento catalogado Patrimonio Mundial.

En el fondo, esta apuesta podría entenderse también como todo un símbolo de la política institucional cultural. Desde los despachos sigue dibujándose una estrategia volcada, sobre todo, en proyectar los recursos monumentales históricos como principal estandarte de la cultura local. Un reclamo que busca, ante todo, tratar de pescar en los principales caladeros de turistas internacionales. Visitantes que ya pueden asomarse a una Medina Azahara iluminada por la noche pero que no pueden -lástima- adentrarse en una de sus joyas recreadas: el Salón Rico, cerrado desde hace casi una década por falta de fondos para su restauración y cuya reanudación de trabajos lleva años siendo inminente.

Otros monumentos de la ciudad, mucho más modernos y que han requerido de mucha más inversión en los últimos años, viven uno de esos lentos -muy lentos- despegues entre los cordobeses y mucho más lento entre los turistas. Es el caso de C3A, o centro de Creación Contemporánea de Andalucía. Un año y pico después de que la Junta cumpliese su palabra de abrirlo a la ciudadanía, todavía tiene que terminar de cuajar aquello para lo que, en principio, se diseñó: un lugar donde los creadores desarrollasen obra. Pero lo que de verdad tiene que materializarse es una completa comunicación entre ese gran edificio varado en Miraflores y el resto de la ciudad, sus vecinos y los viajeros que pasan por ella.

Mientras tanto, edificios culturales destinados básicamente al uso vecinal languidecen sin una fecha concreta de apertura. Es el caso de la eterna obra de la Biblioteca del Estado, en los Jardines de la Agricultura. Un edificio enclavado en un espacio privilegiado -en pleno centro de la ciudad y junto a los Jardines de la Agricultura- destinado a dar la principal cobertura cultural relacionada con los libros en Córdoba pero cuya puesta en marcha se ha ido retrasando. Iniciado en 2015, a día de hoy la fecha más cercana de apertura es 2020,.

Por lo demás, la ciudad ha conservado su calendario tradicional de actividades culturales, marcado por la tradicional cadencia entre el Festival de la Guitarra y Cosmopoética como dos de los principales hitos. Estas citas simbolizan, además, formas distintas que el Ayuntamiento tiene de gestionar los proyectos culturales. Por un lado, el Festival de la Guitarra sigue siendo programado principalmente desde lo público, mientras que el certamen de poesía se deja en manos privadas a través de un concurso público. Coincidencia o no, lo cierto es que en las últimas ediciones se ha acusado al Festival de la Guitarra de no atraer ni al público ni a grandes estrellas, mientras que Cosmopoética ha vivido algunas de sus mejores ediciones en 2016 y 2017.

A estos días marcados en rojo en el calendario cultural de cada año se han venido sumando últimamente los de las efemérides. De alguna forma, parece que siempre hay alguien pendiente de lograr una cifra redonda que recuerde un hecho o a una persona. En 2017 fueron dos los personajes escogidos sobre los que se han diseñado actividades específicas: el poeta de la generación de Cántico Ricardo Molina y el torero Manolete.

Etiquetas
stats