La cuenca del Guadalquivir entra en prealerta por sequía con los pantanos por debajo ya del 50%

Riego en campos de cultivo | PIXABAY

La cuenca del Guadalquivir acaba de volver a entrar en prealerta por sequía. Por primera vez en la última década, los pantanos en la provincia de Córdoba están por debajo del 50% de su capacidad a estas alturas del año, cuando sus compuertas están abiertas para regar miles de hectáreas en toda Andalucía y garantizar así unos cultivos que de lo contrario provocarían la ruina de muchos agricultores. A estas alturas, los embalses deberían rondar una media superior al 70% gracias a unas lluvias de primavera que en este año no han llegado (ni parece que vayan a llegar de una manera abundante).

Cada temporada de riego, los embalses de la provincia cordobesa suelen bajar en más de 30 puntos. Al final del verano del año 2017, por ejemplo, estuvieron en una media del 27%. Con las cifras actuales, es probable que si se mantienen los riegos necesarios para esos cultivos los embalses superen a duras penas el 20%. La situación, en ese momento, no sería grave pero sí preocupante. Haría falta entonces un otoño muy húmedo para evitar unas posibles restricciones de agua potable incluso en núcleos habitados en el año 2020. Aunque esa previsión aún está lejos de cumplirse.

La cuenca del Guadalquivir está en "prealerta" por sequía, según los indicadores de la Confederación, que cada quincena elabora un informe sobre su situación. La sequía se mide a través de un indicador entre uno y cero, donde uno indica una saturación del suelo total (se forman escorrentías) y cero es prácticamente el desierto. Actualmente, la situación global de la cuenca es de 0,39, cuando en marzo (cuando se activó por vez primera la prealerta que posteriormente se desactivó por la tímida llegada de lluvias) estaba en el 0,47.

En la provincia, la situación es preocupante en la cuenca de Sierra Boyera (de este embalse depende el agua de muchas explotaciones ganaderas) y también en el Guadalmellato. Este juego de embalses (con Sierra Boyera) alimenta a la ciudad de Córdoba pero también al riego de gran parte de La Vega del Guadalquivir aguas arriba de La Breña II.

Actualmente, los embalses de la provincia están al 48% de su capacidad. En total, retienen 1.653 hectómetros cúbicos. El año pasado en este mismo día del año los embalses estaban al 61% con más de 2.000 hectómetros cúbicos. La media de la década señala que a estas alturas los embalses deberían estar al 75% con 2.564 hectómetros cúbicos de agua, lo que garantizaría los riegos y el abastecimiento de agua potable en las ciudades.

En la provincia, el embalse con el nivel más bajo es La Breña II, que apenas si está al 26%. Este pantano, no obstante, tiene unas grandes dimensiones y retiene 220 hectómetros cúbicos de agua. Es decir, tiene más agua que la capacidad de otros embalses de la provincia. Solo Iznájar, el Bembézar y Puente Nuevo podrían tener más capacidad. En Iznájar también hay bastante agua. El pantano está al 58% de su capacidad, con un total de 576 hectómetros cúbicos. Entre estos dos embalses retienen, actualmente, prácticamente el 70% del agua disponible en la provincia.

En el Guadalmellato y en San Rafael de Navallana hay en la actualidad 160 hectómetros cúbicos de agua. Con esa capacidad, el abastecimiento de agua potable en la ciudad de Córdoba está garantizado para los próximos cuatro años. Sin embargo, ese agua también se utiliza para el regadío por lo que es previsible que este nivel descienda de manera notable durante el verano.

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23 de mayo de 2019 - 05:20 h
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