“Bretón mató a Ruth y a José movido por el odio a su mujer”

Bretón, esta mañana, en el juicio. | FOTO: MADERO CUBERO
La fiscalía y la acusación consideran acreditado que José Bretón asesinó a sus hijos y fundamentan su petición de 40 años contra el acusado en las pruebas forenses

La fiscalía nunca ha creído la versión de José Bretón de que perdió a a sus hijos en el parque Cruz Conde y mantiene que el móvil de los asesinatos que le atribuye fue su venganza contra Ruth Ortiz, madre y entonces esposa de Bretón. “Mató a Ruth y José movido por el odio a su mujer, porque no podía seguir controlándola. Y como no consiguió reconciliarse con ella, mató a sus hijos que era lo que más quería Ruth”, ha expuesto la fiscal María Ángeles Rojas.

La fiscal pide 40 años de cárcel contra Bretón por asesinar a sus hijos Ruth y José, de seis y dos años, a los que habría hecho desaparecer en una gran hoguera que prendió en su finca de Las Quemdadillas, a las afueras de Córdoba. Bretón ha mantenido siempre que perdió a sus hijos la tarde de autos mientras paseaba con ellos por un parque de la misma ciudad.

La fiscal ha recalcado al jurado que está demostrado que la tarde del sábado 8 de octubre de 2011, los pequeños Ruth y José cruzaron el portón de metal de la finca de Las Quemadillas, en el coche que conducía su padre. “Lo sabemos porque nos lo dice él [Bretón] y porque lo atestiguan los peritos” que han estudiado las cámaras de seguridad“, ha señalado la fiscal. ”Pero los niños nunca más salieron de allí. Sus cuerpos fueron quemados y luego recogidos por los agentes de policía“, ha ratificado María Ángeles Rojas, basándose en los informes peritos de los forenses.

“No hay sombra de duda de la comisión [por parte de Bretón] de ese crimen tan atroz contra figuras tan indefensas y queda acreditado la falsedad de su denuncia [de la desaparición de sus hijos]”, ha proseguido la fiscalía. Y en cuanto a la coartada que esgrime Bretón, Rojas zanja: “Mintió, por eso considero que debe a ser condenado por un doble delito de asesinato y otro de simulación de delito”.

Para la acusación particular, ejercida por Reposo Carrero, que representa a Ruth Ortiz, la principal prueba de cargo, al margen de todo el grueso peritaje realizado, ha sido la propia declaración de Bretón en la sala. “Nadie se cree su versión, es imposible”, ha sentenciado. Para Carrero, el caso pudo cerrase el 11 de octubre de 2011, cuando la perito policial hizo su informe forense sobre los restos recogidos en la higuera. Pero el error de la técnico, que identificó los mismos como de origen animal alimentó no sólo el ego y el narcisismo del acusado, sino que también ofreció la única puerta abierta que le quedaba a la defensa de Bretón.

Sobre su móvil, Reposo no tiene duda de los ánimos de venganza de Bretón. “Matar a sus hijos es un placer permanente [para Bretón] porque sabe que Ruth sufrirá toda la vida”. Su actuación, insiste, “no fue un arrebato, fue la única forma de causar dolor”.

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