Airbnb, Uber, Amazon, Muving… así están cambiando la ciudad

Imagen promocional de la empresa.

Córdoba no es una smart city. Ni un pequeño rincón de Silicon Valley. Ni una ciudad a la que le estén pasando cosas diferentes a las del resto del mundo. Pero, con sus singularidades, Córdoba está cambiando, quiera o no, por la llegada de plataformas de la mal llamada economía colaborativa. Y a buen seguro que lo va a seguir haciendo, sin que apenas quede sector económico indemne alguno.

Airbnb, Uber, Amazon o Muving son, quizás, las plataformas de intercambio de servicios que más están cambiando la vida en la ciudad de Córdoba. No son las únicas. Ni serán las últimas en llegar. Habrá más. Algunas tienen apenas semanas de vida. Otras, como Airbnb, son más veteranas, pero con crecimientos anuales mareantes. Pero todas tienen una coincidencia: están cambiando la ciudad.

Tanto Airbnb como Amazon son las que están produciendo efectos más globales. En Córdoba y en el mundo. La primera es, quizás, la que ha tenido un efecto más notable en una ciudad tan turística como Córdoba, que ha llegado a acoger a un millón de visitantes en un año y con un monumento como la Mezquita que recibe la visita de dos millones en el mismo periodo de tiempo. Airbnb ha transformado la manera de acoger a los turistas. A principios de 2018 y por primera vez en la historia, la mayoría de los visitantes de la ciudad confesaba que ya prefería quedarse en un apartamento a hacerlo en un hotel.

El 1 de octubre, además, Airbnb ha tomado una decisión tras un pacto con la Junta: ha eliminado de su web todos aquellos apartamentos turísticos no regularizados. De un plumazo, se estima que han desaparecido un millar de viviendas. ¿Efectos? Expertos inmobiliarios apuntan a un desplome en el precio de los alquileres. Muchos propietarios han optado por regresar al alquiler de larga estancia. Otros tratan de regularizarse ahora.

Airbnb ha cambiado también la relación entre muchos vecindarios. Hay bloques que se oponen a acoger pisos turísticos, aunque con la ley en la mano poco se puede hacer. El Ayuntamiento hasta baraja crear una tasa turística (que también pagarían hoteles) y los debates sobre la gentrificación de determinadas zonas de la ciudad como el entorno de la Mezquita Catedral son constantes. Pero Airbnb ha llegado para quedarse. Y la Junta ha optado por pactar con la plataforma una regularización antes de dejar que su constante crecimiento acabase destrozando la convivencia en las ciudades.

Amazon y el sufrimiento del comercio

La calle Cruz Conde es el lugar más comercial de la ciudad. Casi todos los meses cierra un negocio (y abre otro). Además de los alquileres tan altos de los que se quejan muchos comerciantes, los empresarios se enfrentan a otro problema: Amazon y todas las plataformas de compra por internet. Desde hace un par de años, los comerciantes vienen denunciando esta situación: muchos cordobeses optan por comprar a distancia y que les lleven el producto a casa.

Fuentes del comercio cordobés aluden a lo ocurrido en el Centro Comercial El Arcángel, donde el lugar que ha dejado Eroski tras su cierre hace años no lo ha ocupado nadie. Las tiendas de ropa como Primark siguen en alza, pero la mayor parte del espacio está siendo ocupado por servicios de hostelería y ocio.

La ciudad, no obstante, parece prepararse para nuevos parques comerciales. Así, ya hay permiso para uno en la Carretera de Palma del Río y para otro más en Rabanales 21. El Carrefour La Sierra se ha renovado para acoger muchas tiendas de ropa y otros locales como El Zoco se enfocan principalmente a la alimentación y la restauración.

Pero, como siempre, el sector que más se resiente es el pequeño. Salvo honrosas excepciones como en La Viñuela, el comercio del centro ya dejado de ser local y las franquicias han arrinconado a todo lo que huela a cordobés. Definitivamente, la globalización ha transformado el centro de la ciudad.

Los retos del nuevo transporte

La ciudad está cambiando en su forma de moverse. En cuestión de meses, han surgido nuevas plataformas y llegarán más, como está ocurriendo en otras ciudades. Uber no tiene ni semanas, pero Muving, el servicio de alquiler de motos eléctricas, ya tiene varios meses de vida en la ciudad y sigue creciendo.

La llegada más ruidosa ha sido la de Uber, en una especie de punta de lanza. Sin embargo, de momento apenas es notable la transformación, más allá de que existe una segunda opción para un servicio de coche con conductor. Uber ha entrado en la ciudad más por la cercanía de Sevilla que por una competencia directa con el taxi. Sus tarifas no son tan baratas como se anunció y no hay gran disponibilidad de vehículos. Los taxistas, de momento, contienen la respiración, pero ofrecen un servicio más numeroso y competitivo. Y se adaptan rápidamente a las plataformas, con una aplicación muy similar a la de Uber, aunque reclaman a la Junta que les permita pactar el precio de antemano como hace esta multinacional.

El gran fenómeno está siendo el de la movilidad personal. Muving ha sido la primera multinacional en instalarse en Córdoba con bastante éxito. Sus motos amarillas sin ruido se han multiplicado y sus usuarios no paran de crecer. Otras empresas también ofrecen coches eléctricos de alquiler, pero de momento lo hacen en grandes ciudades como Madrid.

El Ayuntamiento es consciente de que la transformación en la movilidad de la ciudad está llegando e irá a más. Por eso trabaja en la redacción de una ordenanza municipal que lo regule todo. En principio, lo que más preocupa son los patinetes eléctricos de alquiler. Una empresa ya ha preguntado para instalarse en la ciudad.

El Consistorio trabaja en regular por dónde podrán y por dónde no circular estos vehículos. Aquellos que superen los diez kilómetros por hora tendrán que hacerlo por la calzada. Los que no podrán seguir yendo por aceras y carriles bici.

Cada vez menos bancos y una amenaza para los restaurantes

Internet y el pago con tarjeta de crédito también están provocando una reducción física de los bancos, cajas de ahorro y cajeros automáticos en la ciudad. Cada vez hay menos oficinas porque cada vez se hacen menos gestiones en ellas. La adaptación a la banca electrónica de todo el sector en masa está dejando libres muchas oficinas, principalmente en barrios. Algunas comenzarán a transformarse en otra cosa, como el proyecto del Santander de convertirlas en cafeterías personalizadas.

Pero hay amenazas más a largo plazo que también sobrevuelan. Los restaurantes de momento son el sector que menos está notando la digitalización y la economía colaborativa. De momento. Hay un fenómeno en Estados Unidos y Latinoamérica que ya está haciendo preocuparse a algunos de los que hoy ven sus terrazas repletas: una especie de Airbnb de los restaurantes en el que un turista puede acudir a una vivienda a degustar cocina casera. En Argentina es un fenómeno y tienen una plataforma que se llama CookApp. ¿Llegará a España y a Córdoba? Quizás es cuestión de tiempo.

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