El Granada

Disfruta ahora la afición granadinista de un periodo de éxito en Primera después de haberlo pasado francamente mal durante casi tres décadas en las que el club nazarí parecía condenado a caer de manera cada vez más inverosímil a las últimas de cambio en sus intentos de retorno a la élite.

Comienza la historia moderna del fútbol en Granada en 1931, con la creación de un club llamado Recreativo –inscrito en la Federación el mismo 14 de abril en el que España se convirtió en República-. Ese Recreativo fue el germen del actual Granada CF, que ya con ese nombre logró su primer ascenso a la máxima división en la 40-41, tras una brillante temporada culminada con dos victorias a domicilio ante Real y Castellón.

Cuatro años aguantó en la élite y otros doce necesitó para regresar después a Primera. En 1959 consigue el Granada la mayor gesta de su historia. Los rojiblancos llegaron a la final de la Copa entonces del Generalísimo después de eliminar a Elche, Cádiz, Plus Ultra y Valencia. En ese partido, disputado en el Bernabéu el 21 de junio de ese año 59 el Barcelona pasó por encima de los Becerril, Carranza, Loren o Arsenio Iglesias (éste último fue el autor del único gol granadinista de cabeza en la derrota por 4-1). Ese día relató el entonces presidente del equipo, Luis Rivas, que le pidió a un poeta granadino que le escribiera algunas palabras sobre su ciudad por si Franco le preguntaba algo en el palco. No lo hizo.

Entre el 68 y el 75 atraviesa el Granada la mejor época de su historia. En esa época logra dos sextos puestos (71-72 y 73-74) y Los Cármenes se convierte en un feudo invulnerable. Casi dos temporadas enteras sin perder en su campo. Allí impusieron su ley los sudamericanos Fernández –que de una entrada le rompió el cuádriceps a Amancio-, Aguirre Suárez y Montero Castillo. Tres auténticas fieras que aterrorizaban a las delanteras rivales y que servían de respaldo al –no olvidemos- brillante trabajo de los Porta –pichichi en el 72- o Rafael Jaén.

El descenso del 76 dio paso a una travesía de 36 años por el desierto. De una lucha continua por la supervivencia con momentos muy complicados como ahora veremos.

En la 87-88 estando el club en Segunda disputó un partido amistoso ante el Malmoe sueco. Lalo Maradona, que jugaba en aquella plantilla, convenció a sus hermanos Hugo (en el Rayo) y Diego Armando (en el Nápoles) para que disputaran a su lado la pachanga. El astro argentino, que jugó de rojiblanco pero sin publicidad ni escudo en el pecho, anotó un golazo de falta en el histórico triunfo final 3-2.

A pesar de la presencia del hermano de Maradona –que poco aportó en realidad- el Granada bajó a Segunda B y en esa categoría permaneció durante catorce temporadas consecutivas. En el año 2000 un golazo del ex granadinista Aguilar evitó su ascenso en un tremendo último partido de aquella fase de ascenso ante el Murcia. Ese batacazo fue una losa que acabó pesando tanto que provocó el descenso de los rojiblancos a Tercera por deudas. En esa categoría penaron otros cuatro años en los que la desgracia les acompañó en eliminatorias finales ante equipos menores teóricamente como La Roda o el Quintanar. Por fin, en 2006 consiguieron el retorno a Segunda B al derrotar al Guadalajara.

En 2009 el club pasa a ser SAD y el italiano Gino Pozzo (dueño del Udinese) toma las riendas y delega en su socio Enrique Pina. La progresión es meteórica. Tras quedar campeón del grupo IV de Segunda B asciende 22 años después a la categoría de Plata al derrotar al Alcorcón. Entrena a ese grupo Fabri, quien sigue al frente de la nave en Segunda. Llegan entonces refuerzos muy importantes como Geijo, Calvo, Siqueira u Orellana y desde el principio ocupan los primeros puestos. Así, se meten en el recién creado play-off y derrotan en una eliminatoria muy emocionante al Celta por penaltis. En la final, un gol de Ighalo en una confrontación con el Elche que terminó con graves incidentes (desde entonces ambas aficiones tienen una fuerte rivalidad) supuso el retorno a Primera. Ighalo, por cierto, también anotó en la final por subir a Segunda. Dos ascensos de forma consecutiva.

Desde ese 2011 el Granada ha conseguido conservar la categoría con más o menos apuros. En la 2011-2012 se jugaron la vida en un final de liga tremendo en Vallecas, pero un gol de Falcao en Vila-Real les mantuvo a salvo en Primera. Las dos últimas temporadas han repetido un decimoquinto puesto con matices. Si hace dos la salvación llegó en la penúltima jornada, el año pasado tuvieron que vencer 0-1 en un duelo a vida o muerte en Zorrilla al Valladolid (gol de Mitrovic en propia puerta) para seguir siendo de oro. Ya acumula 21 años en Primera.

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30 de diciembre de 2014 - 13:12 h