Mr. Arkadín

Como una versión menor de Ciudadano Kane, Orson Welles realizó una película rara, incompleta, con un montaje irregular y llena de errores infantiles impropios de un cineasta de su talla: Mr. Arkadín. Narra la historia de un enigmático personaje, de riqueza de insospechado origen, que encarga un informe sobre quién es él realmente, sobre su pasado antes de ser ese tal Mr. Arkadin.

Me he acordado de ella ahora que Sandokán Gómez (en otra entrada comparado con el propio Kane) ha anunciado que UCOR se presentará a las próximas elecciones municipales aunque no ha confirmado que vaya a ser el candidato. Ha sido significativo que lo haya hecho por medio de una nota de prensa y no mediante una comparecencia pública, espectacular como todas. Es "Rafaéh" también un hombre hecho a sí mismo, de fortuna de oscuro origen, que luego multiplicó con conocidos pelotazos urbanísticos que le permitieron los distintos gobiernos municipales entre pijotas y relojes.

Si se pregunta sobre su pasado, sus corifeos repiten hasta la saciedad que es un benefactor social que lo consiguió todo trabajando, pero no parece que cuadre con su poderío económico ostentoso, avalado por la antigua Cajasur, y que le ha llevado a estar condenado por el caso Malaya o a punto de estar enjuiciado por delito fiscal. Parece que necesitaría también que alguien volviera a reescribir quién fue y cómo forjó su fortuna.

Su actitud benefactora la ha seguido practicando como línea política central. Las dádivas y entregas de dinero en metálico o en especie ha sido constante en Palmeras o Moreras, al igual que las aportaciones de alimentos, juguetes, etc a peñas, asociaciones, colectivos, ... Curiosamente, ha usado su oficina ilegal de las naves de Colecor, ese monumento a una época de excesos e ilegalidades, como sede de su actividad pública. Solo hay que recordar que, al margen de lo que pase con las naves, la actividad de oficinas está prohibida en suelo no urbanizable, y que las abrió con una fiesta a la que asistieron nuestros representantes institucionales, gracias a una licencia provisional de dudosa legalidad.

Su paso por el ayuntamiento se resume en mantener una posición despreciativa con la política clásica, muy acorde con el "no nos representan", pero desde una posición claramente personalista y demagógica. Si por él fuera, usaría los suelos verdes, educativos, sociales previsto en el PGOU para construir cientos de viviendas que luego prácticamente se regalarían. Es el modelo gilista de Marbella que parece que reeditaría. Para nada explica como se saltaría la legalidad vigente, o cómo conseguiría la financiación, sobre todo ahora que la "faraona" Aguilar ya no puede decirle aquello de "tú tira palante" y ya no contaría con el apoyo de "Fray Langostino".

La fuerza que adquirió en el mundo parcelista, del que él es el máximo representante con sus naves, lo consiguió igualmente prometiendo que legalizaría las viviendas y daría servicios sin despeinarse, de nuevo sin explicar como vulneraría las leyes y burlaría a las distintas administraciones y tribunales de justicia. Parece haber olvidado que ya no parece posible que le recalifiquen terrenos a cambio de hacerse cargo de Córdoba CF, o que no se le permitiría destrozar el encinar de Carrera del Caballo, ni que se le facilitaría reirse de la legislación urbanística construyendo unas gigantescas naves en suelo no urbanizable, entre otras tropelías.

Lo mejor de Mr. Arkadin es, posiblemente, el conjunto de personajes estrambóticos que le rodean y que van dando su visión de quién fue, aunque acaban todos aniquilados. De igual forma, Sandokán se rodeó de una lista a la que calificó de extraordinaria y profesional. Lo cierto es que se ha dedicado durante tres años a enfrentarse a muerte con Baquerín y su mujer López de Bastida y que ha usado de forma cómica, hasta llegar al ridículo, a Alburqueque y a Aguilar. El famoso acuerdo que les obligó a firmar para asegurar que no le abandonarían ha surtido efecto, aunque queda claro que, difícilmente, alguno seguirá en UCOR, si es que acaba presentándose a las elecciones.

Como Arkadín, Gómez huye de la justicia que le persigue por la forma en la que consiguió enriquecerse. El caso Malaya le podía provocar, días antes de las elecciones, una inhabilitación para presentarse, aparte de poder pisar la cárcel, siguiendo la doctrina Pantoja. De las naves, solo puede esperar su derribo, al menos parcial, tras haber perdido, uno tras otro, todos los recursos. Otra cosa es si Supermán Bellido conseguirá que pague alguna multa. Pero la espada de Damocles para su futuro es el proceso por delito fiscal que se está concluyendo y que le asaltará en los próximos meses. Si se acaba presentando será porque habrá cerrado un buen tratamiento judicial a cambio de su apoyo político y no solo con el PP, o es que ya no nos acordamos.

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5 de febrero de 2015 - 07:37 h