Miércoles Santo

Y van 3. Hace unos meses, cuando comenzase esta extraña aventura cordopolita, empecé presentándome con esta frase, "¿Qué tiempo hará mañana? ¿va a llover el Martes Santo?". Pues bien, ayer fue martes santo, y mi predicción fue esta, "...podría darse un primer frente en las horas centrales del día, que daría paso a cierta mejoría transitoria hasta el paso del grueso de precipitación en las primeras horas de la noche...".

Ayer hubo quien confundió valentía con insensatez, quien aún a pesar del mensaje claro y contundente, aún llamaba, desde la supina ignorancia, o desde la mera estulticia, a arriesgar y a jugar con las esperanzas de muchos deseos que aunque yo no comparta sí que puedo llegar a comprender. Por mi experiencia, el arrojo y la valentía sólo tienden a ocultar ceguera e imprudencia, tanto el de quien la comete como el de quien la vitorea y alienta.

Dicho esto, sólo me queda contarles, en esta cuarta estación de penitencia meteorológica, el tiempo que esta tarde les va a hacer. Seguimos bajo la influencia isobárica de un centro de bajas presiones que se sitúa a medio camino entre Terranova y Groenlandia, camino de las Américas. Ella es la culpable de la situación tan marcada de oestes que nos tiene sucediendo un frente tras otro en estos primeros días de la primavera. Momento en que aprovecho para recordarles que no se angustien, la primavera es así, ya se lo expliqué.

El caso, en la jornada que nos toca, pues más de lo mismo, día prácticamente calcado al anterior, con la salvedad de que no se aprecian periodos transitorios de aparente estabilidad. Lluvia débil durante casi toda la jornada que irá ganando en intensidad con el transcurso de las horas y el aumento de la inestabilidad convectiva durante la tarde. Es decir, en román paladino, cielos cubiertos con lluvia en la mañana y mediodía y aún más lluvia durante la tarde y la tarde-noche, con la aparición de bonitas nubes de desarrollo vertical. Un nuevo día lluvioso que servirá de punto y a parte antes de la jornada de transición que se nos podría presentar el jueves santo, pero del que mejor les hablo mañana.

Predicción a priori sencilla que obligará al mismo procedimiento de las pasadas jornadas, responsabilidad y asimilación de la realidad. Mucha prudencia y atención continua ante la evolución del nuevo episodio de lluvias para poder hacer frente a los cambios en le pequeña escala que otorga la inmediatez de los seguimientos meteorológicos.

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Publicado el
27 de marzo de 2013 - 07:00 h
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