'Chicotás' de generosidad

El grupo joven de la hermandad del Buen Suceso celebró este sábado su tercer ensayo solidario de costaleros, cuyo fin era la recogida de alimentos para los más necesitados

La labor social representa sin lugar a dudas un aspecto fundamental dentro del mundo cofrade. El trabajo dirigido a ayudar a quienes más lo necesitan ocupa parte esencial en la vida de las hermandades cordobesas, que a lo largo de este fin de semana dan buena muestra de ello con diversos actos. Un ejemplo de la importante, y necesaria, obra en ese sentido lo ofreció este sábado la cofradía del Buen Suceso, que celebró la tercera edición de su ensayo solidario de costaleros, una iniciativa encaminada a la recogida de alimentos no perecederos. La actividad, tan sencilla como especial, estuvo una vez más organizada por el grupo joven de la corporación de San Andrés y gozó de una gran acogida. Ni siquiera la lluvia impidió su desarrollo por las calles de la ciudad.

Bajo el título "Échanos kilos de caridad", el grupo joven de la hermandad del Buen Suceso promovió un año más, y ya van tres, la realización de esta iniciativa solidaria. La respuesta resultó sobresaliente por parte de costaleros y capataces, que acudieron en un importante número a un ensayo que recibió la atención de centenares de cofrades a lo largo de un recorrido que comenzó en la casa de hermandad de la corporación de San Andrés, sita en la calle Manchado. Ya en la igualá con motivo de esta salida de carácter diferente se dejó sentir el interés del mundo del costal por una actividad que además contó con los sones de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús Nazareno de la sevillana localidad de Peñaflor.

Los costaleros que quisieron participar en este tercer ensayo solidario sólo debieron cumplir un requisito. Éste no era otro que aportar tres kilos de alimentos para la ayuda a quienes más lo necesitan que promovió el grupo joven de la hermandad del Buen Suceso, que también obtuvo una notable acogida entre los cofrades de a pie. Fueron numerosas las personas que siguieron de cerca las chicotás de generosidad de una multitudinaria cuadrilla a las órdenes de distintos capataces de la Semana Santa de la ciudad. Así ocurrió a pesar de que el recorrido por las calles cordobesas, que alcanzó hasta la plaza de María Magdalena y tuvo paso por puntos como María Auxiliadora o un Realejo más cercano a la calle Manchado, comenzó más tarde de lo previsto debido a la lluvia. Al final, el cielo no pudo evitar que la solidaridad brillará.

Etiquetas
Publicado el
22 de noviembre de 2015 - 09:53 h
stats