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María Arnal y Marcel Bagés: “Nuestra música ha costado mucho explicarla”

María Arnal y Marcel Bagés | TONI BLANCO

Una lesión de fémur, una clase de canto, una guitarra, un máster inútil, una carrera abandonada, una fosa común en Burgos, una historia de amor en la sonda Voyager 1, un archivo sonoro de cantes españoles recopilado por un norteamericano y la sección femenina de la Falange, un hit, 45 cerebros y un corazón. La carrera de la cantante y compositora María Arnal y la del guitarrista Marcel Bagés es una concatenación de accidentes azarosamente dispuesta para la explosión comercial de un proyecto anticomercial.

Apenas cuatro años les separan de otra vida que, para Arnal, ha cobrado su sentido desde el momento en que pisaron juntos un escenario: fue en el Carrer del Pescador de la Barceloneta, el 24 de septiembre de 2014. El público estaba compuesto por antiguas pescadoras del mercado, ancianas que disfrutaron de un primer repertorio basado en cantes tradicionales actualizados. El último concierto de esta gira o, al menos, el más simbólico, será el 1 de noviembre en la fosa común de La Pedraja (Burgos), donde se hallaron 45 cerebros y un corazón en un sorprendente estado de conservación.

Una noticia que inspiró una canción. Una canción que da título a un disco. Un disco que da sentido a dos vidas. Arnal y Bagés no esconden el contenido político en sus canciones. Es más, lo exhiben. Pero siempre bajo la premisa de que la política es más que la pirotecnia de un titular o los focos de una conferencia de prensa. Lo que sigue no es otra charla sobre política ni sobre música, sino un pequeño paseo por un universo sonoro en expansión. El de María Arnal y Marcel Bagés.

PREGUNTA. Hoy estamos en otro de esos días en los que España se vuelve berlanguiana y da para varias crónicas periodísticas. Hoy la cosa ha ido sobre tres temas de los que me parece ineludible hablar en esta entrevista. Voy a empezar por los másteres. Más que el comentario político, que sois libres de hacerlo, lo que me interesa saber es para qué os han servido a vosotros vuestras carreras universitarias en particular.

MARÍA ARNAL. Yo tengo un máster también. Todo el mundo lo tiene, a pesar de que era un timo, eso sí. Para mí, el boom de los másteres no puede ir separado de un momento social bestial, en el que se estaba destruyendo una manera de entender las universidades. Me refiero a todo el cambio de Bolonia y lo que eso ha significado. Y luego que estaba la crisis a tope, y una generación entera, frente al desamparo por no encontrar ningún tipo de trabajo y el tenerse que ir, optó por continuar formándose. Hubo un momento en que tu incertidumbre vital la solucionabas haciendo un máster. Daba igual de lo que fuera.

P. ¿De qué era el tuyo?

MA. Pues yo entré a través de lo que había estudiado, que era traducción y literatura, a un máster que era de dramaturgia y de dirección escénica. Era un máster con un alumnado súper variado, con gente que venía de distintas áreas. Y allí se encontraban un montón de gente con diferentes niveles de conocimiento con unas asignaturas que prometían ser un poco una frustración constante, porque todas te daban un poquito de cada cosa. ¿Qué pasaba? Pues que ese máster era un mix max de asignaturas de grado, que tenían los mismos profesores, y que se cobraban al doble de precio. En fin, bastante mediocre la verdad. Obviamente yo sí aprendí mucho porque no sabía mucho, pero quien viniera de dramaturgia o dirección escénica...

"Hubo un momento en que la incertidumbre vital la solucionabas haciendo un máster"

P. ¿Le has sacado algo a tu carrera universitaria?

MA. Hombre, yo he sacado muchísimo, porque al luego dedicarme a eso, pues tomé conciencia de lo que es un espectáculo. En nuestro espectáculo, a pesar de haber empezado desde muy abajo siempre, ya había una idea de conjunto, con unos cuantos conceptos trabajados desde las canciones, una dinámica y ciertas nociones que están ahí, claro. Pero bueno, obviamente es un timo lo de los másteres. Ahora he leído también que Albert Rivera cuando empezó tenía la licenciatura, dos máster y un doctorado, y ahora solo tiene la licenciatura. Bueno, no me sorprende nada.

MARCEL BAGÉS. En mi caso yo es que corté. Pero luego estudié música. Y terminé haciendo el conservatorio superior.

P. Los dos habéis empezado a estudiar música tarde.

MB. Sí, muy tarde.

MA. Yo no estudié música en la universidad ni nada. Yo he tenido mi profesor de canto, que venía cada 3 meses a Barcelona, porque viaja por todo el mundo. Él es profe de lírico. Y con él he hecho un trabajo de varios años, en los que trabajábamos con su método. Y el repertorio nuestro lo he aprendido yo.

MB. El tema de los conservatorios es otro gran tema. En el caso de los estudios, a mí me fue muy bien estudiar. Estar en un contexto académico musical porque, por desgracia, las escuelas de música sustituyen lo que tendría que pasar en la calle. Y en la calle ya no puede pasar, porque tocar en bares está súper complicado, porque hay poquísimos frente a una sobresaturación de músicos. Antes la gente se encontraba para tocar en locales y ahora se tienen que encontrar en la escuela. Y yo, lo que más he sacado de esto es el contacto con la gente. Luego ya, pues quién monta los programas o el enfoque que se da es un desastre. Especialmente en España es un desastre absoluto, porque es muy provinciano. Tiene esa capacidad de no saber bien lo que se hace fuera y se inventan una forma de estudios absolutamente innovadores que no sirven para nada y que lo que más sacas es este contacto pagado. Cuando antes lo tenías mucho más fácil en los bares.

"He nacido para hacer esto"

P. Me imagino que los dos ibais encaminados hacia la carrera universitaria y el mundo del empleo. Pero en un momento dado, ambos cambiais ese camino. ¿Qué os lleva a romper con lo que estaba previsto para vosotros?

MA. En mi caso son muchas cosas.

MB. Yo estudiaba teleco y fue un momento que no pude más. Esta sensación de que la vida te está llevando a un sitio al que cada vez vas viendo que eso no quieres, y lo has hecho por dinámica, por presión social, porque te han dicho cuál es el camino correcto que tienes que seguir. “Como te van bien las mates, pues harás una carrera de ciencias y tal”... Yo rompí de un día para otro. Tal cual. Ya llevaba un tiempo, pero llegó un día en que dije: “No puedo más”. Y fue un cambio de vida radical.

P. ¿Y tú te tuviste que romper antes?

MA. Claro, es verdad, sí. En mi caso, me rompí el fémur. Así que tuve que hacer la rehabilitación, me saqué el máster. Pero al cabo de un año me tenía que sacar todos los hierros, porque se tienen que sacar antes de un año. La verdad es que los hierros me dolían y me servían hasta de estación meteorológica. Y el choque fue también porque siempre había sido súper deportista, y cambié un poco, sí. Y entonces pensé: “Tengo este dinero de la baja, voy a hacer un curso”. Así que hice un curso y el profe me dijo: “Tienes que cantar, atrévete”. Y yo al principio dije “vale, vale”. Me dijo: “Vale, tú no eres cantante, y yo no soy guitarrista, pero te voy a acompañar a la guitarra, así que móntate un repertorio y te acompaño”. E hicimos eso y fue muy bien, porque nos salieron dos bolos más. Y claro, me animé, y luego conocí a mi profesor, Jasmin Martorell, que es de lírico, y me enseñó cómo trabajar con toda la estructura del cuerpo y la respiración.

P. En tu caso fue una parálisis provocada. A veces parece que el movimiento, la inercia, nos limita a nivel creativo.

MA. Claro. Eso te ayuda mucho. Al principio es un bajón, pero luego te das cuenta de muchas cosas. En mi caso, yo estaba haciendo todo lo que más o menos tenía que hacer, sintiéndome un poco como fuera de lugar porque también había estado viviendo en Lisboa dos años. Volví y no me sentía nada a gusto con lo que estaba haciendo. Pero parecía que, como todo el mundo estaba igual... Pero al empezar esto fue muy fuerte, porque la sensación era todo el rato como que era un regalo, una diversión, un juego... Y eso se ha ido convirtiendo en mi trabajo, y continúo viviendo en este lugar en el que está todo junto, vacaciones y trabajo. Me parece que ése es el mayor logro, creerme que éste es mi lugar y además que lo sé. He nacido para hacer esto. Me parece súper raro que haya tardado tanto en darme cuenta de ello. Y además no me siento nada especial. Me siento que lo que hay que hacer es transmitir a la gente. Porque todo el mundo tiene cosas que son especiales y hay que compartirlas y hay que alimentarlas.

"Tu vida pasada es solamente tu relación con tu presente"

P. ¿Echáis de menos algo en particular de vuestra vida anterior a la música o la música se ha convertido en el centro de todo?

MA. Para mí la música le ha dado mucho sentido al resto, que antes no tenía.

P. ¿Te lees a ti misma a partir de ello?

MA. Claro, porque antes era como “no entiendo lo que estoy haciendo, no estoy bien, voy a trabajar haciendo traducciones, ¿esto qué es?”... Antes nada tenía mucho sentido, pero al empezar a cantar... En realidad, tu vida pasada es solamente tu relación con tu presente. Si no te gusta la vida que tienes ahora, no te va a gustar lo que has hecho antes. Y si te gusta, está bien porque has llegado hasta aquí.

P. De alguna manera, es curioso también que os hayáis encontrado siendo un tipo de números puros y una chica de letras cerradas.

(Se ríen)

P. No habéis mencionado la privacidad, no sé si en Barcelona sois ya famosos de que os reconozcan por la calle.

MB. No, bueno, a veces alguien te reconce.

MA. Hombre, la gente nos reconoce.

MB. Yo el otro día estaba en una boda en el pueblo, y pusieron Tú que vienes a rondarme, y estaba un chico que me conoce y una chica que estaba cantándola como una posesa, y él le dijo: “Eh, éste es Marcel Bagés”, y ella no se lo creía. (Se ríe) Decía “no puede ser”.

P. ¿Habéis notado cambios de actitud hacia vosotros en vuestro entorno?

MA. Sí. A ver, desde gente que está muy contenta y lo flipa, que nos ha seguido prácticamente desde el primer concierto, en las fiestas mayores de La Barceloneta, empezando, y creciendo y muy rápido.

P. Sí que habéis crecido rápido, la verdad.

MA. Sí, pero en términos de aprendizaje nuestro también. Fíjate, yo nunca había tenido ningún proyecto antes, y es muy bestia el tripi éste. Porque de repente me doy cuenta de que soy capaz de hacerlo. No es que me haya pasado porque me lo regalen, es que me lo he currado un montón y me ha salido. Y además súper bien acompañada, con un equipo brutal, y haciendo una cosa que me la creo... Me he encontrado también el revés, a gente que tiene muchos celos porque lleva muchos años haciéndolo y que frente a esa seguridad que transmito, se siente amenazada o que siente que no ha tenido la misma suerte, pero es poca. Por suerte es poca.

"La espiritualidad es la explicación más honesta frente al absurdo total de todas nuestras vidas"

P. Es cierto que transmitís una seguridad en vuestro discurso y en las formas. No sé si sois muy activos en redes y si os habéis tenido que cortar. Viene al hilo de la segunda noticia del día de la que quería hablar, que es la puesta en libertad de Willy Toledo, después de la demanda por cagarse en Dios.

(Marcel se ríe)

P. Ya que estamos, me gustaría saber vuestra opinión sobre cómo está de maltrechita la libertad de expresión.

MA. Bueno, no es una opinión...

MB. Está muy mal. Sí que tienes esta sensación de que a veces no puedes decir lo que piensas. El proyecto es súper sincero, pero a veces tienes la sensación de que no sabes cómo se va a interpretar lo que dices. Depende del tipo de tema hay que vigilar un poco que no se saquen las cosas de contexto, y esto sí que a veces nos ha pasado de que cosas que hemos dicho se han usado para un pequeño titular que no tiene que ver con lo que dices.

P. Me andaré con ojo con la parte que me toca. Los periodistas tenemos nuestras propias dinámicas también.

MB. Sí, claro (Risas).

P. ¿Alguna vez os habéis auto censurado?

MA. (Resopla) La verdad es que no. Pero sí que he ido con cierto cuidado, según qué veces, para explicar ciertas cosas y que no se utilicen de manera que sabes que es muy fácil que se utilicen. Así, mezcladitas... Entonces hay veces que no es autocensura, sino una forma de decir lo mismo de una manera que no me pueda rebotar.

"La música es entrar en un sitio sin espacio o tiempo"

P. ¿Y musicalmente? ¿Algún verso tachado?

MA y MB. No. Nunca.

P. ¿Tampoco tenéis previsto hacer una canción sobre cagarse en Dios?

MA. Pues estaría muy bien. Decir en todo lo que me cago.

P. En cualquier caso nuestra música tiene un cierto componente, no sé si llamarlo espiritual...

MA. Místico...

P. Supongo que porque viene de lo antiguo, y también por la mezcla entre la resonancia eléctrica con la propia resonancia de tu voz. Es casi un canto mántrico.

MA. Sí, sí.

P. ¿Sois espirituales?

MA. Ah, sí, muchísimo.

MB. Ella muchísimo más que yo.

MA. Sí, pero no en plan... Para mí es una cosa de cotidianidad.

"Nunca hemos jugado a ser dos músicos que van a lucir su capacidad"

P. Tienes una epifanía con todo...

MA. (Se ríe) No lo vivo dentro de una religión concreta, no sé. Para mí la espiritualidad es la explicación más honesta frente al absurdo total de todas nuestras vidas. Y a veces me viene como una emoción... Es como “todo es tan absurdo”, y al mismo tiempo, frente a ello, todo me parece increíble.

P. ¿Y el estudiante de teleco?

MB. En el teleco hay poca espiritualidad. En mi vida soy muy práctico, muy escéptico, y es la música la que me lleva a un sitio muy animal, que contrasta mucho de cómo soy en mi cotidianidad, en la que soy un poco cuadrado. Con la música vuelco todo y se me va la cabeza, con lo cual la espiritualidad está ahí.

MA. Estoy totalmente de acuerdo.

(risas)

MA. No, porque es una sensibilidad. Y cuando tocas sale.

MB. Es curioso porque viniendo de teleco, y que siempre me han gustado mucho las mates y tal... Pues en la música no soy nada cerebral. Nada. En cambio en el resto de la vida sí. Y es una cosa que envidio de los músicos, esta capacidad de controlar el lenguaje, de ser muy inteligentes melódicamente, armónicamente... Yo esto no lo tengo. Soy como muy animal.

P. Yo no os he visto en directo más allá de algunos vídeos. En ellos se percibe cierto intimismo como punto de partida en los dos. Es como una bola que lleváis cada uno y la váis soltando. Por eso hablaba antes de espiritualidad.

MB. Es que para mí la música es entrar en un sitio sin espacio o tiempo. Yo no lo entiendo cerebralmente cuando estoy dentro. Se me nubla la cabeza, totalmente.

P. El disco recoge algunos temas de vuestros primeros Eps y nuevas canciones. ¿Cómo ha sido trabajar con el banco de archivos sonoros y el proceso de actualizarlo?

MA. Pues ha sido muy natural. Bueno, ¿qué quiere decir natural?

P. Me ahorras la pregunta.

MA. Pues no es nada forzado ni estudiado. Viene porque descubrí estos archivos, desde algunos más de frikis, hasta otros más institucionales, como los que recogió el músico Alan Lomax. Y cuando lo descubrí fue un súper viaje. Y partiendo de este mundo de la red de fuentes libres, surgió pronto la idea de hacer estas canciones que no eran canciones al uso. Esto lo hace todo el mundo, no con archivos sonoros, pero la diferencia está en que no lo dicen. Para nosotros era un valor venir de ahí, porque daba más credibilidad y más fondo a las canciones, y porque nos permitía hablar también de esa tradición como algo abierto y no cómo algo cerrado. Cómo algo abierto al cambio y la intervención, justamente, y no como una pieza que expresa una pureza o un esencialismo, y nos servía para confrontar muchos de los prejuicios que existen cuando se trabaja con estos materiales.

"Los cachés de flamenco son de los más altos que hay"

P. Por ejemplo...

MA. El romanticismo. No hay romanticismo en nuestra propuesta. La nostalgia. No hay ese respeto falso por decirlo de esa manera. Nos servía para eso. Porque luego eso ha ido transformándose. Lo verás en el directo. Algunas de las canciones, el valor que tienen, es poder explicar en la introducción, cómo se han creado. Hay una jota por ejemplo, que escribí entera a partir de un verso de una jota antigua, y luego hicimos todo el arreglo. Una de las cosas que más gusta es poder ficcionar toda esa antigüedad sonora. Al principio, muchas de las letras eran mías, y no lo decíamos, y la gente se pensaban que eran letras de los trabajadores del campo o no sé qué. Y entonces, pues no, lo ha escrito la María que vive que Badalona. Y sigue habiendo un respeto y un amor hacia este material.

P. Lo pregunto porque de alguna manera habéis trazado un camino inverso al que por ejemplo llevaron a cabo Rosalía y Refree con Los Ángeles, que tiene cantes antiguos pero mucha gente no lo sabía y no lo reivindicaron desde el principio, lo cual les ha acarreado muchos palos, especialmente entre los flamencos. No obstante, en general, el oído no está acostumbrado a lo antiguo en este país. Casi lo desecha.

MA. Sí.

P. ¿Hay que trabajar más para enseñar el legado o hay que ir enseñando el carnet? Tú has jugado justo a lo contrario, a renunciar a reivindicar la autoría.

MA. Claro. A ver, no siempre, en algunos momentos. Creo que la intención del proyecto es muy distinta en el caso del disco que mencionas y en el nuestro. Creo que nosotros a pesar de ser un dueto y de ser los dos buenos y con una personalidad con nuestros instrumentos, nunca hemos jugado a ser dos músicos que van a lucir su capacidad. Siempre hemos jugado como a ponernos al servicio de las canciones. Nuestro trabajo es muy de grupo de música. No somos solistas. Y creo que eso, a mi nivel de intención, se transmite en las canciones. Entonces, tú te vas y las canciones son las importantes, y por eso yo explico en los directos de dónde vienen. Y te quedas un poco con eso... Creo... Ellos lo hacen muy bien y tienen un repertorio de la hostia. Creo que esto es diferente.

P. Y además, vosotros le habéis dado volantazo al flamenco.

MA. Sí, pero...

MB. Es que nosotros nunca hemos hecho flamenco antes.

P. Pero igual tampoco habríais hecho profesionalmente una jota aragonesa o catalana antes...

MA. Pero eso es lo que sentimos más propio, porque mi abuela es aragonesa.

MB. Yo en mi pueblo he tocado mogollón de veces jotas.

MA. Y no te creas, mis abuelos eran de Extremadura. Tengo bisabuelos de Granada, e incluso una bisabuela que nace en el norte de África. Y si quisiéramos lo hubiésemos hecho.

"La sardana es un ejemplo de cómo se ha intentado homogeneizar la idea de lo que es el buen catalán"

MB. Mi abuela, en la residencia, mira que pocas cosas recordaba, pero te cantaba una jota de fabara. Es algo muy próximo. No es que queramos o no queramos acercarnos al flamenco porque sea una cosa intocable. El flamenco es maravilloso y coges lo que puedes, como de cualquier otra música.

MA. Sí, pero sí que es verdad que hay muchas otras músicas, como un cant de batre de Valencia, como el que encontramos, que se llama Yo no canto por la veu. Pues éste es un cante de trillas. Y en el flamenco hay recopilatorios, pero en catalán no hay nada, casi. Y lo que hay es de hace poco. Y eso me parecía mucho más interesante. Y también el por qué no se ha hecho una etiqueta, como se ha hecho con el flamenco, que al final es una bolsa. En esto hay muchas cosas que se me escapan.

P. Al final una música puede ser tan determinante para definir a un pueblo como puede ser el lenguaje. En el caso de Andalucía, ahora hay un movimiento muy fuerte que defiende el flamenco como signo identitario andaluz. Lo hacen olvidándose de palos que han surgido fuera de Andalucía y de que, al fin y al cabo, si es andaluz es negro, pues hay un relación directa entre el flamenco y la música africana.

MA. Hay muchas cosas que se me escapan, pero sí. Es muy interesante saber cómo se han construido esos contenedores de conocimiento y cómo se han explotado después. No sé, me consta que los cachés de flamenco son de los más altos que hay. Y si tú en el mundo dices que haces flamenco, es súper rentable. Nuestra música ha costado mucho explicarla.

MB. Sí, pasa en muchas manifestaciones musicales esto. Con el jazz también pasa. Tienes por ejemplo a Wynton Marsalis, que es un ejemplo de racismo y apropiación cultural, y que piensa que los que no hacen lo que él hace... No sé si conocéis la anécdota que le ocurrió a Larry Ochs. Es un músico increíble que viene del jazz y se ha ido a otras partes. Estaba tocando, no sé si en Sigüenza, y un espectador denunció que aquello no era jazz. Pues al final va la Guardia Civil y paran el concierto. Pues luego va Wynton Marsalis y le regala toda su discografía al tipo que había parado el concierto. Pero claro, Wynton Marsalis tiene su chiringuito montado y va de abanderado de lo que él cree.

P. Pues fíjate, algunos de los primeros crossovers entre flamenco y jazz los hicieron Miles Davis y John Coltrane.

MA. Claro, mira Miles Davis usó para el Sketches of Spain el archivo de Lomax.

P. ¿El mismo que habéis usado vosotros?

MA. Sí.

P. Lo desconocía. Pero Joaquín Rodrigo se llevó las manos a la cabeza cuando escuchó la versión de Miles Davis de El concierto de Aranjuez. ¿Lo que ocurre aquí en Andalucía puede estar ocurriendo allí en Cataluña con la sardana?

MB. La sardana es un ejemplo de cómo se ha intentado homogeneizar la idea de lo que es el buen catalán. Ha habido mucha subvención y promoción para que se baile sardana en todos los pueblos de Cataluña cuando por ejemplo, de donde yo era, se bailaba la jota. En todo el Ebro se baila la jota y sí que ha habido esta intención de hacer creer que es el baile popular de todos los catalanes. Y esto no es verdad.

P. ¿Cómo estáis viviendo los últimos días allí? Esta Diada ha sido bastante más tranquila.

MA. Es que ha sido devastador. Este último año en Cataluña ha sido horrible. Entre las hostias y cómo se ha aprovechado todo el mundo de lo que ha ocurrido, cómo se ha manipulado... El mareo ha sido tan bestia que yo creo que ahora se ha llegado a una situación de desgaste. La situación está más tranquila porque ya se ha visto que la tensión puede ser mala. Y creo que también porque han echado a Rajoy y eso puede llevar a un poco de esperanza. No personalmente. Pero en general, de que haya una sensibilidad distinta.

P. ¿Os ha afectado a nivel personal o musical?

MB. Hombre, a mí a nivel personal todo lo que ocurrió el 1 de octubre me afectó muchísimo. Fue absolutamente brutal lo que pasó, y si lo vives y si estás allí, ves lo que es. Obviamente son luchas de poderes y en eso no voy a entrar mucho. Pero es un poder desafiando a otro poder, que es la estructura del estado, y cómo éste puede ser implacable y sin ningún tipo de miramiento y además con todo el control mediático.

MA. Para mí fue eso. Ver lo que estaba pasando y ver la gente. Puedes estar más o menos de acuerdo, pero ver cómo se ha manipulado todo lo que pasó. Qué difícil era luego comunicarse. De repente todo se volvió grotesco.

P. ¿Aparte de diálogo ha faltado empatía?

MA. Sí. También te digo que en nuestros bolos, que tienen la mitad de canciones en catalán, nos han llevado por toda España y la gente se saben las canciones en catalán, las cantan. O sea, que en ese aspecto no nos ha afectado, sino que nos ha ayudado, porque eso es una realidad, porque no sentimos que tenemos que cantar en castellano para hacer un grupo que funcione en España. Podemos cantar en nuestra lengua y que la gente que no la conoce la conozca a través de nosotros.

"No sentimos que tenemos que cantar en castellano para hacer un grupo que funcione en España"

P. ¿Dejaríais que vuestra música sonara en un mitin? Ya sea españolista o independentista.

MA. ¿En un mitin? Ya sonamos cuando Ada Colau estaba a punto de ganar la Alcaldía.

P. ¿Qué canción?

MA. A la vida. Le encanta. Bueno, ella la escucha y llora.

(Marcel se ríe)

MA. ¡Siempre lo dice!

MB. Es verdad.

P. Me refería más a un uso espúreo de una de vuestras canciones con fines nacionalistas, sea cual sea el bando.

MB. Creo que en un momento determinado estuvimos muy cerca y participamos del proceso que hubo en Barcelona en la toma de la Alcaldía. Y fue genial. Pero nos hemos ido distanciando. Y propuestas hemos recibido de todo tipo. Pero hay un punto. Nosotros siempre decimos que la política nos invade todo en la vida y preferimos movernos en otras capas de la política más cotidianas, y no en términos de partidos.

P. El disco se llama 45 cerebros y un corazón, y eso enlaza con la tercera noticia del día, que es la luz verde del Congreso a la exhumación de Franco. ¿Os gustaría que sonara 45 cerebros y un corazón en el Valle de los Caídos el día que se produzca la exhumación?

MA. ¡Hostia, vaya tela!

MB. ¡A mí sí!

MA. Yo lo que siempre digo es que me gustaría que exhumaran todas las fosas que hay que abrir. La exhumación de Franco me parece guay, pero también muy pirotécnico. A mí, lo bestia, es que tienen que abrir todas las fosas.

MB. Tiene una carga simbólica muy bestia que haya un sitio donde puedas hacer peregrinaje...

MA. Sí, pero si exhumas a Franco y no abres las fosas se queda en lo típico del PSOE. Y eso ya lo sabemos. No esperamos nada de ellos, pero estamos aquí para decirlo.

P. Yo cuando escuché esa canción sentí que llenaba un vacío. Porque hay una cosa que se oye mucho que es eso de que “el cine español solo habla de la guerra civil”, y sin embargo en la música española no es muy común.

MA. Pues vamos a ir a cantarla allí.

P. ¿A dónde?

MA. A la fosa. El 1 de noviembre.

MB. El año pasado hicimos un concierto en Burgos, una historia larga...

MA. Hicimos el concierto en Burgos ciudad y una de las mujeres que vino nos dijo que estaba muy emocionada porque sus dos tíos estaban ahí. Nos dijo que la acompañáramos a ver la fosa. Y allí en frente tocamos la canción. Esto fue a finales de octubre del año pasado, y ahora nos han invitado el 1 de noviembre. Y vamos a cantar allí y unas cuantas canciones más, para hacer el cierre simbólico de la gira. Aunque a mí lo que me pone es que esto no se ha hecho nunca, hacer un concierto en una fosa.

P. ¿Os han contactado las asociaciones memorialistas?

MA. A ver, esta gente está súper agradecida, porque se sienten humillados y se sienten parte de un silencio que está ahí. Se sienten muy agradecidos. Pero hay que decir que no hemos enviado el disco a las asociaciones.

P. Es un buen fin de gira.

MA. Sí. A nivel simbólico. Será muy bonito. Hacerlo en teatros, y además con muchas ganas, porque en Madrid están agotadas las entradas, en Barcelona quedan muy pocas. Y poder ir allí y hacerlo frente a 50 o 60 personas, no sé cuántas vendrán...

P. El otro día leí un comentario en youtube, en el vídeo de Tú que vienes a rondarme, que decía: “Si vuelvo a nacer quiero ser esta canción”.

(Marcel se ríe)

MA. ¡Qué bonito!

"Si exhumas a Franco y no abres las fosas se queda en lo típico del PSOE"

P. ¿Os esperabáis este pelotazo?

MA. Qué va. Ni cuando hicimos la canción. La canción la hicimos, que da vergüenza decirlo, en dos semanas. Es que ahora cuando pienso en el disco nuevo, en tirarme meses para todos los detalles y tal... Ésta fue un flechazo de canción. La hicimos súper rápido. Y Marcel dijo: “Esta canción es súper buena, María”. Y Gerardo, nuestro manager, la escuchó y dijo: “Éste es el single”.

P. ¿Va sobre un orgasmo?

MA. Sí. Sin duda. Bueno, hay una cosa muy cósmica, pero sí.

P. Es una canción muy femenina.

MA. Pero no tiene género.

P. Sí, pero yo cuando la escucho me vienen imágenes de mujer, hormigas, ramas...

MA. Pero yo cuando la hice fue muy bisexual.

P. He leído que la base la trabajastéis con Filastine, que es un productor al que le he escuchado cosas súper hardcore. Me ha sorprendido bastante este perfil suyo tan contenido, casi hubiera jurado que la firma John Talabot. Tiene un toquecillo balearic.

MB. Sí.

P. ¿El segundo disco va a ir más en esa línea?

MB. Estamos empezando. Tenemos muy poco tiempo en realidad. Es la idea, pero luego no sabes cómo va a ser la cosa. Pero es guay la capacidad de imaginar qué será. Eso te pone cachondo.

MA. Tenemos ganas de ciertas cosas y hay un camino para llegar a ellas, eso lo tenemos claro.

P. ¿Queréis trabajar con productores externos?

MA. Lo que digan las canciones. Y de momento no tenemos las suficientes.

MB. Obviamente trabajaremos con equipo, vamos a repetir alguna cosa seguro y vamos a ampliar seguro. Pero ya veremos.

P. ¿Al final todos somos un producto, como dice Canción Total?

MA. Sí. Está ahí. Tiene una parte de verdad. Pero luego está cómo te sitúas tú frente a la vida y cómo lidias con eso.

"El mareo (en Cataluña) ha sido tan bestia que yo creo que ahora se ha llegado a una situación de desgaste"

P. Para terminar me gustaría saber qué canción seríais si volvieráis a nacer.

MA. ¿De la vida? ¿De toda la historia? ¡Ah! (Se echa hacia atrás y resopla) Hostia, qué canción puede ser.

MB. Live Forever de Oasis.

MA. ¿En serio?

P. ¡Joder! Me has sorprendido. Venga, María, ahora tú. Aunque él ha puesto el listón muy alto.

(María resopla)

MB. Está muy determinado el espacio que ocupan Oasis en la música, pero las canciones son muy eternas. Tiene esta cosa de temas eternos.

MA. Yo estoy ahí entre un súper hit de Montserrat Caballé... Pero no sé ahora mismo. Solo sé que sería una canción en la que pudiera perderme en una voz.

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