El Vía Crucis inicia su estación de penitencia desde la Trinidad
La Hermandad del Vía Crucis del Santo Cristo de la Salud ha comenzado su estación de penitencia desde la Parroquia de San Juan y Todos los Santos (La Trinidad), en una salida marcada por la sobriedad y el recogimiento que definen a esta corporación.
En el interior del templo, el silencio ha sido absoluto en los momentos previos, creando una atmósfera de profunda espiritualidad. Los hermanos, revestidos con túnica y cubrerrostro negros y portando el rosario a modo de cíngulo, han ido conformando un cortejo austero que refleja la esencia penitencial de la hermandad.
A diferencia de otras cofradías, el Vía Crucis no cuenta con pasos procesionales. La imagen del Santo Cristo de la Salud, un crucificado muerto en la cruz de autor anónimo del siglo XVI, es portada directamente por los hermanos, acentuando el carácter íntimo y primitivo de la estación de penitencia.
El discurrir del cortejo se ve acompañado únicamente por el sonido de tambores roncos enlutados, cuyos golpes secos marcan el paso y refuerzan la sensación de duelo y meditación que envuelve a la hermandad.