Ánimas sale de San Lorenzo e inicia su estación de penitencia
La hermandad de Ánimas ha iniciado su estación de penitencia desde la Real Parroquia de San Lorenzo Mártir, protagonizando uno de los momentos más sobrecogedores y singulares de la Semana Santa. El recogimiento ha sido absoluto en el interior del templo instantes antes de la salida, en un ambiente marcado por la sobriedad y la profundidad espiritual que caracteriza a la corporación.
Los hermanos nazarenos, vestidos con túnica y cubrerrostro negros junto al escapulario, han comenzado a formar el cortejo en riguroso silencio, acentuando el carácter austero de la cofradía. La tenue iluminación y la ausencia de estridencias han acompañado los primeros compases de la procesión.
El primer paso muestra al Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas, una imagen de Cristo muerto en la cruz, obra anónima del siglo XVII, que impresiona por su fuerza dramática y su profunda carga simbólica. Durante su caminar, no suena música instrumental, sino que un coro de hermanos entona el Miserere, envolviendo el discurrir del paso en una atmósfera de recogimiento y oración.
Tras él, el segundo paso presenta a Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas bajo baldaquín, también obra anónima del siglo XVII y atribuida a Antonio del Castillo. La imagen, de gran belleza y serenidad, avanza acompañada por un coro de hermanas que interpreta el Stabat Mater, aportando un tono aún más íntimo y conmovedor al cortejo.
Con esta salida, Ánimas vuelve a poner en la calle una de las estampas más sobrias y sobrecogedoras de la Semana Santa, iniciando un recorrido en el que el silencio, la música sacra y la tradición se convierten en los verdaderos protagonistas.