Deporte en pandemia: entre sonrisas y decepciones en la provincia

Integrantes del Cajasur Priego tras ganar su última Copa.

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La pandemia de la Covid-19 trajo consigo la paralización de todo el deporte a nivel general. Un año se cumple ahora de la llegada de la crisis sanitaria a la sociedad, momento en el que se decretó el Estado de Alarma y todo se detuvo. Como es lógico, la salud pasó a un indiscutible primer plano y, salvo en contadas excepciones, las federaciones se vieron obligadas a reformular sus criterios para determinar unos desenlaces que pudieran ajustarse lo más cercano posible al plan inicial. Eso propició alegrías en unos y lágrimas en otros. Sonrisas y decepciones. 

Ambición femenina y decepción blanquiverde 

El Córdoba cerró su temporada de vuelta a Segunda B como la gran decepción del deporte local. El conjunto blanquiverde acumuló varios resultados negativos justo antes de que la crisis sanitaria estallara definitivamente, lo cual le dejó fuera de los puestos de privilegio para pelear en el play off exprés diseñado por la RFEF. Jarro de agua fría para el primer proyecto de bronce. No menos tranquilos fueron los siguientes meses, entre juicios, sentencias e incertidumbre, que derivaron en un nuevo proyecto, más ambicioso si cabe. Eso sí, hasta la fecha, el propósito de pelear por volver a Segunda sigue tan apurado como entonces. Aquellos dos partidos que costaron una promoción hace un año, podrían recuperarse ahora en las dos jornadas que restan. Si se produce, el desenlace más poético posible. 

El Pozoalbense y el Córdoba Femenino cumplieron con sus propósitos de permanencia en la Reto Iberdrola, lo que auguraba un salto de ambición en ambas entidades. Y se ha producido en cierto sentido. Sobre el papel, ambos equipos son mucho mejores que el curso anterior, lo cual se ha confirmado en el caso de Los Pedroches, campeón del subgrupo y en busca de un puesto en Iberdrola, aunque no tanto en las blanquiverdes, que buscarán repetir la misma gesta del curso anterior. Pero esta vez sabe a poco. 

En lo que respecta a Tercera, el Ciudad de Lucena finalizó como el equipo cordobés más destacado, quedándose a las puertas de Segunda B tras caer únicamente en la final del play off frente al Betis Deportivo. Este año quiere culminar el hito. El Salerm Puente Genil no pudo alcanzar la siguiente ronda, al tiempo que el Córdoba B y el Pozoblanco se salvaron al decretarse que no habría descensos. Entre ellos, los cordobesistas son, de largo, la gran revelación califa. 

Una salvación y un punto más de orgullo 

El punto final competitivo permitió al Córdoba Patrimonio de la Humanidad sellar su histórica permanencia en Primera, después de un notable curso de estreno en el que no se pisó jamás la zona de descenso. Y tan satisfactorio fue para los de Josan González la salvación como para el Bujalance regresar a la Segunda B. El histórico club rojillo hizo honor a su pasado con un broche de bronce. 

La sensación más amarga en este caso se la llevó el Deportivo Córdoba, que vio interrumpido su sueño de pelear por la promoción a Primera, tras lo cual se puso manos a la obra para reforzar un proyecto que este curso ha dado un nuevo paso adelante.

La Fuensanta vuelve a la élite 

El Balonmano Adesal protagonizó otra de las grandes gestas del deporte cordobés en plena pandemia. Su rendimiento le otorgó una plaza en la Liga Guerreras Iberdrola, a la que regresaba tras varios intentos fallidos. En el momento más complicado llegó la recompensa más dulce para las de Rafa Moreno, al tiempo que Paco Bustos, uno de los protagonistas recientes del cuadro fuensantino, materializó su salvación en Asobal con el Ángel Ximénez, mismo desenlace que vivió el Cajasur CBM en la División de Honor Plata. En ambos casos, la revolución parece haberse producido en esta campaña 2020-21. 

El Dobuss, una unión para el bien de todos 

El Adeba y el Maristas completaron otra campaña de sinsabores en la N1. Otro año sin ascenso a la vista tras varios peleando casi hasta el último momento. Es por ello que dijeron basta a la división de fuerzas, con lo que se creó el actual Dobuss Córdoba Basket, que ha unido a los equipos senior de ambas entidades para un objetivo común: devolver a la ciudad a la Liga Femenina 2. 

Con todo, también habría ascensos en el deporte de la canasta. El Peñarroya, también tras varios intentos de promoción, decidió hacerse con una plaza en la Liga EBA, pasando inmediatamente a convertirse en el gran referente provincial. Por su parte, Maristas y Ciudad de Córdoba continúan en la N1 masculina, a los que se ha sumado este curso el UCB en su debut en Nacional.

Priego sigue en lo más alto  

El Cajasur Priego TM resolvió sus cuentas deportivas como acostumbra, por la puerta grande. El cuadro masculino de la Subbética se hizo con un nuevo entorchado de Superdivisión tras un sobresaliente bagaje hasta el momento de la suspensión liguera, mientras que las féminas confirmaron su billete para competición europea. Eso sí, los problemas económicos derivados de la pandemia obligaron a ambos equipos a renunciar a este privilegio continental. Por último, el Mezquita Rugby Club dio otro salto de calidad con su ascenso a Primera Regional.

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10 de marzo de 2021 - 05:00 h