Los goles que realmente importan

Recogida de alimentos de Cordobamanía | MADERO CUBERO

Risueño, un niño camina de la mano de su padre. Avanza, como muchos otros, y en nada tiene que ver la edad, cargado de ilusión. En su caso, deja atrás la felicidad que cada año genera la visita de los Reyes Magos. Los regalos los tiene en casa, pero él lleva otro en una bolsa. Es para otras personas. El pequeño brinca y sueña mientras pone rumbo a El Arcángel. Piensa en sus juegos infantiles durante el partido y, por qué no, en el triunfo de su equipo. Es lo que aguardan ver todos los aficionados que, poco a poco en mayor número, dirigen sus pasos al estadio. El Córdoba busca la victoria en su primer duelo de Liga y en casa del nuevo año. Los seguidores la esperan y desean. Por eso no les importa lo más mínimo el frío. Muchos sujetan algo al tiempo que miran al horizonte para saber cuál es su primer destino. Porque ése no es en realidad el coliseo ribereño sino una zona en sus aledaños.

Muy cerca de las taquillas de El Arcángel, como es habitual, se levanta una carpa. Es la que desde hace tres lustros dispone Cordobamanía, con la colaboración del Ayuntamiento y el apoyo de la Fundación del Córdoba, para desarrollar su tradicional recogida de alimentos para los niños saharauis. Una iniciativa ésta que cumple su décimo quinto aniversario y que es uno de los actos más significativos de la veterana peña, así como un ejemplo del que se hace partícipe la afición blanquiverde año tras año. No son pocos los seguidores que antes de acceder al estadio depositan su kilo de arroz, de lentejas o de pasta en el stand. O un litro de aceite. Porque cada grano es necesario para levantar el granero de la solidaridad con quienes habitan en un lugar cuasi inhóspito. Son los campos de refugiados de Tinduf, en Argelia, donde el terreno es estéril. Una zona en la que lo normal es un lujo.

De repente, el pequeño suelta la mano de su padre, aunque sigue a su vista, y corre. Entrega la bolsa y ríe. Quizá sepa que su gesto vale mucho más que una buena tarde de fútbol, que cualquier fichaje o simplemente que un balón dentro de una portería. Y aun así sueña con saltar en la grada y celebrar una alegría de su equipo. El Córdoba recibe al Rayo, la Liga vuelve a El Arcángel. La emoción, los nervios, la felicidad o la decepción… Todo lo que mueve cada partido. Pero antes son muchos los que festejan el triunfo más buscado, el de la generosidad; la victoria del brillo en los ojos de otros niños que, lejos del estadio, también disfrutan del deporte. Aunque sea a su manera y gracias a propuestas como la escuela de la Fundación del Córdoba. Porque no todo son millones de euros, ni miles de personas en un campo. Porque no todo es gritar de alegría o de rabia. Los que marca Cordobamanía con la solidaridad blanquiverde son los goles que realmente importan.

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