Un clínic de fe para cambiar el rumbo del Córdoba Patrimonio
Hay victorias que valen tres puntos y otras que valen bastante más. La del Córdoba Patrimonio de la Humanidad en el Juan Vizcarro (3-4) es de las segundas. Lo es por llegar en la quinta jornada, después de un arranque con un solo punto en el casillero, y lo es por llegar en una de las pistas más exigentes de la Liga Prime Futsal. Pero, sobre todo, lo es por la manera. Porque el cuadro califa se vio por detrás en el marcador hasta en tres ocasiones, con el 1-0, el 2-1 y el 3-2, y en las tres supo encontrar el camino de vuelta. Un triunfo sufrido, trabajado y celebrado sobre la bocina que, además, tiene un sabor especial para David Fernández: es la primera victoria de su carrera como entrenador profesional.
Y es que lo de Peñíscola tiene mucho de respuesta. En este inicio de temporada, al Córdoba Patrimonio le costaba horrores levantarse tras el primer golpe. Un gol en contra solía traer consigo otro poco después, y así se le escaparon partidos en tramos muy cortos, como ante el Jaén Paraíso Interior o en Murcia. El propio técnico lo señalaba tras el encuentro como una de las cosas que el equipo tenía que corregir, y el domingo se vio la otra cara de la moneda. El penalti de Víctor Pérez no descompuso a los blanquiverdes, que empataron con un golazo de Pablo Ibarra. El 2-1 de Pablo Muñoz llegó apenas un minuto después, pero el equipo se mantuvo en pie hasta el descanso. Y cuando el mismo Muñoz firmó el 3-2 a falta de siete minutos, con el partido casi perdido, la reacción fue todavía mayor. Tocaba volver a remar, y el Córdoba Patrimonio remó.
El duelo, eso sí, se jugó siempre en el filo. Pudo caer de cualquier lado, y así lo reconocía el propio David Fernández, en un partido muy abierto y lleno de fases. El inicio de la segunda parte fue claramente blanquiverde, con Gio sacando ocasiones de todos los colores, y el 2-2 llegó, curiosamente, cuando mejor estaba el Peñíscola, con Miguel Palacio rematando como pudo un balón de Ivi. A partir de ahí, un toma y daca de poder a poder en el que Víctor se erigió en el gran sostén de los suyos bajo palos. El desenlace se decidió en el terreno del portero-jugador, y salió cara en las dos direcciones: con cinco en pista llegó el zurdazo de Perin para el 3-3, y defendiendo la superioridad local llegó el robo que Hugo mandó a la red desde su propio campo. Una auténtica locura.
Hay, además, otro detalle que le da valor a la victoria. Lejos de Vista Alegre, el Córdoba Patrimonio lo había pasado realmente mal en este arranque, con dos derrotas abultadas en El Ejido (4-1) y Murcia (6-1) que poco tenían que ver con la imagen competitiva mostrada en casa. Ese era, precisamente, uno de los retos que se marcaba el cuerpo técnico para el Juan Vizcarro: trasladar fuera el nivel que el equipo sí estaba enseñando ante su afición. Y lo logró, más allá del resultado. Los de David Fernández estuvieron vivos durante los cuarenta minutos y generaron peligro en casi todos los tramos del partido. Y todo ello, no hay que olvidarlo, sin Murilo, Zequi ni Pablo Ordóñez.
Por eso, en el vestuario cordobesista se habla ya de un antes y un después. “Esto resucita a un muerto”, comentaba Zequi en redes sociales en tono de broma; “Necesitábamos creérnoslo”, reconocía por su parte el técnico blanquiverde, convencido de que lo vivido en Peñíscola sirve para que el equipo descubra de lo que es capaz cuando es solidario, generoso y se agarra al partido. El parón de selecciones llega ahora en buen momento, con esa sensación como compañera de viaje, y la Liga Prime Futsal no volverá hasta el domingo 25 de octubre. Ese día, Vista Alegre recibirá al Jimbee Cartagena Costa Cálida, otro de los equipos que suma cuatro puntos. Una nueva oportunidad para demostrar que lo de Peñíscola no fue flor de un día.
0