Crónica

El Bujalance se aferra a su sueño

Lance de un partido del Bujalance.

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Mantiene intacta la ilusión. En realidad lo que hace es reforzarla. Porque no sólo sigue en la pugna sino que tiene la opción de depender de sí mismo en la última y decisiva jornada. Básicamente, el Bujalance se aferra, y muy fuertemente, al sueño de competir en la segunda fase por el ascenso a Segunda. Así es después de superar al colista, si bien por momentos éste no diera muestras de su teórica debilidad. Sobre la pista del José Pérez Pozuelo, o Pepe Montalbán más popularmente, el Carmonense recuerda que ningún partido es fácil. Con todo, el cuadro rojillo concluye con satisfacción y, más si cabe, felicidad al vencer por 6-3. De esta forma, los de Fermín Hidalgo se colocan a un punto del cuarto clasificado, un Nazareno Dos Hermanas que descansa este fin de semana, y esto es de la zona noble. Si el Cádiz Virgili no gana el domingo, pueden además depender de sí mismos en la última jornada.

Ya desde los primeros segundos mostró el Bujalance su ambición en el encuentro. Su salida a la pista fue impetuosa y de esta forma sólo tardó poco más de un minuto en adelantarse en el tanteador. Antoñito observó a Cristóbal en situación favorable ante el marco visitante y le buscó. El máximo goleador del cuadro rojillo tocó ligeramente el balón para levantarlo ante la salida del guardameta y anotó. Parecía que el esférico se marchaba fuera pero acabó por alojarse en el interior de la meta rival. No hubo tiempo apenas para señalar el 1-0 en el tanteador cuando el equipo de Fermín Hidalgo marcó distancias. Fue por mediación del asistente en la anterior acción, un Antoñito que con tiro cruzado elevó a dos la ventaja local. La diferencia en el marcador reflejaba la que a su vez se daba en el sintético del Pepe Montalbán pues la escuadra cordobesa era netamente superior.

El dominio del choque pudo contemplarse en el electrónico con algún tanto más en los siguientes minutos. Sin embargo, el portero tapó bien ante Pedro Catiti las dos veces que gozó de opciones para ver puerta. Antes de esto Ramón estuvo cerca de recortar diferencias para el cuadro sevillano. En el 13, después de que Jesús Medina también lo intentara, Antoñito estableció el 3-0. Pese a la renta, el Bujalance insistió y quiso el cuarto, que no consiguió su capitán -el propio Jesús Medina-. Con todo, era necesaria la concentración y la intensidad en el duelo para evitar sorpresas. De ello dio muestra el Carmonense, que ajustó muchísimo el tanteador con sendos goles de Juanele y Gago entre el 15 y el 17. Fermín Hidalgo solicitó entonces tiempo muerto y empleó el juego de cinco para ganarle el pulso al crono. Aun así, Juanele rozó el empate. Pero el que anotó de nuevo fue el cuadro rojillo.

Con una conexión perfecta entre los hermanos Catiti, los cordobeses lograron respirar antes del descanso. Porque a vestuarios se marcharon las dos escuadras con un 4-2 en el electrónico tras marcar Pedro en un envío en largo de Antonio. En la reanudación varió poco el guion respecto de la primera mitad. Fue el conjunto del Alto Guadalquivir el que tomó la iniciativa, si bien en los primeros compases no le resultó sencillo buscar la portería visitante por la alta presión del Carmonense. Aun cuando tenía dificultad en este sentido, estuvo próximo de incrementar su ventaja. Antoñito acarició el 5-2, que habría sido la tercera diana de su cuenta particular, en el 22. Tras el primer aviso en ataque, el Bujalance se erigió poco a poco, otra vez, en dueño del choque. Le faltaba únicamente perforar las mallas del arco sevillano. Pero el cancerbero aparecía de continuo para impedir el tanto local.

Mientras se resistía el 5-2 para los de Fermín Hidalgo, la escuadra de Carmona hacía lo posible para intimidar a Manu. No lo conseguía, por un lado por las imprecisiones en sus transiciones y por otro, porque el cuadro rojillo se empleaba acertadamente en sus labores defensivas. Los bujalanceños tuvieron ocasiones de todo tipo pero o no definía bien, o se topaba con el portero. De ahí que no hubiera lugar a la relajación, tal y como recordó además Marco en un lanzamiento que repelió el guardameta local con mucho mérito. La advertencia se convirtió en peligro real cuando Ramón batió a Manu poco antes de la media hora. El 4-3 fue producto de una errónea jugada de los cordobeses. De repente, la consecución del triunfo se complicó en demasía para la entidad del Alto Guadalquivir, que además pasó ciertos apuros por el impulso que tomó su adversario.

Las tornas cambiaron, por fortuna, al paso por el minuto 34. En este instante, Gago vio la segunda cartulina amarilla y tuvo que abandonar la pista. Por tanto, el cuadro rojillo encaraba una superioridad numérica que le venía de fábula, como se suele decir. Al menos tenía un compás para ganar oxígeno y retomar el dominio. Por si fuera poco, la expulsión conllevó la quinta falta del Carmonense y existía posibilidad de doble penalti con bastante partido por delante. De entrada, el Bujalance no aprovechó la ventaja en el sintético. Quizá le venció la precipitación motivada por el deseo de alcanzar mayor renta en el electrónico. Fue cuando terminaba el cuatro para tres cuando Antonio Catiti sacó un latigazo casi desde la línea media para establecer al fin el tan ansiado 5-3. El tanto local condicionó el último tramo de encuentro pues el técnico sevillano apostó por el portero jugador, que acabó por favorecer a su rival. Cristóbal robó y acertó a marcar el sexto gol para certificar la valiosísima victoria.

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Publicado el
6 de marzo de 2021 - 19:48 h
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