El Córdoba reactiva su operación salida

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Avanzan las semanas y la actividad se va abriendo paso en las oficinas de El Arcángel. En esta ocasión, y al margen de los temas judiciales y administrativos (como es el caso de la campaña de abonados), el club pretende seguir dando pasos en la línea puramente deportiva. Sin duda, una estrategia que vendría a reforzar directamente a otras. No hay mayor razón para incentivar la ilusión de los aficionados que planificar la plantilla del próximo curso, y ahí es donde quiere empezar a construir la entidad. O más bien deconstruir, ya que, de momento, únicamente está previsto que se abra la puerta de salida. Las entradas aún tendrán que esperar. De este modo, el Córdoba reactiva su operación salida, la cual se inició a mediados de mayo, cuando la entidad anunció su primer listado de bajas, entre las que figuraban Chus Herrero, Imanol García, José Antonio González y Fidel Escobar, los dos últimos tras finalizar su cesión.

Unos movimientos que volvieron a escena hace escasos días, cuando el club finalmente oficializó la desvinculación de Luis Garrido, tras alcanzar un acuerdo amistoso con el centrocampista. Una decisión que llevaba semanas tomada, aunque no pudo confirmarse hasta el 9 de julio, debido a la falta de entendimiento entre ambas partes. No obstante, la lista aún debe aumentar más, ya que la entidad trabaja en diversos frentes con el fin de llegar igualmente a un acuerdo de desvinculación de otros tantos futbolistas. El otro caso más próximo a producirse podría ser el de Raúl Cámara, aunque su situación resulta especial. En efecto, y tal y como anunciara hace semanas Miguel Valenzuela, director general deportivo del Córdoba, la idea del club es que el defensa madrileño cuelgue las botas y se incorpore de inmediato al cuerpo técnico.

Por su parte, otro que se encuentra en la rampa de salida es Víctor Ruiz. Tal y como ya confirmara este periódico a principios del mes de junio, el central no cuenta para la nueva dirección deportiva, por lo que se trabaja en un acuerdo para su marcha. Una circunstancia que se da por la consideración de que el zaguero tiene una elevada ficha dado su rendimiento el curso 2019-20 y porque existe la intención de potenciar la línea de retaguardia del equipo. El asunto está en pleno proceso de materialización, aunque no resulta sencillo ya que el malagueño tiene contrato en vigor. En concreto, Ruiz cuenta con vinculación firmada hasta la campaña 2020-21. Por lo tanto, resulta muy necesario cerrar un entendimiento con él para resolver la situación.

Una operación de puertas abiertas que está sobre la mesa y que tiene aún más frentes por delante, ya que, según dijo el propio Valenzuela, la idea que se baraja es que salgan "entre seis y nueve jugadores". En este sentido, están pendientes de resolverse los casos de Zelu y Sebas Moyano. En lo que respecta al futbolista jerezano, su marcha podría definirse oficialmente esta misma semana, en caso de que lograra el ascenso con la UD Logroñés, ya que en su cesión había una cláusula para quedarse en propiedad en caso de promoción. Mientras tanto, el de Villanueva del Duque está peleando por la salvación en Segunda A con el Lugo; un objetivo que, de producirse, significaría la confirmación de que el jugador se queda en el cuadro gallego. En caso contrario, el extremo volvería a la disciplina blanquiverde a todos los efectos.

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