El 'plan B' de Iván Ania toma los mandos del Córdoba CF
Suele decirse aquello de que cuando algo funciona, no lo toques, y esa es la premisa que ha empleado Iván Ania en sus últimos duelos. En plena cresta de la ola, en la mejor racha del equipo de la temporada, el técnico asturiano ha encontrado, al fin, su once de confianza en una temporada plagada de lesiones, rendimientos irregulares, rotaciones y cambios en el esquema. Precisamente esas bajas obligaron al asturiano a tirar de un fondo de armario que, hasta hace apenas un mes, no había dado el paso adelante necesario. Pero ese salto ha llegado y, con él, el salto del equipo hacia el pleno de triunfos.
La portería es el primer ejemplo. Iker Álvarez llegó en verano a una posición que tenía nombre propio: Carlos Marín. El almeriense partió como titular en los primeros encuentros de la temporada pero la derrota en Andorra le abrió la posibilidad al andorrano. Iker Álvarez lo aprovechó aunque, en plena racha de malos resultados, fue una de las posiciones que Iván Ania decidió rotar sin mucha suerte. La lesión de Carlos Marín en el duelo contra la Real Sociedad B volvió a darle las llaves de la portería y, desde entonces, su estado de forma ha sido sobresaliente, poniendo la guinda del pastel este pasado fin de semana en Castalia con una de las paradas de la temporada.
Otro de los grandes quebraderos de cabeza de Iván Ania ha sido el lateral izquierdo. Ignasi Vilarrasa aterrizó con la vitola de haber sido el mejor lateral izquierdo de Segunda División el curso pasado en el Huesca, pero una pubalgia le mantuvo lejos de los terrenos de juego durante varios meses. Esto, sumado también a las lesiones de Alcedo, obligó a Iván Ania a optar por alternativas de emergencia, como Albarrán a pierna cambiada. Sin embargo, quien se hizo con el puesto finalmente fue un reconvertido Diego Bri, con un rendimiento notable en una posición que no era la suya y que sirvió como puente hasta la vuelta del propio Vilarrasa. El lateral catalán, con minutos, ha logrado demostrar por qué el Córdoba CF decidió apostar por él.
Esto desplazó de nuevo a Diego Bri a su posición habitual, la del extremo, y, aunque el ilicitano también ha mostrado un gran nivel -suma dos encuentros consecutivos asistiendo-, se ha encontrado con otra gran irrupción: Kevin Medina. El malagueño llegó como uno de los fichajes destacados del verano, tuvo protagonismo en el inicio del curso pero la reconversión de Jacobo al extremo izquierdo le empujó al banquillo. Una fractura de la cúpula radial en diciembre y la posterior consolidación de Adilson le dejaron en el ostracismo -apenas 25 minutos en 9 partidos- pero la lesión de Adilson y la crisis de resultados le abrieron una ventana ante el Mirandés. Medina lo aprovechó y ahora es un inamovible en el carril izquierdo que comienza a firmar números: gol, asistencia y un polémico tanto anulado ante el Zaragoza.
En el centro del campo, la lesión de Isma Ruiz ha abierto la puerta a Alberto del Moral. El toledano, canterano del Córdoba CF y cedido por el Real Oviedo, vivía su tercera etapa en el club opacado por el rendimiento del granadino y marcado por las molestias físicas. Pero ahora, con cuatro titularidades consecutivas a sus espaldas y un rendimiento notable, el cordobesismo le despidió este pasado domingo con una ovación cerrada cuando fue sustituido. “Con continuidad, se verá al Alberto que todos conocen sobre el césped”, explicó hace unas semanas el propio futbolista. Y así ha sido.
Más arriba, en una posición igualmente sorprendente, Sergi Guardiola ha vivido la reinvención más inesperada del bloque. El delantero veterano llegó como referente ofensivo con el aval del recuerdo de su primera etapa en el Córdoba CF, sus 24 goles en Primera y la experiencia en el Rayo Vallecano en el zurrón. La irrupción de Adri Fuentes le condenó al banquillo hasta que, en el partido del Cádiz, Iván Ania le reinventó como mediapunta. No pudo tener continuidad la semana siguiente por una sanción pero, tras volver al equipo, Ania volvió a apostar por él como titular. Pese a no ser su posición, Guardiola se ha asentado como mediapunta a base de calidad, abriendo el campo con cambios de orientación y dándole al equipo una cara distinta.
El balance es claro. De los once que Iván Ania alineó frente al CD Castellón, al menos seis no eran fijos en el once tipo del primer tramo del curso, ya fuera por lesión, por bajo rendimiento o por la jerarquía interna del vestuario. Poco queda de aquel primer Córdoba que se presentó en El Molinón en agosto (solo repiten Rubén Alves, Vilarrasa, Carracedo y Sergi Guardiola), pero es esta nueva cara del cuadro blanquiverde la que está sosteniendo la mejor racha del técnico ovetense en Segunda División. Y de ella depende que el sueño del play off siga vivo cuando los blanquiverdes reciban al Granada CF este domingo en El Arcángel (18:30), un partido en el que Isma Ruiz podría reaparecer, pero donde no estará Théo Zidane. Quizás entonces el once vuelva a moverse. Pero la idea de Ania, después de un curso entero, ya está clara.
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