El Adesal sufre lo indecible ante el colista para seguir la estela de los líderes
El Rahi-Sepisur Adesal Córdoba salvó los muebles y dos puntos vitales en su visita al Pabellón Municipal Tías. El conjunto fuensantino se impuso por la mínima (24-25) al Lanzarote - Puerto del Carmen en un encuentro que se complicó mucho más de lo previsto sobre el papel. Ante el colista de la categoría, y con la mente puesta en dedicar el triunfo a la lesionada Irene García, las de Rafa Moreno tuvieron que tirar de oficio y sufrimiento para levantar un partido que se decidió en un último minuto de infarto.
El arranque del choque encendió todas las alarmas en el banquillo cordobés. Lejos de imponer su teórica superioridad, y a pesar de anotar el primer tanto del partido, el Adesal saltó a la pista desdibujado, permitiendo que el cuadro local, espoleado por la necesidad, tomara el mando con descaro. La defensa visitante hacía aguas y el ataque no fluía, lo que se tradujo en un preocupante 5-2 antes del minuto 9 que obligó al técnico cordobés a detener el cronómetro. La sangría continuó unos minutos más, llegando el Lanzarote a gozar de una máxima renta de cuatro goles (6-2, 8-4) mediado el primer acto.
No fue hasta el tramo final de la primera parte cuando el Rahi-Sepisur logró ajustar su engranaje. Apoyadas en la capacidad goleadora de Fátima Acuña y Zoe Turnes, las fuensantinas fueron limando la diferencia poco a poco. La reacción cristalizó justo antes del descanso, cuando un tanto de Acuña devolvió las tablas al marcador (12-12), permitiendo a las visitantes respirar tras una primera mitad para el olvido.
La segunda parte se convirtió en una guerra de trincheras donde ningún equipo lograba romper el partido. El Lanzarote, liderado por una inspirada Brenda Torres (9 goles), respondía a cada golpe del Adesal, impidiendo que las cordobesas se despegaran. De hecho, el drama sobrevoló el pabellón cuando las locales se pusieron por delante (24-23) a falta de menos de cuatro minutos para la conclusión.
Pero, en el momento de la verdad, el Rahi-Sepisur demostró tener los nervios de acero. Fátima Acuña, máxima artillera de las suyas con 8 dianas, asumió la responsabilidad para empatar a 24. Con el cronómetro devorando los segundos finales, Lucía Vacas se erigió en la heroína del encuentro al anotar el definitivo 24-25 cuando restaba un minuto para el final. Aún quedaba sufrimiento. Una exclusión de María Jesús Miranda a falta de 30 segundos, intentando defender la ventaja en el último minuto, dejó al Adesal en inferioridad para defender la última posesión, pero el bloque fuensantino resistió el asedio final para amarrar una victoria agónica. Dos puntos sufridos, trabajados y que valen su peso en oro para seguir en la pelea por el ascenso.
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