De panfletos acres y espejos simbólicos del 98

Juan Manuel de Prada, ayer en la Feria del Libro. | MADERO CUBERO
El escritor y articulista Juan Manuel de Prada presenta en la Feria del Libro sus dos últimos libros

Como todo escritor, Juan Manuel de Prada prefiere gritar con tinta. Y lo hace regularmente desde sus columnas de Abc en la que vierte su visión política, moral -y religiosa- del mundo. También lo ha hecho en Dinero, demogresca y otros podemios (el lector puede encontrar sin dificultad los dos juegos de palabras), editado en octubre del año pasado por Temas de Hoy. Y en el mismo se muestra como un indignado diestro de palabra. Con una visión alejada, en principio, de los movimientos sociales que han crecido bajo el paraguas de esa denominación, De Prada se plantea cuestiones muy parecidas.

Dinero, demogresca y otros podemios se trata de un panfleto, aunque esta palabra esté denostada actualmente. Pero es un panfleto en el sentido estricto: una denuncia acre de eso que llaman el sistema, de la situación actual en el que la aleación de poderes ha terminado tiranizándonos”, señaló en la presentación realizada anoche en la feria del libro. Un encuentro que estuvo moderado por el periodista de Abc y admirador confeso de De Prada, Luis Miranda.

Anoche, De Prada se mostró como otro intelectual harto de la pérdida de decisión de los pueblos y los países. “Los ciudadanos ya no podemos influir sobre nuestro destino porque los Estados mismo son peones de un poder trasnacional insoportable que cumple dos profecías de escritores del siglo XIX, el español Donoso Cortés que hablaba de un futuro de tiranía única mundial y Alexis de Tocqueville que en La democracia en América alertaba de que el sistema pudiese deteriorarse en una tiranía amable, benévola y paternalista que trate como niños a los ciudadanos”.

En España esa situación se alimenta, además, de los propios reflujos que dejó la mala digestión de la Restauración, en el siglo XIX, que culminó con la pérdida de Cuba y Filipinas en el Desastre del 98. Una época que retrata en una novela río de 800 páginas plagada de personajes y que se titula Morir bajo tu cielo (Espasa). “La novela puede leerse también como un espejo simbólico de los tiempos actuales. La alternancia política era mecánica entonces entre dos partidos y casi lo es hoy en día. Y el consenso en las política de ambos también se repite ahora a grandes rasgos. Y no solo en política económica sino también en temas laborales o en cuestiones como el aborto”, dejó caer... Lo dicho. Un indignado diestro. Muy diestro. También en palabras.

Etiquetas
stats