'Escultura en llamas', literatura con fondo social

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Hay sueños que se cumplen casi sin esperarlo. Hay pasiones que despiertan sin apenas ser consciente de ello. Hay deseos que emanan de una chispa instantánea. Hay trabajos que no pesan tanto si en el fondo hay algo interesante de lo que rascar. Hay objetivos que son dobles. Dentro de todas esas categorías podría incluirse al propósito iniciado -que no cumplido- por el joven montillano Eduardo Trapero, quien hace no mucho emprendió una aventura literaria que ha desembocado en su primera novela. Una historia a simple vista costumbrista, pero que va desentrañando un tono cada vez más de intriga sobrenatural, al tiempo que las palabras invaden al lector con una alta dosis de moral.

Y de todo eso y mucho más trata Escultura en llamas, una obra cuyo transcurso en sí mismo se define como la inquietud por cuestionar esa "delgada línea entre la confianza en uno mismo y la soberbia", y la cual está publicada de manera conjunta con la editorial Europa Ediciones. Sin embargo, a diferencia de lo que pudiera parecer, esa necesidad de proyectar una idea en un libro no surge de inmediato, sino que brota, como decíamos antes, de manera natural ante un propósito inicial distinto, quizá más ambicioso si cabe. "Todo viene precedido por la idea de crear un proyecto social, la decisión de escribir llegó algo más tarde", afirma Trapero. En efecto, todo comenzó hace algo más de tres, cuando el cordobés finalizó sus estudios en Priego de Córdoba, donde "tuve que despedirme de las primeras personas que lograron llenarme realmente. Fue duro dejar toda mi vida allí, por lo que me vi en la necesidad de imaginar un escenario en el que pudiera tener en mi mente cada día a esas personas que ya no veía apenas o que definitivamente había dejado atrás", agrega.

Así es como surgió el primer boceto de la novela, cuya trama giraba en torno a "dos amigos de la infancia que viven grandes aventuras en la adolescencia, juventud y madurez. "Escribirla me hizo sentir bien, me di cuenta de que quería seguir haciendo eso y que quizás podría servirme para dar los primeros pasos en ese proyecto social que ya rondaba en mi mente desde hacía varios años antes", puntualiza. Y es que el proyecto va mucho más allá de todo lo que pueda rodear al propio libro. Así, todo el dinero recaudado a través de su venta va a ir destinado a la creación de una ONG que trabaje para la extracción de agua en Somalia. En este sentido, Eduardo Trapero aclara que "es un proyecto social en el cual nadie sale beneficiado más allá de los destinatarios, es decir, nadie tiene un sueldo como en otras ONG, en este caso todos los participante trabajan en el proyecto de forma totalmente altruista", pues "las cuentas son totalmente públicas al igual que el movimiento que vaya a tener ésta. La transparencia, el altruismo y la cercanía entre los participantes y la organización deben de ser los puntos clave del proyecto".

De ahí nace todo el proyecto, es decir, de las ganas de "participar de forma activa con una ONG o tratar de hacer voluntariado en algún país con necesidad". Sin embargo, las dificultades para acceder a dichos temas le hicieron dar una vuelta de tuerca a su intención, que ahora pasa por "crear una organización totalmente transparente, en la que los colaboradores y donantes puedan saber exactamente dónde van sus donativos. Una organización con la que se sientan cómodos y tras la que no habrá ningún interés económico".

El primer paso para ello ha sido la publicación de Escultura en llamas, de la que puntualiza que le inspiró una canción de The Rolling Stones, en concreto Sympathy for the devil, pues con ella se le ocurrió la idea de "escribir a través de una voz maligna, como en este caso es la soberbia". Aún así, matiza que "la inspiración es algo momentáneo, algo puntual que te puede dar una idea sobre lo que escribir o la historia en sí puede pasar en tu mente en solo un segundo, a veces lo más importante de todo es tener un lugar donde apuntar esas ideas y luego saber decidir cuáles son útiles y cuáles no". La obra versa sobre la vida y las miserias de un escultor de tallas religiosas, que se hace esclavo de una voz presente en su interior y que le promete convertirlo en el mejor del mundo.

Bajo esos pretextos nace una novela que no tuvo fortuna a la hora de publicarse, pues su presentación tuvo lugar justo el fin de semana en el que se declaró el confinamiento de la población a causa del Covid-19. Es por ello que se ha demorado un poco más las intenciones previstas, al no poder darla a conocer en diversas presentaciones y ferias del libro. Aún así, y una vez que las limitaciones lo han permitido, Trapero continúa con su particular reto, del que destaca que "es difícil determinar un plazo en estos tiempos que corren", ya que "depende de las ventas de Escultura en llamas, la creación de nuevos proyectos literarios y en gran medida también la repercusión que tenga el proyecto. No me gustaría que se tomara muy en serio pero si tuviera que decir unos plazos, diré entre unos tres o cuatro años para empezar a operar. Aunque, como he dicho, existen muchas variables, puede llegar antes de lo que pensamos". La obra puede adquirirse de manera online o en los distintos puntos de venta publicados por el propio escritor en sus redes sociales.

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Publicado el
12 de septiembre de 2020 - 07:21 h
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