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Daniel Diges, un fantasma oscuro y humano, y un reto para un actor capaz de cantar y emocionar

El fantasma de la ópera

Juan Velasco

5 de mayo de 2026 20:04 h

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El actor y cantante Daniel Diges reconoce que anda inmerso en uno de los mayores desafíos de su trayectoria al entrar cada noche en la piel del protagonista de El fantasma de la Ópera, una obra que lo va a tener entre el 15 y el 24 de mayo en Córdoba, con el Gran Teatro convertido en el escenario de esta tragedia musical, levantada por la promotora Letsgo, y en la que encarna a un personaje complejo, lleno de contradicciones, que le obliga a explorar tanto la oscuridad como la vulnerabilidad sobre el escenario.

“Es un papel muy especial porque tiene algo de antagonista. No es el típico personaje bueno”, explicaba el actor hace unos días, cuando charló con Cordópolis tras la rueda de prensa de presentación del espectáculo. Diges apuntaba entonces a la bipolaridad de un personaje mítico, creado en la literatura hace un siglo, reinventado para el teatro musical hace cuatro décadas, y llevado a su terreno en la que es la única representación del mundo que, a parte de la de Broadway, cuenta con el sello de aprobación de Andrew Lloyd Webber: “Es un personaje con luces y sombras a lo bestia. El reto está en que el público no se quede solo con lo oscuro, sino que entienda por qué actúa así”.

Para el cantante e intérprete, la clave está en construir un fantasma profundamente humano. “Si no le das matices, sería simplemente alguien malo y ya está. Pero lo interesante es que el espectador pueda empatizar, incluso cuando hace cosas cuestionables”. Ese equilibrio le permite jugar con la emoción del público durante la función: “Cuando lo tienes dominado, es un gustazo, porque puedes llevar al espectador de un sitio a otro”.

La respuesta del público desde que se estrenó la obra en Madrid, ha sido muy positiva: “Estoy viviendo experiencias muy bonitas. Gente que se emociona muchísimo. Hace poco una mujer vino llorando después de verme en Sevilla y me dijo que le había transmitido muchísimo. Eso es lo más grande”.

El fantasma de la ópera

Un Fantasma desde lo psicológico

Lejos de imitar versiones anteriores, el intérprete ha apostado por una construcción propia del personaje. Aunque reconoce referencias vocales como Ramin Karimloo, su enfoque ha sido más íntimo y personal. “He querido llevarlo a un terreno más psicológico, con un trauma muy marcado. Creo que hay cosas que el público puede reconocer, incluso desde experiencias cercanas”, explica el intérprete, que reconoce que su reciente trabajo con Juan Carlos Pérez de la Fuente en La señorita de Trévelez también ha influido en esta mirada. “Venía de hacer teatro de texto, y eso me llevó a abordar el personaje desde un lugar más teatral, más centrado en la interpretación que en lo puramente musical”.

No es la primera vez que Diges se enfrenta a un papel de gran carga emocional. Durante años dio vida a Jean Valjean en Los miserables, una experiencia intensa que todavía recuerda. “Si no desconectas, el personaje se queda contigo. Me ha pasado estar en casa, sin función, y romper a llorar a la misma hora en la que lloraba en escena. Es fuerte”, remarca un intérprete que cada vez se siente más apegado al guion y las tablas: “Yo siempre digo que soy un actor que se deja la piel en el escenario. Das tanto que a veces necesitas recolocarte emocionalmente”.

El fantasma de la ópera

Y es que, tras años combinando música y teatro, Diges ha tomado una decisión clara sobre su futuro: “La música me interesa para disfrutarla, pero no como industria discográfica. Ahora estoy mucho más centrado en mi carrera como actor”. Una elección que, según explica, no siempre se entiende desde fuera. “Hay gente que piensa que no trabajo o que no estoy valorado, y es justo al contrario. Me siento muy valorado. Si no he hecho ciertas cosas es porque no he querido”.

El artista decidió en su momento alejarse del circuito discográfico tradicional. “No encontraba mi sitio. Cada disco era diferente y no había una línea clara. Cuando hice un disco de musicales y lo llevé al directo, vi que ahí estaba lo que realmente me llenaba”.

Hoy, con nuevos proyectos y una trayectoria sólida, Diges asegura sentirse en un momento de madurez. “Estoy en un lugar muy bonito, más creativo. Me siento, sobre todo, actor”. Y es desde ahí, desde esa convicción, desde donde da vida a un fantasma con el que busca inquietar y conmover al mismo tiempo. Para ver el resultado, habrá que esperar unos días.

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