El verano se echa a un lado: lluvia, tormentas y desplome de las temperaturas

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Si algo bueno tiene agosto en lo meteorológico es esa sensación de fin de ciclo, de comienzo de nuevo curso. Que el acortamiento de los días se empiece a notar y que sus efectos se dejen caer en forma de inesperado chaparrón en una de esas calurosas tardes de agosto. Y que tras la lluvia, el fresco repentino sirva para ganar batallas contra el 'general verano'. Una tormenta en agosto tiene sabor de dulce victoria colectiva, aún sabiendo que el calor inmisericorde se mantiene vivo a la vuelta de la esquina, sirve como puñal por la espalda del que ya nunca se recuperará. Y si esa tormenta, si el fresco repentino, llega tras el mes de julio más cálido desde que existen registros, el sabor de la victoria es doble.

Los próximos días la batalla contra el verano se ganará con lluvia, con truenos, y con una caída de hasta 7 grados en las temperaturas máximas y de hasta 5 en las mínimas. Traducido en el termómetro, jornadas que comenzarán a unos refrescantes 17 °C y que cerrarán la tarde a poco más de 33 °C. Lo que viene a ser un caluroso verano en Soria, que aquí nos sabrá a otoño.

El responsable de este radical cambio en el tiempo se encuentra en el paso de una vaguada por el noroeste peninsular, que terminará aislando una depresión fría frente al litoral luso. Esta masa de aire, bastante más fresca que la que hasta la tarde del domingo tenía dominio sobre la Península Ibérica, impondrá además un marcado flujo del suroeste, el cual introducirá abundante humedad oceánica en el cuadrante suroccidental de la Península. Por fortuna, además, la provincia de Córdoba quedará en una suerte de carril central de dicho flujo húmedo, por lo que la presencia de chubascos y tormentas se mantendrá activa desde el inicio del episodio, ya durante la tarde del lunes 10 de agosto.

Con este panorama, aunque el inicio de semana el calor aún se haga notar en el valle del Guadalquivir, donde las máximas podrán superar los 38 grados, la presencia de nubosidad podrá derivar en chubascos tormentosos que se formen en la mitad sur y avancen a últimas horas del día hasta el resto de la provincia. Esta dinámica continuará durante la jornada del martes 11 de agosto, cuando los chubascos se generalizarán e intensificarán, pudiendo estar acompañados por la presencia de rayos.

Y junto a las tormentas del martes la caída de las temperaturas. Para entonces el valle del Guadalquivir a duras penas sobrepasará la barrera de los 35 grados, quedando por debajo en numerosos puntos del resto de la provincia, donde localidades como Montilla o Pozoblanco alcanzarán apenas 31 °C. Este descenso continuará durante el miércoles 12 de agosto, y empezará a notarse durante la mañana cuando las mínimas caigan hasta los 17 o 18 grados en el valle del Guadalquivir y la mitad sur de la provincia, y hasta los 15 grados en la mitad norte. Un fresco inicio que llevará a la tarde a no superar la barrera de los 33 grados en casi ningún punto de la provincia, acumulando un descenso de más de siete grados respecto a las temperaturas alcanzadas durante el fin de semana.

La jornada del jueves mantendrá aún las temperaturas en un rango inaudito para Córdoba, oscilando entre los 15 a 17 grados de mínima y los 33 a 35 grados que se esperan de máxima a lo largo de la provincia. Más allá, ya de cara al fin de semana, las temperaturas experimentarían un leve repunte, aunque lejos de lo que hasta ahora veníamos soportando. Aún queda verano, pero esta primera derrota es síntoma evidente de que el fin está cerca.

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Publicado el
10 de agosto de 2020 - 07:00 h
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