Feministas vuelven a concentrarse contra el “acoso” de grupos ultracatólicos frente a la clínica Gynetrisur
La Asamblea 8M Córdoba, concejales de Hacemos Córdoba y la candidata por Córdoba de Por Andalucía a las elecciones de la Junta de Andalucía, Rosa María Rodríguez, se han concentrado esta mañana a las puertas de la única clínica que hay en Córdoba de interrupción voluntaria del embarazo para denunciar lo que consideran una campaña de “coacción e intimidación” contra las mujeres que acuden a ejercer su derecho al aborto. Esta acción surge como respuesta a la campaña de 40 días por la vida mediante la cual, grupos ultracatólicos se sientan junto a la puerta de Gynetrisur a “rezar por el no nacido”.
Portando carteles con proclamas como Frente a vuestro juicio, nuestra sororidad; ¿Qué haría vuestro dios si viera cómo acosáis a mujeres? o Fuera acoso de las puertas de las clínicas, la representante de la Asamblea, Raquel Arranz, ha criticado duramente al gobierno municipal del PP por no tomar medidas “para evitar el hostigamiento de estos grupos ultracatólicos”. Según ella, el Ayuntamiento se ha “aferrado” a su postura “provida”, llegando incluso “a presentar una enmienda a la totalidad” contra la moción feminista presentada con motivo del 8 de marzo para cambiar sus reivindicaciones.
“Las feministas tenemos que ser quienes pongamos otra vez el cuerpo para defender nuestros derechos frente a un gobierno municipal que dice ser provida y, por ello, no va a hacer absolutamente nada”, ha declarado Arranz, quien ha sostenido que las instituciones “son plenamente conscientes de la situación de indefensión que sufren las mujeres en el siglo XXI”. Es la segunda vez que la Asamblea se concentra frente a la clínica tras hacerlo el pasado 16 de marzo.
Por su parte, la candidata de Por Andalucía, Rosa María Rodríguez, ha señalado directamente a la Junta ante la falta de garantías para realizar abortos “libres, seguros y gratuitos” en hospitales públicos, lo que obliga a las mujeres a acudir a clínicas privadas, haciéndolas “fácilmente identificables” y vulnerables al acoso de los colectivos antiabortistas. Además, ha denunciado que el Gobierno andaluz “está subvencionando a estas asociaciones mediante el desvío de fondos que originalmente pertenecían al Instituto Andaluz de la Mujer (IAM)”.
Antes de la lectura de un manifiesto feminista, ambas portavoces han cuestionado la coherencia del discurso “provida” de estos grupos y de las instituciones que los apoyan. En ese sentido, Rodríguez ha criticado que estas organizaciones una preocupación “infinitamente” mayor por la vida intrauterina que por la vida extrauterina, afeándoles la falta de posicionamiento de estos sectores frente a crisis humanitarias o problemas sociales graves y han recriminado a estos grupos ultras “la ausencia de protestas por la muerte de niños y niñas en el genocidio en Palestina o por la situación de la infancia en Cuba debido al bloqueo estadounidense”. Además, ambas mujeres han instado a estos grupos “a trasladarse al Obispado de Córdoba para pedir justicia por las víctimas de pederastia dentro de la Iglesia Católica”.
A pesar de la presión de los grupos ultracatólicos, el movimiento feminista asegura contar con el respaldo de la ciudadanía cordobesa. Según Arranz, durante los días que dura esta campaña, numerosos transeúntes les animan a continuar con su labor de apoyo a las mujeres y denuncian como una “barbaridad” que se siga permitiendo esta intimidación en la actualidad.
0