Dos años del primer caso de Covid diagnosticado en Córdoba: el virus que lo cambió todo

Una sanitaria en la primera ola de la pandemia de Covid19 en Córdoba

El 29 de febrero de 2020, la provincia de Córdoba anotaba su primer caso de la Covid19. Comenzó entonces la explosión de la pandemia que lo cambió todo, desde la declaración del estado de alarma inicial, el confinamiento, el aumento de contagios y hospitalizados, los fallecimientos, la modificación total de las relaciones sociales, patas arriba por los estragos causados por el virus. La esperanza en forma de vacuna llegó hace poco más de un año y, con ella, la convivencia con el virus en una ansiada vuelta a la 'normalidad' que cabalga aún a lomos de los últimos coletazos de la sexta ola de la pandemia.

El registro de aquel primer caso de Covid se conoció después, cuando se tuvo acceso a la estadística que puso orden a los casos registrados en la primera ola, mientras el estado de alarma decretado mantenía a la ciudadanía en casa, salvo los profesionales esenciales, con los sanitarios en cabeza, que se desplegaban para hacer frente al virus. El Ejército en las calles, en labores de control de los supermercados, vigilando los puntos de comunicación para evitar desplazamientos o haciendo labores de desinfección en las residencias de ancianos, fueron algunas de esas imágenes clavadas en la retina en aquellas primeras semanas que quedan como postales de la situación cuando el virus comenzó a azotar.

La postal de la vida en la provincia de Córdoba actualmente ha dado un giro casi completo, con las mascarillas en espacios interiores como gran recordatorio de que la pandemia aún sigue ahí, pero con el resto de restricciones, horarios determinados y demás medidas, ya derogadas. A los azotes de la primera y segunda ola, que en Córdoba y Andalucía en general no llegó a los parámetros de otros puntos del país, se sumó en el otoño de 2020 la tercera ola, una nueva explosión de contagios con la población aún sin vacunar. La escalada de fallecimientos, hospitalizaciones y contagios se repetía, cuando se tocaba con la mano el inicio de la campaña de vacunación contra la Covid.

Esa gran esperanza, la vacuna, llegó el 27 de diciembre de 2020, con los primeros pinchazos en las residencias de ancianos, como testimonio del esfuerzo de la ciencia por hallar una solución contra el virus. Y, por tramos de edad, la vacunación fue llegando a toda la población, de mayor a menor, con preferencia de los grupos de riesgo. Los últimos en poder vacunarse, los niños de 5 a 11 años, para los que se tuvo que adecuar una vacuna específica y que empezarón a recibirla hace apenas dos meses, el 15 de diciembre de 2021, casi un año después del inicio de la vacunación de las personas mayores.

Entre medias, la cuarta y la quinta ola de la pandemia dejaron su muesca en la estadística y en la vida de otros muchos contagiados y hospitalizados, aunque con la vacuna haciéndose notar ya en el número de enfermos graves y fallecidos. Y, en ese tiempo, se vio necesaria una tercera dosis de refuerzo de la vacuna, para intentar frenar un nuevo auge del virus, con la variante Ómicron a la cabeza, que amenazaba con azotar cuando la inmunidad de las dos primeras dosis de la vacuna había bajado.

Con ella llegó la sexta ola, desde diciembre de 2021, que se presentó sin invitación a las celebraciones prenavideñas y navideñas, mientras los niños aún no estaban vacunados en su mayoría y podían suponer un foco de circulación del virus y contagio.

Desplome y horizonte de 'normalidad'

Las terceras dosis de la vacuna hicieron su trabajo, la explosión sinigual de casos de Covid en esta última ola, no tuvo su reflejo en proporción de fallecidos ni enfermos graves. Tuvo su reflejo más en la cantidad de bajas laborales que provocó, con cuarentenas y aislamientos sin síntomas graves, que volvió a tensar la 'normalidad' alcanzada.

Y, de ahí, en las cuatro últimas semanas, se llega a este segundo aniversario del inicio de la pandemia en Córdoba con un desplome en los contagios y en la tasa de incidencia del virus, cuatro veces menor que hace un mes.

En el horizonte, tras este segundo 'cumpleaños' del coronavirus, está la confianza en que la Covid quedará como un virus con mucha menos virulencia gracias a la vacuna y que la convivencia con él se hará total, si una nueva variante no sorprende con su efectividad e inicia una séptima ola.

Sin restricciones horarias, sin tener que usar la mascarilla obligatoriamente en exteriores y reanudando todo tipo de actividades sociales incluidas las que suponen más aglomeraciones de personas -ya se preparan la Semana Santa o la Feria que no se pudieron celebrar en estos dos años anteriores-, la vuelta a la 'normalidad' parece estar cada vez más cerca.

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